martes, febrero 22, 2022

Despenalización del aborto en Colombia: Corte Constitucional despenaliza el aborto hasta la semana 24 de gestación


Fuente: @Manifiesta Media en Twitter.

Victoria parcial para las mujeres en Colombia. Ayer, la Corte Constitucional Colombiana falló en una reñida votación, por 5 votos a favor contra 4, la despenalización total del aborto hasta la semana 24 de gestación (1). Es decir, a partir de hoy 22 de febrero de 2022, se podrá abortar hasta los 6 meses de embarazo sin que la mujer reciba castigo penal. Sin embargo, el tribunal dijo que la práctica no se eliminará del Código Penal y la mujer que aborte será juzgada si el aborto se realiza después de ese tiempo y fuera de las 3 causales existentes.

Desde el 2006, Colombia aprobó 3 causales absolutas para el aborto: cuando el embarazo implica un riesgo para la salud física o mental de la mujer, en casos de violación o incesto y malformación del feto. En el resto de casos (no querer ser madre, un accidente, falta de anticoncepción, etc.), el aborto estaba penado con hasta 4 años y medio de cárcel efectiva.

Hoy este fallo despenaliza completamente el aborto hasta la semana 24. Sin embargo, el pedido del Colectivo Causa Justa era eliminar completamente el delito del Código Penal, pues cada año alrededor de 400 mujeres son llevadas a juicio por abortar, siendo aquellas mujeres, adolescentes y niñas en situación de vulnerabilidad quienes están en mayor riesgo de ser criminalizadas. Un sorprendente 12.5% de los casos de aborto perseguidos por la justicia colombiana corresponden a mujeres de entre 14 y 17 años, y un 24% de los casos que terminan en condena son de mujeres menores de edad.

La sociedad colombiana una vez más está dividida en opiniones sobre este tema, sin embargo, las cifras son contundentes: solo en 2020, 4268 niñas entre los 10 y 14 años fueron madres -lo que ya era considerado violación y por tanto causal para aborto según la ley de 2006-; 400 mil mujeres abortan anualmente en Colombia; la interrupción del embarazo es la 4ta causa de mortalidad materna en el vecino país.

Es posible que estas medidas reduzcan en algo estas cifras terribles. ¿Qué podemos aprender de esto nosotros, como peruanos? Esto, considerando que aquí solo el Protocolo del Aborto Terapéutico demoró más de 90 años para aprobarse por presiones de la Iglesia Católica, que tenemos una cifra similar de casos anuales de abortos y porcentaje de muertes en madres gestantes, y que tenemos una ley que si bien considera punible el aborto para las mujeres, en la práctica nunca ha metido presa a ninguna mujer por abortar. Es decir, se usa más como una forma de amedrentamiento que como una figura punitiva real. 

Como sabemos, en el Perú, el aborto sigue siendo ilegal según el artículo 119 del Código Penal vigente. El 10 de diciembre de 2021(2), la Congresista izquierdista Ruth Luque presentó un proyecto de ley para despenalizar el aborto por violación (cosa que ya hizo Colombia en 2006 junto con otras 2 causales). El anteproyecto está actualmente en discusión y es uno de varios intentos que vienen realizándose periódicamente.  La lucha por los derechos de las mujeres continua en Perú, Colombia y América Latina, un lugar donde lamentablemente, todavía hoy en pleno siglo XXI, es un riesgo ser mujer.

Fuentes: 

1. https://www.france24.com/es/am%C3%A9rica-latina/20220222-despenalizacion-aborto-colombia-feminismo-semanas

2. https://www.swissinfo.ch/spa/per%C3%BA-aborto_presentan-en-per%C3%BA-proyecto-de-ley-para-despenalizar-el-aborto-por-violaci%C3%B3n/47182792

 #AbortoLibre #Perú #Colombia

miércoles, diciembre 15, 2021

El pensamiento conspiranoico antes y durante la pandemia del COVID-19

 


El COVID-19 no es ni de juego la primera pandemia que nos ha tocado vivir como especie. Existen, en nuestra historia universal y reciente, numerosas experiencias pandémicas de las que podemos rescatar información, actitudes y prácticas de las generaciones que nos precedieron. 

Como regla general, vemos que una gran catástrofe pandémica nos ha golpeado aproximadamente cada 100 años en el último milenio. Vemos también que las crisis sociales que estas pandemias han generado han sido recurrentes, cíclicas, como si fuéramos malos aprendices del pasado, o quizás meros ignorantes o inconscientes que toman a la ligera el sufrimiento de las experiencias documentadas de las pandemias anteriores (Viesca, 2016).

Entre las características similares encontradas tenemos ciertas creencias como la de la "inmortalidad operacional", la idea que uno no será el que caiga enfermo; el colapso de los servicios sanitarios y hospitalarios, el desabastecimiento de recursos de primera necesidad, el aislamiento y confinamiento generalizados, el pánico social, la gran mortandad, la desesperanza y la desconfianza en las autoridades, instituciones y entre personas y los pensamientos conspiradores o teorías conspirativas. 

Las crisis pandémicas son el escenario perfecto para la aparición de pensamientos conspiradores y teorías de la conspiración. Lo fue en el pasado, por ejemplo con la última gran pandemia de hace 100 años, la mal llamada "fiebre española", que estigmatizó a los españoles en el resto del mundo, y dentro de España a las minorías sociales (minorías étnicas y grupos marginalizados). Y lo es ahora con el COVID-19 con ideas que van desde que ha sido creada en un laboratorio chino para sabotear a occidente y los Estados Unidos hasta que no existe realmente y es una –“Plandemia” destinada a controlar a la población a través de microchips inoculados a través de las vacunas.

Esta suspicacia paranoide de que una presunta élite quiere controlarnos no es algo nuevo en la historia. Presuntas sociedades secretas “han intentado controlar el mundo” antes, tales como los templarios, los illuminati, los rosacruces, los masones, los reptilianos, etc. Los mismos son responsables también de haber “inventado” el SIDA, los chemtrails, las relaciones diplomáticas con alienígenas, entre otros.

 

Pero, entonces, ¿de dónde viene la conspiración?

En cierta forma, el origen cognitivo de la conspiración es la capacidad del ser humano de desarrollar un pensamiento escéptico. Pero las teorías conspirativas, de hecho, son una forma muy mal llevada de conducir el escepticismo, pues se utiliza parcialmente y solo frente a quienes se siente desconfianza, convirtiéndose en algo patológico: "conspira-noia". La conspiranoia es un conjunto de creencias fruto de un gran dogmatismo basado en negar todo lo que no es lo que se cree, y que "todo está conectado". 

Origen del pensamiento de conspiración:

Si bien el germen del pensamiento de conspiración puede rastrearse desde el origen de la civilización y algunos historiadores e investigadores han apuntado al asesinato de Julio César o a las Cruzadas como un punto de origen, la mayoría considera que fue en la Revolución Francesa cuando se popularizó la conspiración de que esta revolución social fue originada por una sociedad secreta interesada en tomar el poder. La gente, ignorante, no podía haberse revelado por sí sola, tenía que haber habido una mano negra, un chivo expiatorio. Los rosacruces.

 

¿Quién es el conspira-noico? 

Es aquella persona que decide creer en teorías retorcidas sin pruebas. 

Todo suele empezar con la creencia en una teoría de la conspiración cualquiera, como que los Illuminati, una sociedad secreta del siglo XVIII, fueron el cerebro en la sombra de la Revolución Francesa, para terminar en una visión de la historia que la hace depender de siniestras confabulaciones.

El conspiranoico es compulsivo y autodidacta, y memoriza los detalles más nimios de la teoría a la que se entrega; no cambia de opinión respecto a sus creencias más firmes y siempre encuentra pruebas de que su hipótesis tiene visos de realidad. Existe una gran similitud con el conocido efecto Dunning Krueger, así como ciertos tipos de atribución falácica como el sesgos de autoconveniencia, la percepción distorsionada por creencias.

En casos muy extremos, la obsesión conspiradora hace al individuo dejar de lado familia y trabajo, es decir, estas creencias paranoides afectan su funcionalidad psicológica. Y puede convertirse en un paranoico convencido de que lo persiguen, como le sucedió a Nesta Webster (1876-1960), historiadora británica responsable en buena medida de la popularización de los supuestos complots judeomasónicos y de los Illuminati, quien estaba tan obsesionada que cuando llamaban a la puerta de su casa no abría sin empuñar un revólver cargado.

