jueves, julio 19, 2007

200

Vaya, y llegamos al post número doscientos. Continuamos esta empresa extramuros, ultramares y como extranjeros. En un lugar en el que uno no puede inspirarse en los desbarajustes cotidianos propios de una sociedad caótica como la limeña. En una ciudad en la que oscurece a las 10 de la noche y amanece a las 8 de la mañana. En un teclado en el que la arroba sale con alt.gr+2 y no con alt.gr+q.
Por supuesto, deseo que vengan cuatroscientos y mil posts más, y que ustedes sigan conmigo, a la distancia -ya parezco Manzanero-. Es cierto eso que dicen los que viajan y fuera de su terruño es cuando se dan cuenta de lo que son, verdaderamente. Uno asume su identidad de manera más fuerte cuando afronta un mundo disímil, cuando conoce, cuando compara, cuando recuerda.
Prometo fotos, por supuesto, cuando tenga la oportunidad de subirlas. Prometo, también, volver cargado de historias y anécdotas, como siempre. Por ahora me despido, consciente de que faltan cientos de destinos intermedios qué admirar y conocer, que guardar en la retina y no solo en el lente de la cámara digital, que curtan mi piel de nuevas sensaciones e informaciones y que engrandezcan mi espíritu.

miércoles, julio 18, 2007

Aires peninsulares

Me encuentro deambulando por innenarrables lares que comprenden catedrales góticas y metros que rebozan tecnología de punta. Me encuentro entre tumbas, ruinas, adoquines y parajes, postales medioevales desperdigadas aquí y allá alrededor de ciudades primermundistas de gentes cosmopolitas educadas, ordenadas. Caminan por allí madrileños, vallecanos, catalanes, gallegos conjuntamente con moros, afrosubsaharianos, asiáticos y latinoamericanos, de todas las razas y abolengos, de cromáticas epidermis, de cosmovisiones dispares, todos interjugando merced a sus diferencias.
Los autobuses tienen asientos cómodos y bien espaciados y son conducidos por chóferes uniformados. Los taxis tienen taxímetro, GPS y hasta impresoras de boletas. Las carreteras son enormes autovías por las que atraviesan miles de vehículos sin que se oya un solo cláxon. Los metros subterráneos hacen una parada cada dos minutos; mientras que los aeropuertos son pequeñas tecnópolis. La ciudad está llena de horarios, mapas y gente que respeta las reglas.
Y si bien es cierto no llevo una semana y ya extraño la bien sazonada comida peruana, tengo varios motivos por los cuales sorprenderme gratamente de que un país hispanohablante esté a la altura de estándares primermundistas, conservando, a su vez, la calidez latina que se sigue manifestando en expresiones subjetivas y espontáneas como el humor, el buen trato y la camaradería de sus representantes para con los múltiples y diversos visitantes que se disponen a conocer a la madre patria.

jueves, julio 12, 2007

Cruzar el charco

Siempre antes de viajar experimento sentimientos de nostalgia, de incredulidad ante la posibilidad inmediata de apartarme, de partir. Estuve tan embebido en los cursos, plenarias, finales, trabajos y demás obligaciones que tardé en advertir que ya estaba con un pie en la distancia, en el afuera. Ahora me voy y me viene esa misma sensación de dispersión, de lánguida aquiescencia del devenir. Recién ahora reparo en que estaré lejos tantos días, lejos de algunos amigos con los que me encontré aquí y allá y no veía hace tanto, lejos de aquellos con los que había logrado gran acercamiento, lejos a fin de cuentas, un poco de mí mismo. Espero que, sin embargo, el viaje pueda significar ese reencuentro con la esencia perdida de la despedida de mi país, del desorden generalizado pero tan asimilado por todos y cada uno de nosotros (p.e. de la bulla en el tránsito, de los cobradores, de los stickers de colores y la malutilización del castellano; etc.); a pesar de que en la mayoría de días me veré obligado a despertar cada día en la madrugada con el estrés adquirido a través de mi madre que querrá conocer todo lo que haya por conocer en los diferentes destinos que comprendan nuestro complejo y vasto itinerario, y con ello mi estadía en el primer orbe sea más una cuestión instrumental que reflexiva. Espero que no sea así. Espero divertirme, conocer, encontrarme. Espero descansar y regresar feliz a reengancharme con mis mundos.

martes, julio 10, 2007

Springfield es EEUU


"El mundo es Estados Unidos. Estados Unidos es Springfield.
Springfield es Homero Simpson, y Homero Simpson eres tú."


Chema.
Los Simpsons más grandes. Grandes expectativas genera el próximo estreno mundial de Los Simpsons La Película.

Gringos estúpidos de las 34 distintas ciudades llamadas Springfield en diferentes jurisdicciones federaticias de los Estados Unidos de América han reclamado ser la verdadera Springfield, escenario vivencial de la interacción simpsoniana, que inspirara a Matt Groening hace 18 años a crear la tan afamada y genial serie de dibujos animados preferida por el orbe, con motivo del cercano estreno mundial de la esperada película de la amarilla familia más disfuncional de la televisión.

Los Simpsons son un éxito, en primer lugar, por el hecho de que sus personajes son la exageración estereotípica de ciertos y diferentes valores motivacionales de la conducta humana (1), características que vuelven excepcionalmente ricas las dinámicas de interacción entre los mismos, y que son una fuente inagotable de guiones argumentales entretenidos y cargados de significados fácilmente entendidos por el mundo entero. En segundo lugar, Los Simpsons son un éxito al representar la idiosincrasia, el pensamiento y las diferentes medidas políticas asnantes y amorales que dirigen al pueblo norteamericano, y con ello generar un humor inteligente y con mensaje. Es por ambas razones que Los Simpsons se erigen, y por varias cabezas, como la mejor serie televisiva de la historia y el dibujo animado más exitoso.

Sabiendo esto, el creador de este mundo paralelo y espejo de la sociedad norteamericana, Matt Groening, no encontró mejor rótulo que Springfield, el nombre más común de entre los pueblos en los Estados Unidos. Es por ello que ahora, algunas semanas antes de su estreno mundial, estas 34 Springfields han decidido competir por ser la cede del Estreno Mundial de la película, y con ello, de ser la "más representativa" de la Springfield simpsoniana, sin entender que el Springfield de Homero Simpson es un poco todos los Springfields y demás ciudades gringas, o, dicho de otro modo, una abstracción representativa de ellos mismos. Con esto, nuestros queridos gringos demuestran su pensamiento eminentemente concreto. Vaya que Los Simpsons realmente existen por montones, y vaya que Springfield es real. Vaya que los gringos nos hacen reír tengan o no tengan la piel amarilla (2). Qué suerte, pues que hemos de reirnos un momento de unos gringos de pensamiento concreto, mientras nos hartamos de comechados profesoruchos convulsos e inflacionarias barrigas presidenciales, y esperamos el tan ansiado estreno mundial.