 

¿Qué pasa en la menten del conspira-noico? ¿Cómo piensan? 

Pues hay una secuencia de ideas que no reviste de prueba alguna. Es una especie de salto con garrocha argumental que no detecta su propia falibilidad. 

Este sesgo cognitivo se adquiere con los años y conduce a quien lo posee a ver la vida a través de un cristal distorsionado que le hace pensar que siempre hay una mano escondida tras lo que sucede.

En un experimento de investigadores italianos en una página de facebook conspiranoica, estos colgaron noticias falsas. Encontraron que el 91% de los defensores de las conjuraciones no distinguían una broma absurda de una postura excéntrica. Es decir, ellos estaban obnubilados con la idea de defender su posición que fueron incapaces de detectar la falibilidad de sus propios razonamientos.

Algunas investigaciones apuntan a que el ser humano tiene una inclinación natural a creer en teorías afines y que las personas tienden a reforar sus ideas previas cuando les contradicen (sesgo de autoafirmación, efecto Dunning Kruger y efecto bumerán o en inglés backfire effect).

Dunning Kruger Effect / Efecto Dunning Kruger

Ocurre cuando una persona que es incompetente en un tema cree que es un experto en el mismo, y la medida de su incompetencia está sobre la base de no poder entender lo verdaderamente incompetente que es, por lo que cada cosa que refute lo que piense lo tomará como una falsedad dada a querer confundirlo de su postura.

Backfire effect o efecto bumerán/Fenómeno del tiro por la culata:

Sesgo cognitivo que lleva a una persona a reforzar sus creencias cuando recibe argumentos contrarios. Cuando una persona conspiranoica tiene una ideología arraigada y se le presenta información correcta, refuerza sus ideas de base a pesar de que se les demuestre que es información incorrecta.

 

 

¿Por qué tanta gente cree en teorías conspirativas? ¿Por qué hay gente que cree que misteriosos poderes mueven los hilos del mundo?

Porque las conspiraciones venden más titulares y periódicos. Son como las mentiras reconfortantes que generan arraigo en personas muy ignorantes de la ciencia, el pensamiento racional, el pensamiento escéptico. Para Michael Barkun, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Siracusa - EEUU), esto se debe a que las ideas conspiranoicas van más allá de las explicaciones convencionales, dan un sentido de control y la idea de un conocimiento secreto.

Nuestro cerebro tiende a crear relaciones causales entre elementos aunque tales relaciones no existan, cayendo así en conexiones de hechos aislados (por ejemplo falacias non sequitor, post hoc ergo propter hoc, falsas atribuciones causales, etc.). Como consecuencia, unos mecanismos neurológicos evolutivos muy avanzados nos llevan a ver relaciones causa-efecto inexistentes por todas partes.

Mark Lorch (2017) dijo: "Una de las causas por la que las teorías de la conspiración surgen periódicamente es nuestro deseo de imponer una estructura al mundo y nuestra increíble capacidad para reconocer pautas". 

Para Noel Ceballos, esta necesidad de dar orden al mundo es hasta placentera, frente a la alternativa de que el mundo es caótico, donde no hay causa-efecto, no hay un plan detrás, no hay diseño, sino incertidumbre, fruto del azar. 

De hecho, las teorías de la conspiración simplifican el caos de nuestro tiempo, y buscan explicaciones más tranquilizadoras desde la idea de la causa y efecto. Pensar que estamos en manos del azar sería horroroso para los conspiracionistas.

Otra explicación de este fenómeno es que existe la tendencia a mantener posturas mayoritarias en nuestro grupo social. Los seres humanos somo gregarios y queremos congraciarnos con otros, por ello la probabilidad de aceptar una hipótesis como verdadera aumenta si más gente a nuestro alrededor cree en ella, como ocurre con el famoso experimento de Solomon Asch. Esto también se recoge en la falacia ad populum, el sesgo mayoritario y el efecto de los costes sumergidos. 

También podemos explicar la gran facilidad que tiene el pensamiento conspirativo en arraigarse en mucha gente en que esta tiene miedo a perder el control sobre sus vidas. El miedo a perder el control vuelve a las personas especialmente susceptible a las ideologías conspirativas. La pandemia del COVID-19 es un contexto ideal para que esto suceda.

Finalmente, el pensamiento conspirador ofrece lo que no suele ofrecer la explicación científica: una explicación más allá de lo convencional, la idea que portan un conocimiento secreto, que está a disposición de solo unos pocos entendidos, es decir una relación cercana con el conspiracionista. Mientras que las explicaciones científicas son dadas por divulgadores científicos que hablan en difícil, los conspiradores se reúnen en espacios y grupos donde otros conocidos, iguales a ellos, comentan con un lenguaje sencillo y asequible. Los conspiradores han encontrado en el Internet un campo fértil para adoctrinar a nuevas mentes, difundir sus ideas, y asegurar a sus huestes en su discurso conspirador.

 

¿Por qué internet es un aliado poderoso de las teorías conspirativas?

Por su rápida difusión, la posibilidad de ser comunidad.

Porque Internet es un interminable depósito de información que se acumula y difunde a toda velocidad por todas partes sin comprobar su VERACIDAD.

Porque en Internet estás en contacto con conspiradores en todas partes del mundo, recibes reconocimiento.

Porque la gente, a pesar de que usa la información y busca en realidad reforzar sus propias ideas o validar sus propias creencias en lugar de profundizar, investigar y contrastar posiciones.

 

¿Por qué los conspiracionistas sienten necesidad de difundir ideas falsas?

Ya hablamos del gregarismo del ser humano, de la necesidad de control y del sentimiento de identidad y pertenencia a un grupo. A través del desarrollo de las ideas conspiradoras y de ser parte de ellas, el conspirador se siente parte de un grupo donde es reconocido y sus ideas son celebradas (likeadas) y compartidas por cibernautas de cualquier parte del mundo. 

También hemos hablado de su enorme parecido con el Dunning Kruger: lo más seguro es que no tengan idea que son ideas falsas. Desde su perspectiva, están salvando al mundo de tiranos que quieren controlarnos a todos.

 

Cuando el conspiranoico obtiene poder:

Lenin y Hitler veían enemigos dispuestos a asesinarlos por todas partes. Stalin y Mao le tenían miedo a los médicos pues pensaban que querían matarlos. Robespierre ordenaba asesinar a todos sus enemigos y antes de caer había empezado a condenar a sus propios aliados, obsesionado con la idea de que le traicionarían. Algunos lo llaman la inspiración principal para Aerys, el Rey Loco de Canción de Hielo y Fuego y la serie Juego de Tronos.

Trump, un presidente que fue llevado al poder por conspiranoicos, utilizó el pensamiento conspiranoico para enfrentar a sus opositores, reactivando el viejo racismo para intentar conservar y finalmente retomar el poder.

 

La extrema derecha y la conspiración: ¿Por qué son aliados?

Al populismo de extrema derecha actual le conviene aliarse con los conspiradores antivacunas, es pescar votos entre gente descontenta que ha sido decepcionada por el sistema. Gente a la que les seduce los discursos de odio: hombres blancos heterosexuales supuestamente víctimas de la autonomización de la mujer, de la agenda LGTBIQ, de la adquisición de derechos de los migrantes extranjeros y las minorías étnicas y raciales.

Algunos ejemplos mediáticos que enarbolan esa batalla contra el progreso y la agenda LGTBQ del supuesto marxismo cultural son Laje y Márquez en Argentina, los cuales están teniendo cada vez más seguidores e imitadores en otros países de América Latina. Al mismo tiempo, en lo político, tienen al gran movimiento Con Mis Hijos No te Metas y el Partido de Rafael Lopez Aliaga en Perú, quienes están defendiendo a los antivacunas en su derecho a salir sin carnet de vacunación. Algo similar hace Vox en España.

 

 

Ahora bien, el pensamiento conspiranoico tiene ciertas características relativamente fáciles de detectar: 

1. Busca un chivo expiatorio o un culpable: quizás hayas escuchado de las superpotencias como China, interesada en pasar al frente a costa de hundir a sus rivales; de multimillonarios interesados en el control de la población como George Soros, Bill Gates o Mark Zuckerberg; o de las gigantes transnacionales de las telecomunicaciones, que quieren implantarnos chips de tecnología 5G para controlarnos a través de las vacunas. 

Si tomamos en cuenta que el origen de esta pandemia es probablemente zoonótico, concluiremos que es producto del calentamiento global, de la quema de combustibles fósiles y el debilitamiento de las zonas donde habita la vida salvaje, que se ha visto obligada a buscar alimento cerca de las ciudades humanas, generando un contacto frente al cual nuestras defensas aún no están preparadas. Tal es el origen de las últimas pandemias, cada vez más frecuentes desde que existe el calentamiento global. 

Sin embargo, esta obviedad no es registrada en la mente de un conspirador. La responsabilidad no puede caer en sí mismo: necesita un antagonista de la historia, un malvado. Y cada tiempo ha tenido su malvado: las conspiraciones clásicas incluyen a los templarios como los guardianes del Caliz Sagrado, los rosacruces como responsables políticos de la revolución francesa; los masones como responsables de la independencia de los Estados Unidos, o los reptilianos como los supuestos nuevos líderes del Nuevo Orden Mundial. 

Tiempos caóticos generan conspiraciones, y grandes crisis generan grandes teorías conspirativas. Hoy en día tenemos muchas teorías conspirativas para describir los temores de diversos grupos ultraconservadores -los más afines a este tipo de creencias- las 5G, el negacionismo del cambio climático, los chemtrails, Roswell - área 51 y la ufología, Q-wan y el supuesto fraude antiTrump, etc. Existen mil y un teorías conspirativas que apuntan a los illuminatis o reptilianos, quienes ahora controlan el poder desde el partido demócrata en los EEUU y se encargan de promover ciertas agendas que consideran nocivas, como los derechos de las minorías raciales, la comunidad LGTBIQ, etc.

2. Plantea un maniqueo escenario donde hay buenos y malos. Los buenos, las víctimas, somos obviamente nosotros, quienes conspiramos, frente a un malvado poderoso que quiere controlarnos e imponernos una agenda que nos afectará o que ya nos viene afectando desde hace tiempo. Esta idea es vendida y promovida, ahora mucho más rápida y eficientemente a través del Internet, a un numeroso grupo de personas que suelen reunir ciertas características. No es extraño que los conspiradores más conspicuos sean hombres blancos heterosexuales ultraconservadores. Es decir, personas que se sienten amenazadas frente al empoderamiento social de las mujeres, de las minorías étnicas y raciales, etc. 

Este maniqueísmo sobresimplifica la realidad y posiciona a los conspiradores como las víctimas de cambios sociales que no son otra cosa que sus miedos y prejuicios sociales más desatados. Este maniqueísmo también da cierta sensación de controlabilidad, si bien no directamente en el individuo, sino en el colectivo y en la necesidad de oponerse. La idea de que hay un malo que vencer seduce, da la sensación de que hay un nosotros que lucha por la luz y un otros que está en la sombra. Da cierto sentido mesiánico a un mundo que de otra forma se torna caótico.

3. Contiene "algo" de verdad y es hasta cierto punto razonablesi fuera cierto.  Para Daniel Pipes: "el conspiracionismo suele emplear hechos ciertos pero se equivoca totalmente al establecer conexiones causales".  Los conspiradores no se caracterizan por defender sus "hipótesis", prefieren contradecir las versiones oficiales y atacarlas. Su actitud evidencia que los detalles de sus propias hipótesis resultan menos importantes que encontrar errores o incongruencias en las explicaciones convencionales. De hecho no presenta evidencia alguna, normalmente, el discurso es tirarse abajo la explicación convencional, en otras palabras, apuntan hacia el discurso del otro, no el suyo propio.  De ahí mismo es desde donde uno puede darles batalla, evidenciar la falta de argumentos y la vaguedad de sus implicaciones.

4. Van más allá de una explicación convencional. A diferencia de los científicos que aparecen en los programas de televisión y sus afirmaciones a veces poco concluyentes, siempre buscando ser coherentes con la evidencia y no con lo que el expectador quiere o necesita escuchar, los conspiradores no se andan con criterios éticos: lanzan afirmaciones gratuitas y ocasionalmente maquinaciones complicadísimas, precisan de una cadena de engaños tan compleja, de una inteligencia maliciosa tan formidable y de una red de silencio cómplice tan grande, que resulta completamente ridículo de creer. 

En ese sentido, para combatir estas ideas, es preciso partir de la Navaja de Occam: la explicación más simple es la que requiere de menos hipótesis auxiliares. Desde el principio de la Navaja de Occam, mientras más complejo es el complot, es más probable que sea inventado. Otro antídoto es un conocimiento suficiente de la historia. Las casualidades existen, aunque serán negadas por los conspiranoicos. 

5. Se presenta como un conocimiento secreto, compartido por solo unos pocos elegidos. Que es supuestamente ignorado o no apreciado del todo por los demás, lo cual da la sensación de que uno es especial o único, como la fe para los creyentes. Lo cierto es que solo aplica el escepticismo parcialmente, para rechazar todo aquello que se opone a sus ideas descabelladas, mientras que, al mismo tiempo, desarrolla una fuerte influencia dogmática en sus seguidores, ofreciendo una experiencia que puede resultar tentadora para una persona joven, inexperta, con baja autoestima o problemas emocionales.

Este supuesto conocimiento secreto, en realidad dogmático, vinculado a la desinformación, puede ocasionar la muerte de muchas personas, por lo que uno puede sentir la necesidad ética de iniciar un debate con alguien que defiende un mito sustentado en falsedades. ¿Se puede convencer a un conspiracionista/negacionista? Es difícil: pocas posibilidades de éxito de que modifique sus posturas.

 

¿Cómo debatimos, entonces, con ellos?

Los argumentos racionales son menos eficaces que los emocionales para ellos. La retórica y la educación son importantes. Algunas recomendaciones para debatir con un teórico de la conspiración:

1. Dirigirse con respeto -no generar rechazo y más bien persuadir a que cambie de opinión.

2. Empezar por puntos de acuerdo (evitar efecto bumerán) e intentar moderar los juicios del contrincante.

3. Dejar que el oponente caiga en sus propias contradicciones. Pedir explicaciones sobre el proceso lógico que ha llevado a tales conclusiones. Que evidencie la debilidad de su propio discurso. 

4. Evidenciar las trampas del discurso negacionista. Evidenciar a los "falsos expertos", selecciones parcializadas de datos, y otras técnicas retóricas de negacionistas y conspiradores.

 

Epílogo: El miedo generalizado y la solución

Tradicionalmente, los medios de comunicación han siempre sido muy solícitos y suaves con los charlatanes, los prestidigitadores y los pseudocientíficos. Poco han colaborado con el desarrollo de un pensamiento escéptico y racional con base en evidencias. Además, actualmente tienen una gran responsabilidad en la diseminación de las fake news y las teorías conspirativas. Hace poco en Perú un joven timador pudo engañar a los principales medios periodísticos del país, paseándose como un supuesto experto en pandemias y era un charlatán. También recordamos el triste incidente del criptoanalista en Cuarto Poder. Estos hechos generaron serias dudas sobre las capacidades investigativas de los medios de comunicación masivos peruanos.

Para empeorar las cosas, periodistas sin ninguna ética profesional en un canal de cable nacional han compartido con la más absoluta impunidad cifras falsas muy extremas, que al ser luego cuestionadas y demostradas falsas generaron el efecto llamado pendiente resbaladiza, donde todo lo que se diga es incierto o falso. Muchas personas ahora creen que todo es mentira y que todos mienten, sobre todo los medios de comunicación, cayendo en el aislacionismo comunicativo. Este aislacionismo es aprovechado por los conspiradores que difunden sus contenidos: vídeos de youtube en los que aparece un joven que dice "He hecho mi propio research".

No hay ninguna vergüenza en difundir fakenews o teorías conspirativas ni tampoco se perciben consecuencias de difundirlas, ni para los youtubers, ni para los periodistas, ni para los conspiradores, y mucho menos para los políticos como el actual congresista fujimorista que dijo que la vacuna Sinopharm daba COVID-19, responsable indirecto de decenas de miles de fallecidos no vacunados. Tampoco existe una comunidad divulgadora científica peruana fuerte que denuncie a presuntos falsificadores de información, generadores de contenidos falsos o malintencionados o afines.

El poquísimo presupuesto destinado a la ciencia en nuestro país, apenas 100 mil soles a la Academia de Ciencias, frente a un 2.4 millones de soles que se la da a la Iglesia Católica -sin considerar sueldos-, contrasta con la enorme cantidad de personas que han sido salvadas por la ciencia y no por la seudociencia en esa pandemia. Dejemos el trolleo de las páginas terraplanistas que se hunden desde adentro como un hobby y tomemos en serio la necesidad de apostar por la formación científica con base en evidencias, formar colectivos de divulgación científica, detección de fakenews y denunciemos a los conspiradores.