Notas:
(*) Imagen tomada de http://www.disorder.cl/blog/wp-content/uploads/2006/11/simpsons.jpg
(1). Schwartz, S.H. (1994). Are there universal aspects in the structure and contents of human values?. Journal of Social Issues, 50, 19-45.
(2). La piel amarilla, como dice un segmento de No Molestar, se refiere al color que representa la vergüenza ajena. Sugerente, ¿no?

domingo, julio 08, 2007

De Machu Picchu y machus sin picchu

En el día de ayer, a la usanza precolombina, un emocionado y disfrazado alcalde de Aguas Calientes levantaba una placa que identificaba a la perdida ciudadela inca redescubierta en 1911 como una de las siete grandes manifestaciones universales del género humano. Una de las más notables hechumbres de la historia, llamada Montaña Vieja en quechua, fue galardonada en el Estadio de la Luz de Lisboa como una de las nuevas siete Maravillas del Mundo moderno. Atrás debe quedar la polémica o las suspicacias que pueden haber con respecto a la representatividad y objetividad de la elección -puede ser motivo de otro post-. La cuestión es que este galardón cae como anillo al dedo al país en un momento complicado de incomprensión, de falta de unicidad y de baja autoestima colectiva. La cuestión es que este triunfo, que es de todos, impulsa, de alguna manera, al peruano promedio a sentirse capaz de salir adelante. Machu Picchu es, desde siempre, una maravilla que es motivo de orgullo para todos. No es, desde el día de ayer, más de lo que fue antes. La cuestión es que ahora, Machu Picchu es reconocida por el mundo como tal, y consecuentemente se hará más conocida y atraerá con ello oleadas cada vez más grandes de turistas que consuman en nuestro territorio y generen con ello divisas.
Lo cierto es que el gran triunfo del Perú con la consagración infinitamente merecida de Machu Picchu a los ojos del mundo, avivó esperanzas en la expectativa con respecto a los resultados de Perú en la Copa Chavérica -perdón, América-, sin tomar en cuenta que la selección no tiene un norte u objetivo claro, que juega al hollazo, que hace aguas por los costados y no tiene presencia en el medio campo, y que se enfrentaba contra el rival que se aprestaba como el más poderoso de la competición. Perú apostó por un fútbol cauteloso y precavido, y a duras penas resistió cuarenticinco minutos. Comenzando el segundo tiempo recibió un gol que determinó un cambio de juego. Argentina abrió por los bandos, sorprendió a todos y forzó a Perú a salir a buscar el partido, y lo mató. Uribe no pensó en el ataque, porque no pensó en el medio campo. Uribe no pensó en el medio campo porque no pensó como seleccionador. Uribe no pensó como seleccionador porque pensó como técnico de club. Y se pensó en Uribe por una sola y sencilla razón, la misma que tanto nos cuesta salir adelante como país. Porque cada uno va por su lado, sin un pensamiento sistémico e integrador, que suponga un verdadero compromiso con un objetivo definido. Si Nolberto Solano es una gran figura, por qué no convocarlo. Si Juan Carlos Oblitas es el mejor entrenador peruano, por qué no ficharlo. ¿Tenemos un perfil autodestructivo? ¿Nos gusta sufrir? Simplemente, nos falta madurez. Uribe no tomó en cuenta a jugadores de la talla de Nolberto Solano y Juan Cominges, cuya participación hubiera significado un aporte significativo a ese medio campo fantasmal que exhibió el cuadro peruano a lo largo de la Copa. En su defecto, prefirió jugadores que se lleven bien con él, cometiendo un error garrafal de base, puesto que como seleccionador, él no está para llamar al equipo a los que simpaticen con él, sino a los mejores. Uribe no es más que otro ejemplo de la falta de madurez en lo que respecta a una visión panorámica e integrada.
Aquí nadie está contra los jugadores, sino contra la mentalidad. Galliquio hizo un gran primer tiempo, peleó, jodió, marcó, guapeó. Fue el mejor peruano de la cancha. Guerrero hizo honor a su apellido, peleando cada pelota y no dándola nunca por perdida, con una valentía y pundonor encomiables, conmovedores. No así el resto del equipo. No se marcaba bien, no se seguían las jugadas del rival, no se encimaba la posesión de pelota rival. Así no se puede ganar un partido. La defensa no estuvo acertada en la primera jugada de peligro del segundo tiempo. Villamarín dejó pasar una pelota "porque no era suya", y con ello vino el gol de Messi. Después, ya no hubo más qué hacer ni qué decir. Que este resultado no bajonee nuestra voluble emotividad. Los peruanos somos gente valiosa cuya dignidad y autoestima no puede depender de resultados futbolísticos. El fútbol podrá ser un espejo de lo que sucede en nuestra sociedad en líneas generales, pero no por ello puede dársele la importancia superlativa que eclosione la emotividad colectiva que nos ha llevado a vibrar de alegría con la coronación de Machu Picchu como Maravilla del mundo. En síntesis, por once machus sin pichu no se nos va a ir la alegría ni el orgullo por tan buena nueva.

sábado, julio 07, 2007

Kausachum, Machu Picchu

Maravilla. Machu Picchu, del Perú para el Mundo.

Hoy es el día, muchachos. Hemos tenido todos la oportunidad de ver y de votar por nuestra gran maravilla, la misma que según todos los pronósticos y las percepciones de los sabihondos, entendidos, visitantes y naturales debiera estar sin lugar a dudas en el podio de los siete grandes, qué va, incluso, como el máximo exponente de las maravillas mundiales. Porque Machu Picchu no solo es una enigmática joya arquitectónica que se mantuvo inaccesible, inexpugnable a los ojos de propios y extraños, hasta que un esforzado aventurero com fue Hiram Bingham quedó lo suficientemente absorto como para gritarle al mundo lo que se había perdido admirar desde tiempos legendarios. Porque no solo se trata de una improbable construcción de piezas geométricas perfectamente encajadas que conforman torreones, pasadizos y niveles que comprenden varios cientros de metros y a la vez se adaptan a la compleja geografía y se mimetizan con el ambiente tropical, conjungando una imagen imponente.

Machu Picchu desplega, irradia, introyecta misticismo. Cuando uno pisa y se siente parte de esa monumental estructura, el aire se apresta distinto, le entra al cuerpo una sensación estupefacta, se conmuta el pasado con el presente y uno siente la fuerza presencial y espiritual de antaño. Ahí es cuando uno empieza a reconocer la grandeza inconmensurable de la obra. Entonces temblamos, callamos, respiramos y miramos. Entonces abrazamos a nuestros compañeros de viaje y sabemos que no olvidaremos jamás que estuvimos también allí.

Esperemos, pues, que se dé la lógica y la justicia de los merecimientos, y no aquella acostumbrada práctica que conllevó a incluir a última hora a candidatos improbables como la Estatua de la Libertad; esperemos que éste y otros candidatos de peso más bien monetario y politico y no cultural no mancillen la elección de la mística ciudadela perdida, la misma que ni siquiera debería rebajarse a ser comparada con expresiones culturales de menor envergadura, pero que en fin también compiten en esta justa. Kausachum, Machu Picchu. Salve, ciudadela perdida, joya de américa, maravilla del mundo, patrimonio cultural de la humanidad.

viernes, julio 06, 2007

Marionetas

Estaba caminando por Javier Prado, con una extraña sensación de tranquilidad, desestimando los efluvios estresantes de pensamientos acerca de olvidos recientes y pelotudeces afines. Preferí admirar la silente solemnidad de las casas antiguas, imaginar fotografías de árboles y observar las hojas caídas. Caminaba despacio, observando, tratando de oler pese al frío cortante e inodoro. Luego de varias cuadras, estimé que era suficiente, la cosa se puso fea y llena de elementos humanos. Paraderos, smog, cobradores, cláxones y stickers de colores. Me había conectado otra vez con el mundo, así que aproveché el Moby Dick metálico que suele llevarme a casa y lo tomé.
Al poco rato, un par de niños entraron al vehículo, subiendo a duras penas por el escalón tan enorme para sus pequeños cuerpecillos. El más grandecito, si cabe el término, sacó de su mochila una humilde marioneta, simple, sucia, pobre como él. Su voz era un recuento inenarrable de respirares, una ininteligible alocución de alófonas difuminaciones, lamento que anunciaba su necesidad. Un guión malestudiado y malaprendido, un discursillo que jugaba a ser un infantil castellano. Cantó primero, y luego habló. Poco pude entender de sus palabras, mucho más de su expresión, de sus cansados ojos infantiles, mientras otras madres reían con sus niños completamente ajenas al cuadro y compraban golosinas, mientras un abogaducho de camisa rosada y caspa en el cabello se hacía el desentendido, mientras la gente sonreía incomprensivamente, y los pasajeros seguían presas de sus propias cavilaciones, abiertamente y absolutamente indiferentes.
Al salir, al menos, los niños mencionados se pusieron a jugar, con esa gran imaginación que solo ellos conservan en su total esplendor, pese a la adversidad, pese al frío y la distancia, pese al desinterés del mundo. Corrieron, saltaron, y las marionetas bailaron. Más allá, en cada parada, hasta que las familiares esquinas me obligaron a bajar hacia mi casa, más niños repetían estos tristes cuadros. Músicos, artistas, vendedores. Caramelos que no comen, zampoñas que no endulzan sus oídos, juguetes convertidos en herramientas de trabajo, ropitas sucias y zapatitos descocidos, monedas que van a parar al bolsillo de padres irresponsables y maltratadores que prefieren beber que dar de comer a sus retoños. Bajé y más niños repetirán estos cuadros, y más madres se reirán comprando desentendidas, y más abogaduchos casposos habrán de ignorarlos. Ojalá el juego alivie un poco su desventura, mientras tratamos de humanizar a estos entes que componen la sociedad, las verdaderas marionetas.

Olvidadizo incurable

Dicen que el stress es un padecimiento, una falta de contención nerviosa, tantas otras pachotadas más. Se equivocan, es simplemente uno de los tantos indicadores que nos manda el cuerpo cuando está harto de nuestra estupidez, de nuestro desorden, de nuestra falta de organización, etc. El stress en niveles normales, facilita la acción, la velocidad de respuesta. En muy bajos niveles podría asociarse a un aplanamiento, a una distimia o depresión, o incluso a falta de energías. En muy altos, por el contrario, ocasiona estados de ánimo excesivamente alterados, olvidos, descuidos, o somatizaciones como dolores de cabeza, músculos y articulaciones, temblorcillos, taquicardias, y en casos graves tics nerviosos, surmenage y hasta problemas respiratorios y cardiovasculares. Ahora bien, si esto se adiciona a estilos de vida despreocupados y poco saludables, la cosa puede complicarse hasta la muerte.
En mi caso solo me caga el cerebro. Me olvido las cosas, no presto atención a tantos estímulos a la vez, se me acelera la respiración y siento latidos en la cabeza. Las palabras de los demás suenan como a través de cristales, la visión se difumina hacia los costados, los correos de las profesoras y jefas de práctica los registro a medias, sobre todo en las partes importantes como "mañana es la entrega del trabajo de 12 a 1pm y no antes ni después". A veces es divertido salvarse justo en el momento, como si vencieras al tiempo, pero generalmente sientes que te van a salir canas, arrugas, ojeras. Supongo que tendré que comprar pegamento, porque la agenda se me olvida con todo y usbs, celulares, guantes, trabajos y todo lo que pueden imaginar que pueda perdérseme. Y con mi legendaria mala suerte debería aprender.
Hoy fui a imprimir el trabajo, que como mandé ayer por correo, la jefa de práctica se ablandó y me dejó entregarlo ahora hasta antes de las cuatro y SIN FALTA CON MAYÚSCULAS en el correo en el que me autorizó esta oportunidad. Para esto había estado caminando de aquí para allá desesperado y desesperando a todos en la casa porque no me constestaba. Cuando llegué a la cabina, me imprimieron el trabajo con una calidad de tinta casi ininteligible, así que tuve que repetir la impresión, sin importe adicional, menos mal. Me quedé sin sencillo y tuve que volar a la casa porque con cincuenta lucas ningún taxi te lleva a tu destino, a lo mejor te secuestra. Me prestaron un billete de Quiñones y bajé a buscar un taxi, y luego olvidé que no había impreso un cuadro que era necesario para entregarlo como anexo al informe, así que volé de nuevo a la cabina. El usb me generó problemas. Luego, con los minutos en la garganta y la ansiedad en los dedos, llegué faltando cinco minutos a la casa de la jefa de práctica, y recordé que había olvidado la copia del caso, que supongo que también era necesaria. Ni modo, en esos momentos solo se puede reír. Así que toqué el timbre, entregué el sobre de manila, y caminé divertido y parcialmente relajado por esa otra Javier Prado pequeña, que recién había reparado en su existencia. Me asaltaron paranoicos pensamientos acerca de la copia que había olvidado, pero traté de disiparlos burlándome de que después de la 9 de Javier Prado Oeste de Magdalena viene la 25 en sentido inverso. Caminé sonriendo por la ciudad en la que hasta la numeración es desordenada, y me sentí menos culpable.