 

Fuentes: 

Ceballos, Noel (2021). El Pensamiento Conspiranoico. En: https://www.fundaciontelefonica.com/cultura-digital/conferencias/2021/foro-telos-2021-el-pensamiento-conspiranoico/

Muñoz, María Dolores (2011). Te acompaño en el sentimiento. Duelo y emoción como expresión cultural.

Pinker, Steven. (2021). Racionalidad. Qué es, por qué escasea y cómo promoverla.

Sabadell, M.A. (2016) En la Mente del Conspiranoico. Artículo publicado en la web: MuyInteresante.es, el 18/07/2016. Tomado desde: https://www.muyinteresante.es/cultura/articulo/en-la-mente-del-conspiranoico-831468824242

Salud con Lupa. (2020). Cómo funcional la mente de un negacionista de la ciencia. Artículo publicado el 23 de diciembre de 2020. Tomado desde: https://saludconlupa.com/noticias/como-funciona-la-mente-de-un-negacionista-de-la-ciencia/

Viesca Treviño, Carlos (2016). La Muerte colectiva: La realidad de las epidemias y la construcción de un imaginario. En: Perez Tamayo, Ruy (Coord.) (2016). La Muerte (textos).

 

Este artículo se publica como consecuencia de la participación del autor en el programa Para-normales no. 209: Las conspiraciones y la pandemia COVID-19, grabado el lunes 13 de diciembre de 2021 bajo la producción de Marginales TV, de la Sociedad Secular y Humanista del Perú. Enlace del capítulo: 

viernes, junio 18, 2021

De mi padre, Claudio Pizarro y Sadio Mané


Sadio Mané es figura del Liverpool, y seleccionado de fútbol de Senegal.


A mí, como donador de S.O.S. Aldeas infantiles, me llegó por segunda vez una promoción por el día del Padre, en que Claudio Pizarro llama a tu papá por esta fecha (es uno de los beneficios para los que donamos a esta noble causa). Viendo la publicidad, le pregunté a mi padre si quería recibir una llamada de Claudio Pizarro por su día. 

- "Que se vayan a la mierda ese Claudio Pizarro y sus caballos también". -Me respondió. Y agregó:- "Si me puedes conseguir que me llame ese futbolista africano que dona su sueldo para construir escuelas en su comunidad. Ese sí que me llame."

Se refiere al futbolista Sadio Mané, de Senegal, uno de los mejores pagados del mundo, que a diferencia de los demás, es conocido por preferir auto y casa modesta, rechaza los Play Station, y más bien dona su excedente a la construcción de escuelas y hospitales en su país, hace voluntariado en la mezquita de su ciudad y apoya también un proyecto de prevención en VIH en Malawi.

Un vídeo sobre las acciones prosociales de Mané:



viernes, abril 30, 2021

Reseña: Ojos que no ven (2003)

 


Ojos que no ven es una película peruana del año 2003, dirigida por Francisco Lombardi, y protagonizada por una constelación de actores peruanos de la época o que destcarían en los siguientes años, entre ellos Gianfranco Brero, Gustavo Bueno, Paul Vega, Carlos Gassols, Miguel Iza, Carlos Alcántara, Melania Urbina, Patricia Pereyra, Tatiana Astengo, Jorge Rodríguez Paz, Karina Calmet, Jackelin Vásquez, Sandro Calderón, Mávila Huertas, Liliana Trujillo, Ricardo Mejía, Norka Ramírez, Pietro Sibille, Aldo Miyashiro, Ricardo Morán, entre otros.

Ambientada en setiembre del año 2000, durante la cresta de la crisis de corrupción del gobierno de Alberto Fujimori, ocasionada por la divulgación de un vídeo en el que Vladimiro Montesinos, jefe del Servicio de Inteligencia y asesor del presidente Alberto Fujimori, compraba los "servicios" de un congresista de la oposición. Fue el punto de partida que permitió develar el monstruoso aparato de corrupción que alcanzaba a jueces, fiscales, militares, empresarios, políticos, dueños de canales de TV y periódicos, a quienes Montesinos en su afán de perpetuar el poder del gobierno, grababa con cámaras escondidas mientras negociaban "arreglos económicos". La difusión de ese primer vídeo generó un escándalo público que propició la caída del régimen y el descubrimiento de una red de corrupción que alcanzaba dimensiones jamás vistas.

Se trata de una película que denuncia la hipocresía, el oportunismo y la corrupción del poder político a través de su reflejo en las vidas de distintos personajes a través de seis historias diferentes pero paralelas. No es un film político en sí, sino que la política es el contexto en el que se narran historias, cuyos personajes sí tienen algún vínculo con lo que sucede a su alrededor. No es una película sobre Montesinos o sobre Fujimori, sino sobre seres humanos que de una u otra manera se ven afectados por las cosas que están pasando a su alrededor. Lombardi cuenta la descomposición moral que atravesó todas las clases y generaciones de la sociedad peruana.

«Sabes que eso no lo podemos decir». Esta frase soltada por el productor de un noticiero (Hugo Salazar) a Gonzalo (Paul Vega), el conductor estrella, en alusión al manso silencio que los medios consagraban al régimen fujimorista, marca la pauta global que impera en “Ojos que no ven”, duodécimo largometraje del prolífico Francisco Lombardi y, acaso, una de sus mejores películas. Lombardi exhibe a una sociedad maniatada por la corrupción de la dictadura de los noventas, imposibilitada de actuar y de redimirse ante su pasado en sus más diversos estratos: prensa, militares, policías, poder judicial, etc. Culpas y laberintos sin salida atacan a los personajes desde el arranque y afectan sus destinos. 

Hoy, 30 de abril de 2021, por el Día del Psicólogo Peruano, y en el marco de la coyuntura política actual pre-segunda vuelta electoral en medio de la pandemia más perniciosa de nuestra historia, Lima Cinema Group organiza la proyección y conversatorio de esta película, con la participación, como invitado, del destacado Dr. Agustín Espinosa, experto en Psicología Política y Psicología Social de la Pontificia Universidad Católica del Perú. LimaCinemaGroup #EnCasa #Conversatorio #Cineforo #CinePeruano #PsicologíaPolítica #PolíticaPeruana #Elecciones2021

La proyección se realizará 7pm en zoom y el conversatorio será transmitido apenas acabe la película, aproximadamente 9:30pm en Facebook vía streamyard. Si deseas participar, ingresa al zoom: https://us02web.zoom.us/j/6067806624




jueves, abril 29, 2021

Reseña: La Muralla Verde



La muralla verde es una película peruana de 1970 dirigida por Armando Robles Godoy.

La película ganó el Premio Golden Hugo en el Festival Internacional de Cine de Chicago en 1970 y fue candidata peruana al Óscar a la mejor película de habla no inglesa en los Premios Óscar de 1969, pero no fue aceptado como nominada. 

La película narra la historia de Mario, un hombre que lucha por obtener un lote de terreno agrícola en la selva, cerca de la ciudad de Tingo María, con el fin de radicarse allí junto a su familia para dedicarse al trabajo de colonización. 

A más de 50 años de su estreno, según diversos críticos, es la mejor película peruana de aquellas que pocos conocen.

La "Muralla Verde" parece hacer referencia a dos cosas: por un lado la naturaleza indomable a la que se enfrentan los colonos; y por otro, la burocracia, que representa el sentido autobiográfico del filme.

Lamentablemente la crítica local de la época no aprobó la película, pues la consideró fría y pretenciosa. En contraste, la crítica internacional la vio con otros ojos. En palabras del afamado crítico de cine Roger Ebert: “La Muralla Verde es hermosa de muchas maneras diferentes, en su historia, su fotografía, en la construcción de sus imágenes, No parece simplemente una película sino una afirmación de la vida. No hay una nota desafinada en ella, nada que mienta o que sea un truco, y nos recuerda a Ladrón de Bicicletas o El Niño Salvaje”.

Recién en 2005, la revista peruana de Cine Godard! situó a "La Muralla Verde" a la vanguardia de la lista de 'Películas Peruanas que importan'. Este rescate de la película más personal de Armando Robles Godoy, hijo del célebre compositor Daniel Alomía Robles, creador de El Condor Pasa, fue el único homenaje que recibiera el cineaste en vida. 