sábado, junio 30, 2007

Incomprensible: La tragedia Benoit

Corría el año de 1998 y yo apenas superaba el metro setenta y bajaba cinco pisos de un edificio sin asensor -y con vecinos impresentables que peleaban pacíficamente todo el día- para irme al colegio con ropa de verano por El Niño. Mi hermano ingresaba a primero de primaria, CLAMP creaba a Sakura Card Captors, Perú despedía a la menos mala selección desde el animista recuerdo de glorias sepias y legendarias, y Francia ganaba su hasta ahora único mundial con dos cabezazos del mejor jugador calvo de la historia, un joven Zidane que tenía más pinta de Francisco de Asís que de futbolista, y que sin embargo, callado y todo, tenía ya varias rojas en su haber por agresión. Panamericana apostó, entonces, por un nuevo programa para la señal peruana. Unos gringos jugaban a la peleítas. Y uno ya estaba grandecito para Caballeros del Zodiaco.
Rápidamente me enganché los fines de semana con la WCW, la nWo y gladiadores de la talla del Ultimate Warrior, de la fuerza de Goldberg y de la técnica de Chris Benoit, un luchador profesional, no dado al espectáculo, más bien técnico y sabedor. Un hombre que se hacía conocido por su regularidad, por su buen wrestling. Un hombre tranquilo, del que nadie hubiera pensado que terminaría asesinando a su esposa e hijo y se suicidara hace un par de semanas.
Me avisaron en un fin de semana que un luchador loco había matado a su esposa y se había suicidado, e inexplicablemente, el último que hubiera pensado terminó siendo, para mi horrible sorpresa, el asesino. ¿Por qué? Quién puede saberlo, quién puede imaginarlo. Qué pudo haber pasado por su mente para haber cometido tal salvajismo, tal estupidez. Es algo que nunca lo llegaremos a saber. Es increíble como en un segundo podemos arruinar tantos años de respeto, de logro, de fama, como en un segundo la locura puede llevarnos a destruir a quienes más amamos, como en un instante nos apartamos de todo lo que podría definirnos como humanos y terminamos siendo monstruos. Y ejemplos hay muchos, Cho Seung Hui, Hitler, los 11 de setiembre de Chile y Estados Unidos, Sendero Luminoso, el MRTA, las FFAA. Y uno no termina de entender qué separa a Gandhi, Lennon, Luther King, María Elena Moyano de estos otros, y por qué fueron asesinados. Es que naturalmente somos así, inhumanos. Es una afirmación con entonación de pregunta, o una pregunta con sangre y huesos de afirmación.

viernes, junio 29, 2007

La Política de lo Real Maravilloso

Este pequeño mundo, mi mundo, vaya que es un lugar sin igual. Aquí los pobres pagan el doble, el triple que los ricos por servicios tan esenciales como el agua. La exclusión social alcanza niveles inverosímiles, puesto que es más la gente excluida que la gente nice que busca apartarse de la realidad creando Playas Asia cada 5 años. Aquí los empleados del estado no trabajan para el estado, sino contra él, o bien se cargan las utilidades, o bien dilatan todos y cada uno de los procesos de las diferentes organizaciones que copan con nepotista impavidez. Aquí los empresarios se creen señores feudales y se burlan de sus pongos bailando a las incompetentes autoridades y emisarios estatales. Aquí los profesores son los más imbéciles de todos, y no se puede hacer nada contra su languidez académica, endémica, esa imperturbable mediocridad cuya única manifestación vívida es la militancia en cierto partiducho de izquierda radical poco interesada en el desarrollo mental de sus connacionales. Aquí la norma es cargarse las normas - o cagarse en ellas, concretamente-. Peatones, conductores y policías se congratulan en el fango de la inmoralidad, en el inmediatismo, móbil de la filosofía de Pepe El Vivo, coimeando, violando, deshumanizando al otro y así aprovechándose de él en una selva sin fauna, llena de faunos inescrupulosos, camuflados como reporteros sensacionalistas, jueces corruptos, burócratas sanguijuelos, prensa amarillesca, abogados tinterillos y políticos conchayas. Aquí los vivos son respetados, elogiados y hasta elegidos, mientras que los que todavía se resisten a tanta inmoralidad son vejados, señalados, incomprendidos y cuestionados por su poca habilidad para acostumbrarse camaleónicamente al cenagal societario cotidiano. Aquí los intelectuales solo están encapsulados en instrumentos otrora utilizados por el asnado vulgo, que alguna vez los llamó libros, en sepias recuerdos de idílicos pasivos activistas, refugiados en el Viejo Mundo, autoexiliados, abrazados por el eremitismo feliz del postescepticismo. Y escriben todavía, alguno que otro, pero para periódicos que la gente compra autómatamente y que hace tiempo dejó de leer con avidez sapiente, reemplazando esta actividad por el morbo estupidizante del farandulismo, el vedettismo, la sangre, los culos. Aquí un ex presidente con nacionalidad japonesa burló a millones de peruanos más de una vez, y no contento con ello, ahora impunemente pretende difundir su lepra amoral y genocida hacia la tierra de donde nunca debió partir ese barco infame que lo trajo a nuestras orillas, deseoso de humillar más la mancillada imagen de este terruño que deja a Macondo como un chancay de a veinte en su comparación.

jueves, junio 28, 2007

Acefalía

"Usted no pierde la cabeza porque la tiene pegada, joven."
Espetó con justicia el encargado de mesa de partes de Psicología, cuando el alumno Delgado fue corriendo por enésima vez a la oficina, preguntando por su folder, guantes y casaca. No había extraviado nada, felizmente. Por supuesto que ya es caserito de las cosas perdidas, así como de los brotes neuróticos característicos del darse cuenta de ése algo perdido. Solo que esta vez fue demasiado. Ese algo se convirtió en plural. No solo los guantes, en la mañana, sino la casaca y el folder con los trabajos, las encuestas y las copias, en la tarde. El conserje se equivocó, la cabeza la perdí, se me despegó hace mucho.

martes, junio 26, 2007

Procrastinación pura

Por qué en finales se me da por no estudiar, por no dormir, no descansar. Por qué en finales siempre encuentro algo qué hacer, como ver los Simpsons, conversar hasta tarde con mi primo acerca de su chamba y los arribistas con los que tiene que lidiar, o practicar sin descanso una escena con mi hermano hasta pulirla y arrastrarnos de sueño en el intento. Por qué escribí una entrada que no tenía sentido y luego la suprimí para escribir ésto que tampoco lo tiene y sin embargo conservo. Por qué son más de las tres de la mañana. Por qué no solo estudio, descanso y duermo como todos los demás.