Hoy, 29 de abril de 2021, Lima Cinema Group le rinde un pequeño homenaje a Armando Robles Godoy proyectando la película y organizando un conversatorio con la participación de Jackeline Silva, abogada con estudios de postgrado en planificación y gestión urbana y regional, estudios en planificación y gestión medioambiental. 

Esta nota es una adaptación de un artículo publicado en El Comercio por Oscar García, del 17 de julio de 2020, tras celebrarse los 50 años del estreno del filme.

Esta nota fue publicada originalmente en el Blog: Lima Cinema Group. 

jueves, abril 15, 2021

Lecciones de simplicidad del Tío Iván para un mundo afiebrado



Para escribir estas líneas, pongo algo de Duke Ellington, uno de sus compositores favoritos. Los compases de guitarra y batería son superados por una espectacular trompeta que quiebra con gracia.

La pandemia nos arrebató a mi tío Iván Taboada Vives hace pocos días. Un hombre bondadoso, afable, algo ensimismado, pero siempre sonriente. Estaba cerca de los 80 años, había sido abogado de oficio en la ciudad de Trujillo. Quinto de siete hermanos, era amable y respetuoso, de buen carácter y algo tímido. Soltero, vivió muchos años junto a su hermana María del Pilar. Modesto, casi austero en el vestir, era capaz de vivir con poco, pero podía darse licencia eventual a ciertos antojos, como las comidas y los juegos de azar.

Sus visitas a Lima eran esperadas en casa porque siempre venía a manos llenas: fiambres, embutidos, dulces, gaseosas. Su detalle característico era el pan baguette: si había pan baguette en la casa era muy probable que el tío Iván había venido de visita desde Trujillo. Y eso significaba desprendimiento, abundancia, buen gusto y buena conversación.

Venía ocasionalmente, en vacaciones o para fiestas de guardar, y de paso para darse alguno que otro gusto pues le gustaba mucho comer y comprarse libros o discos. Nunca cuidó mucho su salud. Era muy culto y recomendaba siempre algún buen libro recién salido o más bien libros de viejo de su gran pasión: las guerras mundiales. 

Gustaba del jazz, leer el periódico con inusitada fruición (podía pasarse horas hasta acabar de corrido los periódicos del fin de semana) y de tertulias interminables sobre actualidad política, historia o jazz. Su compañía era aquietada y relajada, valoraba los silencios, aunque a veces los rompía con preguntas sobre sus temas de interés. 

Recuerdo con nostalgia cuando viajaba a Trujillo y los fines de semana pasaba las tardes con él, conversando, resolviendo geniogramas o simplemente sentados en la terraza de la casa de la Tía Esperanza, disfrutando de la brisa huanchaquera.  Una pena no poder despedirlo físicamente en esta coyuntura enrarecida. 

El dueto de saxofón y xilófono de Sunswep Sunday entra en reposo y luego silencio. Qué bien suena Duke, tío. Te llevaré conmigo en el disfrute de los pequeños momentos y placeres de la vida. Era tan simple tu filosofía. Con poco eras feliz. Lección de simplicidad  y serenidad para un mundo afiebrado, catártico, insomne.

domingo, agosto 02, 2020

Quien fuera



Gustave Courbet, 1855: L'atelier.


Quien fuera escultor, para esculpir tus labios y poder besarlos.

Quien fuera pintor, para representar tus cabellos y poder contemplarlos.

Quien fuera fotógrafo, para reproducir mil copias de tu esbelta figura y poder admirarla.

Quien fuera filósofo, para razonar sobre la estética de tus pómulos.

Quien fuera literato, para relatar desventuras de admiradores de tus labios rojos.

Quien fuera poeta, para versar los más atolondrados sentimientos que despiertan tus enigmáticos ojos.

Quien fuera dramaturgo, para recrear, en soliloquio, el drama y la agonía de tu ausencia.

sábado, agosto 01, 2020

Nueva patria


Fundaré una nueva patria, 
cuyo territorio sea tu cuerpo y cuya religión tu nombre.
La capital política serán tus labios, 
la económica tus pechos y la cultural tu vientre. 

En ella los niños te adorarán 
como diosa todopoderosa 
hasta que cumplan veinte. 

Será obligatorio adorar tu rostro en cada lugar 
y habrán templos dedicados a tu figura, 
y alabanzas a tus ojos, 
a tus pómulos y a tus labios rojos. 

Las mujeres usarán religiosamente 
a la moda lo que dicten tus cabellos. 
Y los hombres me envidiarán 
cada día por estar a tu lado.

lunes, abril 13, 2020

"Su padre ha sido un santo": homenaje cuadragésimo al fallecimiento de mi abuelo Manuel E. Taboada Leyva


Mi madre tiene un seguro particular en el que recibe un seguimiento médico mensual que incluye visita médica a domicilio, prescripciones y asesoría en caso de necesitarlo. Luego de más de un año de visitas mensuales, la recurrente doctora una vez le preguntó a mi madre qué relación tenía con el señor Manuel Taboada Leyva. Al responderle mi mamá que don Manuel era su padre, la doctora replicó: "Su padre era un santo. Sin tener ninguna obligación, educó a mi padre desde el colegio hasta la universidad, solo por caridad. Mi padre siempre me dijo que tenga al Señor Manuel Taboada Leyva en mis oraciones, pues él ha sido mi protector y mi ángel guardián". 

Mi mamá se quedó en una sola pieza. No tenía idea de esa historia. No esperaba que su doctora, con su bata de médico, cambiara las agujas y las anotaciones por el pañuelo, sollozando entre lágrimas y contándole una historia de mi abuelo. Mi abuelo era de aquellas personas que hacía caridad discreta: como debe ser ésta. El hombre al que mi abuelo educó era el hermano pequeño de su novia de entonces, quien enfermó severamente y con quien mi abuelo se casó en artículo mortis, para hacerse cargo del hermano, pues vivían solos. Lo educó hasta terminar su carrera de contador. Este contador fue el padre de la doctora que atendió a mi mamá. 

Mi abuelo había quedado viudo aproximadamente en 1932. Trabajaba ya en la administración de la farmacia de la familia, bajo la supervisión del tío Teodoro Taboada, médico y empresario, su hermano mayor y patriarca de la familia, un conservador hasta la médula, que había incursionado en la importación de productos farmacológicos, ferreteros, licores y juguetes. La botica quedaba en el Jirón Pizarro, cuadra 6. El abuelo, viudo, y conforme a la costumbre de la época, llevaba un cintillo negro en el brazo, para indicar la viudez y el luto. En la tienda de al lado, denominada "Clark & Pera", trabajaba una agraciada vendedora, la bella señorita Esperanza Vives Alvarado, hija de un trotamundos catalán del que se hablará en otra ocasión. Esperanza y Manuel se cruzaron varias veces, pues la abuela le contó a mi madre que murmuró, cuando se dio cuenta de sus miradas: "Qué tanto me mira ese viudo cuatro ojos". 

El abuelo don Manuel y mi abuela Esperanza, a la moda de los intocables, en los años 50.

Se casaron en 1934. Tuvieron 7 hijos juntos: Manuel, Esperanza, Teodoro (Tito), Javier, Iván, María del Pilar (Marita) y Silvia Isabel, mi mamá. Pero el viejo sinvergüenza, "enamorado del amor", además, tuvo hasta donde se sabe, 3 hijos fuera del matrimonio: dos Manueles y una Cecilia, cada uno de madre diferente. “Ahí está con su carita de mosquita muerta”, le dijo alguna vez mi abuela a mi madre, con una queja pícara característica de los Alvarado, mientras miraba la foto con los primeros hijos chicos en la casa de Moche, expropiada por Velasco. En otra ocasión, exclamó, viéndolo caminar y conversar a la distancia con el Padre Van Riest: “Pobre el padrecito Van Riest, escuchando sabe Dios qué cosas”, en referencia a los pecados del abuelo. 

La famosa foto de la "Mosquita muerta", año 1940.

Pero no era tan malo, y con el padre lejos de hablar de sus pecados, prefería hablar de filosofía. Educó no solo a sus hijos, sino también a sus ahijados e incluso a huérfanos diversos, cuyos descendientes luego nos han contado de estas acciones. Conforme a sus principios morales y políticos, se adelantó y varios años a la Constitución de 1979, y a los prejuicios de la época y la propia ley, incluyendo a todos sus hijos, sin distinción, en su testamento, algo que solo fue obligatorio a partir de la carta magna liderada por Víctor Raúl Haya de la Torre. En esa época, legalmente, se hacían diferencias entre los hijos considerados “legítimos” e “ilegítimos”. 