sábado, junio 23, 2007

Silente despedida

Siento algo de pena. Sobre todo por oír a mi padre llorar en el teléfono. Un hombre impávido hacia dentro, locuaz hacia fuera, muy reservado en las cuestiones más importantes, subjetivas y profundas. Un hombre poco acotumbrado, como tantos otros, a comunicar sus emociones, a compartirlas con el exterior; una víctima más de lo que la gente mayor denomina educación a la antigua, esa misma que hizo de mi papá un hombre afectivo, cariñoso, pero de una manera un tanto superficial, no profunda, pues en fondo era reservado con su vida, poco empático, poco subjetivo y sobre todo, poco comprensivo de sus propias emociones. Por eso me da una especial pena verlo en esta situación, sabiendo que le es especialmente difícil manejar sus propios sentimientos. Es obvio que un dolor tan grande, como la pérdida de una madre, es más difícilmente catalizado y enfrentado por una persona con estas dificultades.
He sabido que mi abuela fue una gran mujer. Siempre sonriente, risueña, afable. Nunca se enojaba. Se preocupó siempre por sus familiares, conocidos y personas de escasos recursos, a los que alojó muchas veces en su casa, ayudó moral y económicamente, y atendió siempre que pudo. Donó enseres, propiedades, aportó y financió campañas de salud, obras de caridad y hasta uno que otro establecimiento para beneficio de los pobres.
Fue una mujer buena, aunque nunca pude gozarla, por el cuestionable estigma de haber sido concebido fuera del matrimonio, motivo por el cual se me ocultó su existencia hasta los catorce años, cuando ya la senilidad, si bien no afectaba todavía de todo sus recursos cognitivos, ya era un escollo para conocerla. Y se me dio la oportunidad de conocerla a insistencia de ella, porque mi padre siempre fue hermético al respecto. Aún así, no era ni fue lo mismo conocerla tantos años después. No es lo mismo enterarte por teléfono de la noticia y ni siquiera preguntar cuándo y dónde va a ser el velatorio, el entierro, porque sabes que es mejor no ir para no pasar el mal rato de ver a gente que no te quiere ver sin ninguna razón. No es lo mismo que tu padre sea capaz de llorar solo por teléfono. No es lo mismo saber que has tenido una abuela y saber también que no la has tenido. Que la has conocido y que no la has conocido.
No conozco a la familia de mi padre, me crié siempre cuestionándome lo absurdo que era no saber nada de esa parte de mi genealogía, porque, aunque la familia de mi madre era vasta, cálida e inclusiva -como seguramente lo son todas las familias trujillanas-, siempre me quedó ese vacío, esa irresoluta parte de mí, esa suerte de acéfala expectativa, incómodo sinsabor. No conocí ni conozco a mis tíos, ni a mis primos, ni a mis medios hermanos.
Sé que no es el momento de reprocharle a mi padre nada, ya lo he hecho demasiado cada vez que consideré que fue el momento, y siempre fue como hablar con la pared -algo así como la situación de la última hija de Paniagua-, reconociéndoseme la veracidad de lo que cuestionaba, de lo que planteaba, de lo que criticaba, pero con esa actitud lánguida e impasible que refleja que no se hará nada. Eso que aceptamos bajando la cabeza, pensando en que habría maneras no tan infantiles de enfrentar situaciones. Esa estúpida actitud burguesa e hipócrita tan limeña que ahora no me permite siquiera llorar por la abuela que se me fue sin serlo, y a la que no honraré cristianamente no porque no sea cristiano o católico, sino porque no sería agradable compartir un espacio per se cargado de tristeza como lo es un velorio u exequias con gente que nunca se interesó por uno y que hasta podría lanzar inmaduras miradas despectivas sin fundamento. Lamento que por las circunstancias no lamente tanto tu partida, abuela. Siendo sincero, tu deceso no me ha movilizado, siquiera, pero no por ti, sino por como han sido las cosas.. Lamento que así de estúpida sea la sociedad. Lamento no haber llorado como cualquier nieto que pudo serlo. Lamento no haberte conocido de verdad.

miércoles, junio 20, 2007

Apología del ausentismo

No, no tanto.
Hoy se me subió a la cabeza el autómata estrés de mis compañeros de especialidad, y no di cuenta del tiempo que pasó hasta que terminamos el avance o mejor dicho, hicimos como que lo terminamos y lo pasamos para continuarlo después. Oscurecía y faltaba hora y media para mi práctica a la que mi informal asesora acostumbra llegar macquiavélicamente a la hora en que nos empezamos a aburrir de esperarla, justo cuando se nos dan ganas o ya estamos empinando los cuerpos para largarnos y mandarla al carajo virtual y emocionalmente, en ese momento del mal aparece con una sonrisa y su inigualable pinta de yuppie diciendo ¿Ya subimos, chicos?. Faltaba hora y media y luego de ojear en diferentes direcciones, sacándome el estrés de los hombros mientras obviaba más y más colegas automatizados, mis pies se amotinaron y caminaron sin escuchar a mi cabeza y me topé con el Auditorio de Humanidades, y una película. Debo aclarar que ya sabía del Cine Foro del CEF/Taller de Antropología Visual PUCP, pero como suele sucederme, me había olvidado del día de la emisión y de qué película iban a rodar. El hecho es que entré y llegué justo a tiempo, algo por sobre todo antinatural en mí, tanto así que lo tomé como un buen presagio, y mis pisadas fueron sinceras y seguras. A pesar de que no tenía idea de la película.
La vida secreta de las palabras (The Secret World of Words, Isabel Coixet, 2005). Fue maravillosa, increíble, divertida y reflexiva, cómica y dramática, dura y romántica, muy seria dentro de todo. Los diálogos eran brillantes, los simbolismos ágiles, las imágenes y proyecciones geniales. Todo estupendo. Pasé de revisar la hora en el celular cada diez minutos -lo hice un par de veces- a despreocuparme, concentrarme y apagarlo finalmente, rendido ante el montaje. Y es que a veces la espontaneidad enseña tanto más que la teoría o la práctica. La casualidad, la coincidencia, nos hacen a veces estar mucho más atentos a los mensajes y las enseñanzas de lo que viene gratuitamente, sin ataduras, sin tapujos, sin preconcepciones. No hay que negarle el influjo a lo externo, a lo distinto, a lo diferente. Ahora, esto no significa que tengamos carta blanca para ir faltando a buenas y a primeras a todas nuestras clases. Pero una que otra vez, vale la pena el reemplazo, sobre todo si Norma Füller comenta la pélícula desde una visión antropológica y semiótica, y si los asistentes (algunos, por supuesto) lanzan sesudos comentarios e interesantes preguntas.
Notas.
1. El ciclo de Cine Foro del CEF/Taller de Antropología Visual PUCP tiene pendientes todavía tres emisiones más, los miércoles que vienen, 27 de junio, 4 y 11 de julio, siempre a partir de las 18:00 en el Auditorio de Humanidades. Pueden revisar, para mayor información, el portal de noticias de la PUCP en: http://www.pucp.edu.pe/noticias_pucp/index.php?option=com_content&task=view&id=1599&Itemid=1
2. Para más información acerca de la película, pinchar el siguiente link: http://www.lavidasecretadelaspalabras.com/