Era muy culto y manejaba chino mandarín y japonés. Visitaba frecuentemente a sus clientes, y los saludaba en su propio idioma y se ponía a conversar alegremente con ellos. La gente lo respetaba y lo trataba como “Doctor”, “Manuelito”,“compañero” y "Lancha" o "Lanchagira" para los amigos de antaño. 

También fue un padre ejemplar. Según mi madre, siempre tenía en el bolsillo de la solapa caramelos y toffees, y en los bolsillos del saco chocolates y otros dulces. Le encantaban los helados, y siempre que caminaba con mi mamá por la calle Ayacucho con Junín compraba sus helados de cartucho. Como sabía que a mi madre le gustaba la música, le compraba el abono completo para el Festival de la Canción de Trujillo, año a año y sin que ella lo solicite, haciéndola saltar de alegría.

En 1975, en el Club Central, en una fiesta de año nuevo en que el orgulloso abuelo presentaba a mi mamá en sociedad.

Muerto el tío Teodoro en 1958, el abuelo asumió la conducción de los negocios de la familia como presidente del directorio y gerente. Sus ideas de justicia social, como aprista, las plasmó en el cumplimiento de los derechos laborales de sus empleados y obreros, los cuales le tenían mucho cariño y aprecio, al punto que lo homenajeaban y agasajaban por su onomástico cada año. Asumía un rol protector para con ellos, teniendo varios "ahijados" entre sus empleados, y fungiendo de tutor, consejero y asesor de los mismos.  

1970: El abuelo, a la cabecera, y a la izquierda, parecido a Enrique Cornejo, el tío Manuel, primogénito.

Nació con el siglo, como decía la canción de Piero, el 3 de marzo de 1900, aunque hacia el atardecer de sus días prefirió al entonces joven Julio Iglesias con su canción "La vida sigue igual" o el vals "Todos vuelven" de César Miró, popularizado por Los Morocuchos.
"Todos vuelven, a la tierra en nacieron" señalaba el popular vals antes mencionado, aunque al viejo no le gustaba salir de Trujillo, o mejor dicho, no le gustaba venir a Lima. Coincidía con Salazar-Bondy, y a Lima solo venía obligado por trabajo.  

El viejo don Manuel era muy cómodo pero a la vez intrépido, siendo uno de los primeros clientes de Faucett, la antigua aerolínea peruana, en su ruta Lima-Trujillo, mientras otros le tenían miedo a los aviones. Uno de sus amigos alguna vez le preguntó:
- “Manuelito, ¿tú no tienes miedo de viajar tanto en avión?” 
- “No. Tengo tranquila mi consciencia y no tengo nada de qué arrepentirme”, le respondió rotundamente. ¿Se habrá referido a sus hijos?
Tampoco, como yo, le tenía miedo a los temblores, y generalmente continuaba trabajando, leyendo o durmiendo según el momento en que lo sorprendía el evento, mientras el resto de la familia salía despavorido a la calle. El terremoto del 70’ ni siquiera lo inmutó a salir, a pesar de los ruegos de mi abuela Esperanza y mi tío Iván, y prefirió seguir durmiendo.

Mi abuelo pudo haber sido varias veces senador, a petición del propio Víctor Raúl Haya de la Torre, que estaba muy interesado en contar con él como representante de La Libertad del Partido Aprista, pues el abuelo tenía liderazgo, carisma, cultura y don de gente. Pero no era ambicioso, ni se imaginaba viviendo en Lima, quería demasiado a la ciudad de Trujillo. La quería tanto que perteneció al "Club de los adoradores de la puesta de sol", un grupo de bohemios señorones que se reunían por la tarde a contemplar el atardecer huanchaquero. También fue parte de los "Amigos de la Ciudad", una cofradía que hacía obras sociales a favor de la ciudad de Trujillo. Era una persona afable y conversaba con los pescadores, pobladores y gente de toda condición social, como consta esta simpática nota a su persona por un amigo suyo en "La Industria" (años 70'):

Víctor Raúl Haya de la Torre fue muy amigo suyo. Tanto que dice la leyenda que mi abuelo era el único que tenía permitido tomarse una cerveza en su presencia. Para todos los demás era una ofensa mayúscula, pero cuando llegaba mi abuelo a las reuniones a las que era convocado, se le escuchaba decir al mismísimo Víctor Raúl, con una sonrisa:
- "A Manuelito sírvanle su cervecita".

Y es que mi abuelo fue siempre aprista, incluso antes de la fundación del partido, pues se metía de arrimado a las reuniones del Grupo Norte, un grupo de intelectuales de los años 10' y 20', que integraban Haya de la Torre, César Vallejo, Alcides Spelucin, Antenor Orrego y Carlos Valderrama, entre otros. Se pudo meter de arrimado a esas reuniones de mayores pues era muy curioso, y al mismo tiempo vecino y amigo de 'Piño' y 'Cucho' Haya de la Torre, los hermanos menores de Víctor Raúl, con quienes jugaba en la calle Ayacucho. También tuvo la suerte de ser alumno de César Vallejo cuando éste fue profesor del Colegio San Juan. Así que el abuelo fue aprista y hayista antes de la creación del APRA y del Partido Aprista. 

Con Haya de la Torre, año 1931, durante uno de los mítines del fundador y líder histórico del APRA.

Durante la revolución aprista de 1932, el abuelo se robó el automóvil del tío Teodoro, el antiaprista, civilista, conservador y oficialista; para trasladar heridos y armas. Guarecía a los jóvenes revolucionarios en su casa, y al mismo tiempo cuidaba el techo de la casa de los Haya de la Torre, ya que Víctor Raúl estaba en la cárcel. Uno de sus primos fue descubierto y enviado al paredón de Chan Chan junto con otros 6 mil insurrectos, según el cómputo de Thorndike. Desde el otro lado del árbol genealógico de mi madre, a ayudar a enterrar a los muertos de esa masacre, fue llevado por la milicia, a la fuerza, mi tío abuelo Juan Vives, quien a sus 13 años fue testigo de los horrores de la guerra.

Mi abuelo se involucró tanto en la revolución del 32’ que fue detenido para ser deportado junto con otros líderes juveniles del partido. Sin embargo, el tío Teodoro, haciendo uso de su influencia y poder, consiguió su liberación. No sería la única vez que el tío Teodoro, el antiaprista, salvara a su hermano menor, dirigente, de la deportación: lo volvió a evitar durante los años que los apristas llaman “de la gran persecución”, en que el partido estaba proscrito, tiempo en el que el abuelo asumió el cargo de tesorero del partido en el “Sólido Norte”, cargo de absoluta confianza del propio Víctor Raúl. ¿Qué hubiera sido del abuelo en Chile como los primos Edwards, que no tuvieron la misma suerte?

Mi mamá también fue aprista desde muy pequeña, y le encantaba asistir a los mítines de Victor Raúl, pero mi abuelo no acostumbraba ir a esos eventos, prefería escucharlos por radio mientras fumaba sus cigarrillos LM, que solo consumía por las noches. Una vez mi mamá le preguntó: 
- “Papá, ¿por qué no vas a los mítines de Víctor Raúl? Están todos tus amigos.”
- “A los mítines va mucho sobón. Yo solo voy cuando el Jefe me llama”, le espetó. 

No acostumbraba ir a los mítines, pero colaboraba con la pintura y con los panfletos, como era su costumbre. Era un hombre generoso  y desprendido, casero y de gustos simples. Se vestía elegante, pero no le gustaba llamar la atención y despreciaba a los fantoches y a los charlatanes. Era serio, pero justo: nunca profería insultos ni faltaba el respeto. A pesar de la enorme distancia del tiempo, y de que nunca pudimos conocernos, pues nací 5 años después de su muerte, veo con cierta nostalgia su imagen y su recuerdo, en las vivencias de quienes lo conocieron, los que guardan y atesoran recuerdos imborrables de su paso por este punto azul.

Hoy 13 de abril, a los 40 años de su partida,  rindo este homenaje a mi abuelo que no tuve el gusto de conocer.


Homenaje póstumo del Diario La Industria de Trujillo, 13 de abril de 1980.

domingo, abril 12, 2020

Galileo en cuarentena


Galileo Galileo en El Vaticano, sustentando sus observaciones y ejerciendo su defensa.