jueves, junio 14, 2007

Invierno enrarecido

¿Y qué fue de los crepúsculos solariegos de chicas leyendo Rayuela en el Malecón de la Reserva, de las mañanas miraflorinas de hombres con climaterio corriendo con faja sobre los vetustos adoquines y veredas de hojas pardas caídas, de las viejecillas que hacían taichi en el parque Reducto a las nueve de la mañana, de los champuceros y emolienteros que vendían a un sol sus deliciosas bebidas aromáticas (ahora que tanto se necesitan) entre los bancos de ajedrez del parque Kennedy, y de los perros vagabundeando por allí y por allá y por ninguna parte, cuando Lima todavía era Lima y los termómetros no marcaban temperaturas improbables y la gente no utilizaba más ponchos y chalinas, más guantes y mitones, más sacos que pulóvers y alpargatas, que vinchas y bermudas? A lo mejor no sería tan frío el invierno si siguiéramos silbando canciones de Gardel al regresar caminando a nuestras casas descoloridas. A lo mejor la humedad no acrecentara la sensación térmica de nebulizaciones en el Seguro de Angamos y mates calientes en el desayuno si no hubiéramos perdido la costumbre de saludar con una sonrisa a los desconocidos de por la calle, el vecindario y el ascensor. A lo mejor la indumentaria de frígida foraneidad no es tan efectiva como la pericia de los cálidos dedos nonagenarios de la abuela. Ahora hay que hacer cola para comprar el café, y ya casi no se lee en las bancas de afuera de las cafeterías. Se han vuelto necesarias las otrora inútiles capuchas, y frecuentes los infrecuentes mitones. Ahora hasta las bocinas de las combis se han puesto roncas, y los gatos tiritan al caminar.

martes, junio 12, 2007

Caminaba de regreso...

Caminaba de regreso por los acostumbrados caminos, los viejos adoquines y las frecuentes veredas. Paseaba cargando, inconciente, mis inarticulados sueños, mis pensamientos dormidos. Sentí de pronto, pese al frío crepitante, de nuevo mis piernas, mis pies, más allá de los ropajes y los zapatos. Sentí mi piel, mis uñas y mis pelos. Vencí el automatismo de la rutina diaria y te pensé. Te imaginé alegre y calurosa en nuestras tardes abigarradas de caricias, de sonrisas. Vacilé. Pensé en ir a verte, como antes, como siempre. Por un momento me olvidé del frío y los trabajos, de la coyuntura y los gaznápiros. Fluyó en mí un calor bastante ajeno ya, y olvidado, un candor ya aplacado, una espontaneidad dejada de lado. Pero subsumí en mis espontáneas cavilaciones la vena fáctica de mi grisácea realidad, mi trastocada esperanza, mi desteñida vivacidad. Subí al bólido y ahora me encuentro de nuevo aquí, ordinario, con frío, solitario. Absolutamente invernal.

jueves, junio 07, 2007

Hal


¿Y así creen voy a leerlos? Bestias de mierda.
Hal (sic).
¿Hal?
¡¡¡¿¿¿Hal???!!!
Hal.
Entre errores y horrores, me quedo con los errores, no por blandengue, sino porque bueno, tampoco puedo exigir perfección, soy un ser humano y mis congéneres también. Pero si encima son horrores en el subtítulo, deberían irse a la mismísima. Nunca más, y eso que solo necesité dos líneas para advertirlo. NUNCA más me veré tentado a leer noticia alguna del MSN, ni más. Y qué bueno que nunca antes había leído alguna. De las que me libré.
En fin, ya se me pasó la cólera.
Miren esta bestialidad en:

Petete y los marcianos


Petete, Petete. Pingüino sabihondo creado por el cineasta español radicado en Argentina García Ferré, autor que ha sido considerado el Walt Disney gaucho. Petete hace su aparición en el mundo infantil en 1975 con la película Trapito y Petete, y regresa en 1980 con la serie televisiva El Libro Gordo de Petete, en la que se muestra a un Petete simpático, entusiasta y deseoso de transmitir conocimiento a los niños. Posteriormente, se publicó una enciclopedia didáctica infantil del mismo nombre. Este es petete, ¿qué les parece?

Los Juegos Interfacultades son siempre una muestra de la idiosincrasia pucp, de sus diferencias, de sus tangencialidades y convergencias, de la dinámica interna de la interacción intergrupal de sus muy diversos mundos culturales. Es así que cada una de las facultades -incluyendo EEGGLL y EEGGCC- tienen su barra, su color -que es también el uniforme- y su mascota. Estos componentes, entremezclados, connotan la identidad y la representatividad de cada una de las diferentes facultades, así como de sus estudiantes (p.e. el color rojo de Sociales; los disfraces del Virreynato de Humanidades). Así, también, cada barra tiene un repertorio de cánticos alusivos a sí mismos y a sus rivales de turno. Por supuesto, los cánticos con contenidos anti- son infinitamente más chistosos, y los hay de diferentes formas, tonalidades y complejidades. Por ejemplo, están las barrabasadas coprolálicas y cargadas de contenido sexual, características de las barras de Estudios Generales Ciencias e Ingeniería, las mismas que suelen ser las más numerosas y ruidosas, las de mayor cantidad de hombres y menor cantidad de mujeres, respectivamente; y las más ofensivas. En contraposición, las demás facultades tienen su respuesta, no menos divertida aunque contundente, siempre marcada de un contenido despectivo en términos societales. Aparecen, así, alusiones a la marcianidad, entendida como la condición del típico estudiante sumergido en libros de ciencia, con su calculadora en mano, lentes gruesos, tirantes, cartas magic en el bolsillo, mil granos en la cara y una actitud ansiogénica frente a seres del sexo opuesto, y por tanto cohibición y falta de experticia en el tema relacional. Otro de los más conocidos grupos de cánticos anti- es el que se le aplica a Derecho, señalando la propensidad al tinterillismo, la venta del alma por el billete, la primacía de la corrupción por sobre la ética, etc. Depende, por su puesto, de la iniciativa y de la calidad de las arengas de cada barra para obtener puntos y así ser considerada la mejor. Obviamente, se califican negativamente aquellas arengas con contenidos denigrantes y/o ofensivos a los rivales.
Con el objeto de inmiscuirme un poco más en la experiencia cuasiorgíastica colectiva de las barras, decidí empaparme en sudor dentro del disfraz más complicado que jamás me puse: Petete, el impopular y casi totalmente desconocido Pingüino bebé del saber, mascota de Humanidades, la Facultad de Letras y Ciencias Humanas. La versión Petetiana 2007 incluyó una risible sesión de perreo chacalonero con la participación de la mascota de Estudios Generales Letras. Así, se formó una alianza barral entre Letras y Humanidades frente a los populares y siempre numerosos marcianitos. Aunque cabe destacar que la participación de las chicas de la barra y sus tan peculiares y poco ortodoxos cánticos se llevaron las miradas y risas de la noche. Dirigidas por un par de psicolocas con un inconfundible vozarrón y una inobjetable histrionicidad, las chicas H gesticularon ridículos cánticos que hicieron reír incluso a los propios jugadores de LLYCCHH, como por ejemplo Araña, araña, araña, ciencias no se baña. Sin embargo, también utilizaron, gracias al apoyo de un grupúsculo de aliados de EEGGLL, unas plantillas barrales contundentes frente a las continuas provocaciones de los cientifistas cuatrojos de al frente, como
Ayayay, qué risa que me dan...
Ayayay, qué risa que me dan....
Ayayaaay, qué risa que me daaannn...
ya tiene veinte años y no pueden debutar.
En líneas generales, las tendencias se mantuvieron y se mantienen, como siempre. Mientras Ciencias e Ingeniería son las facultades con mayores niveles de participación tanto en barras como en jugadores -puesto que de por sí son grupos más numerosos y homogéneos-, y por tanto en resultados finales y acumulados; Humanidades es el grupo que más se resiste a participar de cualquier actividad extracurricular, pues sus miembros en general tienden a ser más academicistas y serios; por tanto, generalmente obtienen los últimos lugares de la competición por pérdidas de tipo walk over, falta de gente para completar equipos, o cero preparación (p.e. meten a cualquier persona para completar el equipo). La especialidad de Psicología, que tiene su propio edificio y que prácticamente funciona como departamento autónomo, y sin embargo pertenece a la Facultad de LLYCCHH, concentró toda la vida y esta vez también el 95% tanto de la barra como de la presencia y participación en los juegos. Así, generalmente nos es difícil armas los equipos, o en todo caso nuestras piezas de recambio son insuficientes o poco variadas; no hay muchas opciones, concretamente, y sin embargo no obtenemos tan malos resultados como nuestro primitivo nivel de organización lo merecería.
Con todo, este año Humanidades, a pesar de contar con Petete -o quizá por tenerlo, quién sabe-, perdió la seminifinal de vóley frente a Ingeniería, lo cual la imposibilitará de pelear por retener su corona tan bien lograda el año anterior. Parece que Petete no contribuyó sino con un granillo de mala suerte y mucho sudor. No saben lo muerto de calor que me sentí ahí dentro, era un horno. Por supuesto que estaba sin ropa, salvo un bóxer que terminó chorreando líquido sudoríparo. Por supuesto, tuve que tomar cada cierto rato agua para no deshidratarme y seguir animando a la barra y haciendo el show, como toda mascota pucp: un poco de señales obcenas aprendidas vicariamente por los programas de lucha libre de atv, otro poco de perreo, otro de expresión corporal en diferentes situaciones que ya dependen del disfrazado. Lo chistoso fue que el cierre maldito del disfraz se me paraba abriendo, y diz que algunas personas observaron o registraron el color de mis boxers, mientras que otras rehusaban ayudarme a cubrir mis vergüenzas por no mojarse de sudor. Lo reincidente, que perdí mi correa con tanto trajín de sacarme la ropa y ponerme el disfraz.... Ayayay, en fin, queda como una experiencia más. Nunca supe que sería Petete. Pero al menos me fue mejor que en el año pasado, en el que me esguincé el pulgar de la mano derecha.
Fuentes.

miércoles, junio 06, 2007

Las cosas que me pasan 2

¿Y qué me dirían si les digo que no les llegué a decir que extravié mi webada esa que llevan casi vacía los misios y pierden los piñas que nunca tienen viernes comunes por la noche? Imagínense que estaba sobrio cuando me sucedieron toda esa bola de eventos infortunados ya mencionados, y que olvidé mencionar algo que en suma es tanto o más importante que el librito de Fromm que no llegué a perder, y que sí perdí ahora, o mejor dicho ese día, pero ahora me vengo a dar con la sorpresa. Sí, qué webón. Imagínense que estaba sobrio. Hablando de eso, a mí nunca me pasan esas estupideces que les pasa a los borrachos, eso de que me pongo necio, que tú eres mi pata del alma y yo te quiero mi yunta mi hermano mi brother. Hablando de eso, a mí nunca me hacen el recuento de lo que pasó el fin de semana que no te acuerdas, webón, te agarraste a tal webona, y luego estuviste witreando en el jardín. Ni siquiera se me pierden webadas como el celular, las llaves o la propia billetera. No, a mí nunca me pasa nada de eso borracho, es más, a mí me pasan estupideces, exclusivamente, de puro sobrio, como si el cuerpo me pidiera que me emborrache un poco, siquiera, qué te cuesta, vao al frente, vao al hueco verde, al elos, al chelín.
Y de puro piña, es verdad. Perder una billetera, y con ello perder tus documentos, y con ello la flojera y la necesidad forzada de ir a sacarlos, maldita sea, que implica tomarte más combis o micros o carros chistosos y a la vez terrórificos de chóferes transgresores y cobradores violentófilos y ambientes recargados de odores repulsivos y lunas abigarradas de colorinches huachafos y paredes de metal y plástico con stickers de condorito, pirañitas sacando el dedo y orinando, y el demonio de tazmania carajeando a esos pasajeros webones que no me peguen chicles ni me escriban en el asiento, carajo, que no me ensucien el carro puta madre, o que usen el cinturón de siguridá, pe, cuide su vida, míster. Y escuchar el asesinato del castellano o el inkarrí mítico del quechua no superado con frases como esquina bajan, cuando solo baja uno, o de cercenaciones y/o alienaciones sociolécticas como sssajes o asencíllame, varón, respectivamente; o bien las defunciones del lenguaje y la humanización con el sonar de las monedas, de las puertas y los cláxones, y de los gritos repetitivos, compulsivos y viscerales que además son expansivos y auralmente contaminantes.
Ahora tengo que sacar mis duplicados de los carnets de biblioteca, del de 1/5 menos de pasaje -porque medio no es eso ni cagando, no me vengan- y del de mi DNI o documento de identidad lorcho. Tengo que ir después de mi liiiiiiindaaa clase de las 8am con este frío samputezco, llevando no sé qué tanta vaina que por ahí tengo apuntada en una hoja suelta de esas mini agendas que regalan en las clínicas y que siempre están en las mesitas de teléfono de las casas de niños bien que mañana más tarde estudian carreras que la mayoría desconoce o preconcibe como improductivas en términos de yuppismo de pequeño burgués o de montañistas de escalas sociales. Tendré que soplarme primero el burocratismo del caviarismo usurero y pucpiano de pagar un huevo por los duplicados de los carnets universitarios. Y después, por si fuera poco, la hazaña de viajar al ultramar de la Bolívar y la Brasil a tiempo y sin perderme para lo del DNI. Por suerte voy a cambiar la foto del mismo, que es la peor foto carnet que me han sacado alguna vez en mi vida, en la que aparezco con pinta de panadero vespertino y que por suerte nadie verá más, ya que aprovecharé para cambiarla por otra nueva; eso sí, sin ir a esos centros de fotografía misteriosa y sospechosamente ubicados al costado de Registros Públicos que te sacan fotos sin avisar y hasta las patasmente. Aprovecharé también de reducir el tamaño del DNI, para que cuando me vuelva a comprar una billetera no tenga dificultades en caletear la vista de una foto carnet mal tomada que sale peor que yo en mis sobriedades de etílica estupidez.
Ahora, debo reconocerlo, ya no me da tanta risa lo que me pasó.

lunes, junio 04, 2007

El soroche de Blatter



soroche.