Hoy en la historia. De manera infame, el 12 de abril de 1633, la Iglesia Católica acusó y juzgó a Galileo Galilei por herejía, por sus observaciones astronómicas -que fundarían la ciencia moderna-, condenándolo a vivir en prisión domiciliaria para siempre, a no enseñar más sus teorías expresadas en la publicación del libro que le valiera dicha acusación, Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo, publicado en 1632 y a recitar una vez por semana los siete salmos penitenciales. 

Galileo, pues, vivió recluido en su casa hasta su muerte el 8 de enero de 1642. Fue obligado, como un criminal, a pasar sus últimos 10 años de vida encerrado en su casa, sin poder salir de ella. Estaba en cuarentena, pero no por un virus, sino por el cáncer del fundamentalismo réprobo, que tanto confinó a la ciencia en su despegue a la libertad de conciencia. Recién en 1992, el Vaticano reconoció públicamente su error al juzgar a Galileo, ¡359 años después!

Según Bertrand Russel, Galileo nunca llegó a decir la famosa frase que se le atribuye, "Eppur si muove", "y sin embargo se mueve". Russel siguió a fondo el proceso judicial contra Galileo, y comentó en su libro fundamental La Perspectiva Científica, que Galileo fue obligado a leer una perorata anticientífica en contra de su propia teoría, amenazado de muerte si es que no lo hacía. Si no hubiera leído dicho documento, probablemente la sanción no hubiese sido el confinamiento, sino la muerte. Y sin embargo, la historia cuenta, con gracia, que Galileo murmuró en su juicio algo que no dijo, pero en realidad no cuenta la verdad: el poder absoluto que detentaba la iglesia para adoctrinar a todo el mundo y mantener a ralla incluso a los eruditos más importantes.

En este día deberíamos recordar a los mártires de la ciencia y de la libertad de expresión que fueron perseguidos por la Iglesia Católica o cualquier otro tirano abusador que por amenazas o por poder intentaron acallar sus descubrimientos.

#12deAbril #GalileoGalilei #Resistencia #LibrePensamiento

Fuente de la imagen: Gettyimages. Tomado de: https://www.lavanguardia.com/ciencia/20200108/472783908745/galileo-galilei-murio-encerrado-8-enero.html

miércoles, abril 08, 2020

Tengo un niño con altas capacidades en cuarentena, ¿qué hago?


Adolescente pintando en el PAENFTS. Fuente propia.

Resumen:
Recomendaciones para los padres de estudiantes con altas capacidades en el marco del confinamiento obligatorio y las clases desde casa. 

Palabras clave: 
Altas capacidades, confinamiento, educación desde casa


El pasado viernes 06 de marzo del presente, se registró en el Perú el primer caso de COVID-19. Al momento de escribir estas líneas (08 de abril, con data del 07 de abril), han sido contagiados 2954 compatriotas, de los que lamentablemente han fallecido 107. Estamos en un período crítico, en el que el gobierno viene tomando una serie de medidas restrictivas para poder mitigar la crecida de contagios de esta pandemia, y así preparar al sistema de salud para poder atender a quienes lo necesiten sin colapsar.

El sector educación no puede estar al margen de esta coyuntura, por lo que con mucho tesón, disciplina, ilusión, pero al mismo tiempo con incertidumbre y nerviosismo, muchos docentes se han abocado a la difícil tarea de adaptar diversos materiales educativos para dar un servicio temporal a distancia, virtualizado. 

La situación de estudio desde casa no puede estar aislada de los objetivos académicos de la institución educativa de referencia. Es por ello que los directivos y docentes de las instituciones educativas deben ponerse en contacto con los padres de familia, para acompañarlos en la generación de condiciones mínimas para que el aprendizaje desde casa sea significativo, efectivo y adecuado, a través de canales comunicacionales pertinentes.

No solo eso, es necesario que los docentes transmitan a los padres de familia la importancia de fijar competencias curriculares a desarrollar, objetivos de aprendizaje concretos, pautas horarias apropiadas, recursos de aprendizaje a ser utilizados y en el mejor de los casos sesiones de aprendizaje. Esto, por supuesto, requiere que los padres estén concientizados de que su labor es crucial, como acompañantes y facilitadores de aprendizajes.

Para que las y los niños aprendan en casa es necesario, antes que nada, que desarrollen una rutina específica y una estructura, lo más similar posible a la realidad. Es decir, levantarse a una hora específica, asearse, tomar los alimentos y disponerse a trabajar en un ambiente debidamente adecuado para ello. 

También es importante que desarrollen actividades diversas: de reto y producción intelectual (lectura, uso de materiales, etc.), actividades de creatividad y desarrollo de pensamiento crítico y estratégico, actividades de ejercicio físico, diversión y relajación, como parte de una salud integral adecuada. Esta recomendación alcanza a todos los estudiantes, pero es particularmente importante en los estudiantes con altas capacidades.

¿Pero quiénes eran los estudiantes con altas capacidades?
Repasemos, los estudiantes con altas capacidades son aquellos que superan significativamente a los demás en capacidad para el aprendizaje, memoria, curiosidad intelectual y creatividad, lo que implica que:
  • Aprenden con gran rapidez y comprenden los temas, anticipándose y haciendo conexiones lógicas, recuerdan y relacionando conceptos más fácil y hondamente que sus pares.
  • Son muy curiosos (hacen preguntas) y escépticos.
  • Cuentan con un excelente vocabulario y facilidad de expresión.
  • Pueden aburrirse y desmotivarse fácilmente cuando el tema es repetitivo, poco demandante o muy fácil para ellos.
  • Presentan gran creatividad y energía, entendida como motivación hacia la tarea, cuando la actividad es de su agrado, siendo capaces de desarrollar productos de alta complejidad.
  • Son apasionados, entusiastas e intensos cuando el tema les interesa, o cuando se trata de causas sociales, humanas, dilemas éticos o problemáticas como la que estamos viviendo actualmente.
  • A estas características, ocasionalmente, se les suma un perfil psicológico que puede incluir hipersensibilidad, perfeccionismo, baja toleranci a la frustración, etc.


¿Qué hace especial el caso de los estudiantes con altas capacidades en la circunstancia de la cuarentena?

El confinamiento, de hecho, puede ser una oportunidad de aprendizaje muy especial para los estudiantes que presentan altas capacidades, ya que les puede permitir avanzar en sus aprendizajes a su propio ritmo, profundizar en sus intereses particulares, establecerse metas retadoras de corto y largo plazo, mantenerse ocupados sin aburrirse, expresar sus sentimientos e ideas acerca de la problemática actual de la pandemia, desarrollo de proyectos y tareas individuales, entre otros. 
Sin embargo, al mismo tiempo, es un reto especial para los padres de familia, pues mientras más tiempo de confinamiento pase, mayor tiene que ser la versatilidad y creatividad de los padres para proponer actividades diversas que no les suponga reiteración y aburrimiento. 

Un aspecto central es la complejidad de las tareas, que va en función con el carácter retador de las actividades. Una forma de diferenciarse de las asignaciones de la escuela, desde la complejidad, es el combinar materias a partir de asignaciones específicas. Por ejemplo, la combinación de ciencia e historia asignando la biografía de Arquímedes, la combinación de ciencia e inglés a partir de la lectura de una noticia de temática científica en ese idioma, etc. 
Otra es dejar asignaciones de investigación abiertas, que tomen en cuenta diversos materiales que pueden utilizarse en la casa, como son enciclopedias, libros, computadoras, etc.

Un aspecto fundamental, quizá el más importante que los niños con altas capacidades podrían desarrollar durante este tiempo de confinamiento es la gestión eficaz del tiempo, la autoeficacia y el aprendizaje autonómico. La autonomía es una de las característica de los estudiantes con altas capacidades, sin embargo el confinamiento puede ser un duro revés. Por ello los padres de familia deben monitorear que sus hijos se mantengan activos con retos intelectuales significativos, tanto a nivel diario y concreto (por ejemplo una tarea específica: un cuestionario, un vídeo, un resumen, etc.) como de largo plazo (la adquisición de un aprendizaje específico, por ejemplo la práctica de un instrumento musical, la mejora en un idioma extranjero, etc.). 