(Voz quechua).


1. m. Am. Mer. Mal de montaña.


Real Academia Española © Todos los derechos reservados




Qué te traes, pelado. Joseph Blatter, presidente de la FIFA.




La FIFA o Fédération Internationale de Football Association, por intermedio de su presidente Joseph Blatter, ha determinado que el deporte del balompié no sea jugado profesionalmente a nivel internacional a más de 2500 metros sobre el nivel del mar. ¿Cuál es la razón de fondo para esta arbitrariedad? ¿Por qué se castiga a países como Perú, Ecuador y Bolivia, y por el contrario, no se afecta a México, quien seguiría aprovechando la altura que sus estadios le brindan? ¿Qué tiene de especial la medida de 2500 metros para utilizarla como tope? ¿Han habido estudios geológicos y climatológicos al respecto? Todo se entrevé turbio y nebuloso. ¿No será que México habría negociado por intermedio de los muchos millones que su alienada liga posee este tope? Revisemos un poco la misión de la FIFA desde su propia página web, y comprobemos así sus incongruencias.





"The world is a place rich in natural beauty and cultural diversity, but also one where many are still deprived of their basic rights. FIFA now has an even greater responsibility to reach out and touch the world, using football as a symbol of hope and integration."





Si se supone que la FIFA tiene como responsabilidad el llegar a unificar al mundo utilizando el fútbol como símbolo de esperanza e integración, como dice la misión, entonces ¿cómo es posible que se excluyan a aquellos países de altura? No tiene ningún sentido desde la lógica propia de la FIFA. Recordemos que este texto está firmado por Joseph Blatter. No creemos que Mario Poggi lo haya asesorado en la redacción de su discurso, así que Blatter debiera ser consciente de lo que está estipulado en él. Pero, naturalmente, hay más.
Veamos ahora sus objetivos -nuevamente, señalados por la misma FIFA a través de la firma de su presidente que parece asesorado por Poggi-:




"Develop the game. Improve the game of football constantly and promote it globally in the light of its unifying, educational, cultural and humanitarian values, particularly through youth and development programmes. Football development means investing in people and society at large. Football is a school of life.



Touch the world. Take world-class football action and passion at all levels to every corner of the planet through our 208 member associations. The broad range of competitions shows the many faces of football, spearheaded by the FIFA World Cup™.



Build a better future. Football is no longer considered merely a global sport, but also as unifying force whose virtues can make an important contribution to society. We use the power of football as a tool for social and human development, by strengthening the work of dozens of initiatives around the globe to support local communities in the areas of peacebuilding, health, social integration, education and more."





Como vemos, el texto está plagado de palabras que aluden a la integración y unificación universales. Algo que por supuesto se contradice hondamente con separar a un grupo que no solo incluye a Bolivia, Ecuador y Perú, sino a varios más de las 208 federaciones afiliadas. No por gusto la FIFA tiene más filiales que la ONU, señor Blatter. Si la FIFA tiene el objetivo de invertir en el desarrollo del mundo como un todo, y utilizar al fútbol como una fuerza unificadora cuyas virtudes y poder son usados por ella como una herramienta para el desarrollo social y humano, y para apoyar comunidades locales en lo que respecta a la integración social, entonces no tiene sentido este recorte, esta exclusión hacia los países que geográficamente son altos, países que en su gran mayoría son de poblaciones y comunidades en vías de desarrollo o subdesarrolladas y que necesitan todo el apoyo que organizaciones como la FIFA están comprometidas a dar.


Por último, repasemos los valores de este contrariado organismo:




"Our core values of authenticity, unity, performance and integrity are at the very heart of who we are.



Authenticity. We believe that football must remain a simple, beautiful game played by, enjoyed by and touching the lives of all people far and wide.
Unity. We believe it is FIFA´s responsibility to
foster unity within the football world and to use football to promote solidarity, regardless of gender, ethnic background, faith or culture.
Performance
. We believe that FIFA must strive to deliver football of the highest quality and as the best possible experience, be it as a player, as a spectacle, or as a major cultural and social enabler throughout the world.
Integrity. We believe that, just as the game itself, FIFA must be a model of fair play, tolerance, sportsmanship and transparency."






Por supuesto, si hemos encontrado serios reveses en lo que ya parece un planfeto sofista de candidato político, también los hemos encontrado en los valores que supuestamente representan el corazón de lo que hacen a la FIFA lo que es. ¿Cómo ser auténtica y cómo llegar a ser disfrutado el fútbol por todas las personas si se margina a un grupo de países cuyas particularidades geomorfológicas determinan que haya altura? ¿Cómo buscar la unidad y promover a través del fútbol la solidaridad, sin importar el género, grupo étnico, fe o cultura, si se discrimina abiertamente a un grupo de seres humanos que viven en las montañas altas? ¿Cómo hablar de transparencia cuando una institución toma medidas de esta naturaleza, tan poco coherentes, arbitrarias y verticales, que menoscaban los derechos de las minorías y no afecta o afecta poco a aquellos que tienen el poder económico para hacer peso por su cuenta?




Desde aquí felicitamos al presidente boliviano Evo Morales con el que, pese a las discrepancias ideológicas, políticas y pragmáticas que puedan haber, alentamos a seguir en su postura de no asistir a la Copa Cháverica 2007 de no solucionar, el miedoso al soroche Blatter, el impasse respectivo. Es más, creemos que Perú debería apoyar esta iniciativa del aguerrido y valiente Evo -ya desarrollaremos esta idea en un siguiente post-.



Notas.
1. Para ver la misión de la FIFA, sigan el siguiente link:
http://www.fifa.com/aboutfifa/federation/mission.html
2. Foto tomada de:
http://www.adgoog.com/blog/photo/1724a-sepp_blatter_voudrait_rejouer_la_finale.jpg