Otro aspecto esencial en los estudiantes con altas capacidades es su gran sensibilidad emocional. Este tipo de estudiantes son altamente empáticos, expresivos y sus sentimientos suelen ser intensos, por lo que podrían reaccionar con preocupación, temor y mucha pena frente a la problemática actual de la pandemia. En ese sentido, se recomienda que los padres de familia estén permanentemente actualizados respecto a las noticias sobre el Coronavirus, y al mismo tiempo se entrenen en la identificación de las noticias falsas, ya que es fundamental que dosifiquen la información que presenten a los niños con altas capacidades. La sobreexposición a las noticias podría exacerbar la sensitividad emocional de los niños, lo cual podría elevar innecesariamente sus niveles de ansiedad. 

Pero no podemos quedarnos solo en presentarles la información. Los niños con altas capacidades necesitarán conversar acerca de las implicancias, consecuencias y pormenores de la pandemia. En ese sentido, se sugiere que se les asigne tareas, productos que impliquen una reflexión o una investigación acerca de este evento (por ejemplo: desarrollo de un testimonio, entrevista a familiares, recopilación de fuentes diversas, etc.). De esta manera, ellos procesarán mejor la información al respecto, absolverán sus dudas y satisfarán sus necesidades.


¿Qué consideraciones debo tener para acompañar a los estudiantes con altas capacidades en esta cuarentena?

Debemos apoyarlos gestionando adecuadamente el uso de los espacios y tiempos, monitoreando adecuadamente que sigan una rutina de aprendizaje y de desarrollo de actividades diferenciadas, y que sean capaces de aprender a gestionar el tiempo por su propia cuenta. Para ello, se les puede dejar de tarea la confección de un horario de actividades diferenciado, en el que los niños puedan considerar no solo las actividades de aprendizaje, sino también el tiempo de ocio. 
En ese sentido, una acción fundamental es controlar el tiempo de acceso a computadoras, internet y videojuegos, ya que los estudiantes con altas capacidades son vulnerables a la adicción a estos dispositivos. 

Algo central a tener en cuenta en la gestión del ambiente de aprendizaje es la habilitación de un espacio que podríamos denominar el banco de aprendizaje, literalmente un espacio (por ejemplo, un rincón, un mueble o un baúl), donde puede aglutinarse, guardarse y utilizarse todos los materiales y recursos diversos que serán utilizados en el marco del aprendizaje (por ejemplo, folders, colores, cintillos, tarjetas, libros, útiles de escritorio, instrumentos musicales, pelotas, folios, plumones, juegos de mesa, etc.).

En nuestro acompañamiento, debemos garantizar que nuestros hijos sigan una rutina y normas claras (por ejemplo, no utilicen pijama todo el día). También debemos verificar que las actividades que desarrollen se realicen en los lugares apropiados: si el niño va a estudiar o leer, puedes debe hacerlo en un escritorio, en una mesa o una silla, y no en su cama. Al mismo tiempo, ese escritorio, mesa o silla, deberá estar bien iluminado y ventilado, limpio y con los materiales necesarios al alcance.

Para las actividades de desarrollo de la creatividad se sugiere que se desarrollen actividades de creación de estructuras o materiales según diseño, como la papiroflexia (origami). Para las actividades relacionadas al desarrollo del pensamiento estratégico, lateral y divergente, los juegos de mesa son muy buenas opciones (por ejemplo Carcasone, Catán, Risk, Scrabble, etc.), así como también otros juegos lógicos (tangrams, puzzles, escape rooms virtuales, etc.).

Los padres deben investigar acerca de los recursos virtuales gratuitos, ya que existen muchas páginas web y aplicaciones que facilitan el aprendizaje, refuerzan la autoeficacia y ayudan a los estudiantes con altas capacidades a rendir más y estar más motivados. El mundo virtual puede ser un excelente aliado en el aprendizaje en casa, pero requiere del esfuerzo y voluntad de los padres de conocer diferentes espacios, su funcionalidad y pertinencia. Algunas páginas que recomiendo son Fractal Up, que es un portal de aprendizaje virtualizado peruano, Khan Academy y Smartick. Complementariamente, existen diversas aplicaciones que pueden resultar muy significativas para los estudiantes con altas capacidades, tales como Quizizz, ClassFlow, ClassDojo y Kahoot!. 

La literatura sobre altas capacidades coincide ampliamente en que los padres de estudiantes con altas capacidades son personas muy comprometidas con el aprendizaje de sus hijos, al punto que no solo suelen acompañar a sus hijos en sus aprendizajes, sino que se involucran de tal forma que desarrollan su propia creatividad creando juguetes, juegos, rutinas, ejercicios mentales específicos, etc.  

Para concluir: este tiempo de cuarentena ofrece una oportunidad ineludible para los padres de estudiantes con altas capacidades para involucrarse en el desarrollo de sus intereses específicos, así como de contribuir a consolidar su aprendizaje autonómico, autoeficacia y su autorregulación emocional.

lunes, abril 06, 2020

Duda, por dios: El escepticismo en cuarentena



Ayer 5 de abril de 2020, en El Comercio, se publicó un artículo de la doctora Patricia García, ex ministra de salud, criticando un vídeo hecho viral a través de las redes sociales. Este vídeo clamaba que las gárgaras con sal curaban el coronavirus. Yo mismo recuerdo que tuve una discusión con mi madre al respecto, luego de verlo y reconocer que carecía de evidencia, que hacía saltos de información, que en buena cuenta no era confiable. 

Me felicito de no creer en charlatanes. Tengo un escepticismo que felizmente no tengo que activarlo conscientemente: ya está ahí para dudar de todo por defecto. Lo tengo muy presente desde la primera vez que vi Cosmos con Carl Sagan. Luego, lo desarrollé al máximo cuando leí El Mundo y sus Demonios, y cuando disfrutaba de los vídeos del gran George Carlin. El escepticismo funcional es muy conveniente y sirve para todo. Sobre todo en tiempos de cuarentena, en los que uno tiende a cargarse de ansiedad buscando información, y muchas veces consume noticias falsas, bulos y no es consciente de ello, ni de sus efectos en su salud mental.

Pero, al mismo tiempo, aún me sorprendo, aunque honestamente no debería, de cómo es tan fácil que otros sí caigan tan fácilmente en esos charlatanes, como si estuvieran desesperados por creer en algo. Digo más, creen tan fácil en lo que necesitan creer, y luego no hacen caso cuando uno les dice que es un fraude. Así de poderosa es la necesidad de creer: afecta la percepción de la realidad, impide que nos demos cuenta de las cosas, refuerza actitudes, estereotipos, prejuicios. Exacerba y acentúa nuestros sesgos de autoafirmación, nuestros errores fundamentales de atribución, nuestros efectos Dunning-Kruger.

Los charlatanes aprovechan nuestra necesidad de creer. Se meten en ella y la viabilizan a su favor. Pero su plan tiene patas cortas si nos entrenamos en escepticismo: aprendemos a descubrir esas patas cortas, esos vacíos informativos, esos saltos argumentales, esas falacias lógicas, esa falta de evidencia. 

La mala noticia es que estamos cableados para reforzar nuestras creencias y prejuicios, afectando nuestra percepción de la realidad para mantenernos en ese círculo vicioso de autoafirmación e ignorancia. Desgraciadamente, esto es parte de nuestra zona de confort mental. Es cómodo, tranquilo, alentador, permanecer en la ignorancia, reforzar nuestras creencias. Bertrand Russel diría "ignorance is bliss". La religión organizada secuestró la educación hace mucho tiempo e hizo negocio y fortaleza de este cableado, de este statu quo, de esta zona de confort, asegurándose al contaminar las mentes de los niños menores de 7 años: mientras antes infesten el cerebro de los niños, más fácilmente evitarán que puedan salir de este círculo vicioso, y evitarán el desarrollo del pensamiento crítico.

La buena noticia es que esta proclividad a caer fácilmente en el círculo vicioso de la autoafirmación de prejuicios es curable: mediante el escepticismo. Solo tienes que aprender a dudar, a confiar en tu pensamiento crítico y desarrollarlo, a confiar en las evidencias, en tu capacidad de razonar, de detectar errores, vacíos y falacias. Solo tienes que fijarte en las fuentes.  Carl Sagan acuñó una frase muy importante: "La primera gran virtud fue la duda. El primer gran defecto, la fe". Duda, por dios. Dudar no es malo. Dudar es esencial. La religión nos ha hecho creer que dudar está mal y creer sin evidencias está bien. No es que estén equivocados: es que quieren que nosotros no pensemos por nosotros mismos. Es que quieren que confiemos en sus propios charlatanes. Pero no debemos.