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lunes, marzo 07, 2022

La pandemia y la violencia: una aparentemente significativa relación

Hoy en el diario La Encerrona (1) se mencionó una curiosa explicación de un experto en Derecho y violencia en el fútbol inglés de la Universidad de Manchester, Geoff Pearson, que opinó  en relación a la tragedia del pasado sábado acaecida en Querétaro, México, en un partido entre el equipo local, Querétaro y el Atlas. Este episodio violento sería el más extremo que se recuerde desde la matanza de Heysel de 1985, que supuso la sanción de 5 años para todos los equipos británicos. 

El pasado sábado de terror en Querétaro, el defensor peruano Anderson Santa María estuvo presente en el terreno de juego y tuvo que guarecerse en las duchas junto a muchos de sus compañeros, mientras familias enteras con niños pequeños corrían despavoridas para evitar los golpes de uno y otro bando. Este comportamiento extremadamente violento podría ser exacerbado por la pandemia y formar parte de un fenómeno con resultados similares en lugares tan distantes como Inglaterra, Grecia y Francia.

Tragedia en Querétaro. Joven familia intenta escapar de los linchamientos producidos al borde de la cancha y en las tribunas. Fuente: El Comercio, Perú.

Hace un mes, el 7 de febrero, el portal chino de noticias Xinhua (2) hizo un artículo sobre la violencia en los partidos de fútbol del torneo inglés, tomando como referencia al especialista Geoff Pearson, quien expresó en una entrevista exclusiva con Xinhua,  que hay indicadores de un aumento a nivel nacional en los niveles de criminalidad, desorden y comportamiento antisocial en el fútbol nacional de Inglaterra y Gales. Pearson observó que lo que más ha aumentado son "los incidentes de desorden (principalmente de bajo nivel) y comportamiento antisocial. Esa es una opinión compartida por mis oficiales de policía, oficiales de seguridad y representantes de fanáticos con los que trabajo".

Esta violencia de baja intensidad podría tener que ver con lo que estudios de la universidad de Oxford realizados en 2018 con hinchas brasileros llamaban transgresiones debidas a cuestiones identitarias. Existe una subcultura de asistentes al fútbol que trasgreden para sentirse parte de una colectividad que, bien canalizada, puede significar en el llamado amor por la camiseta. Esto podría estar emparentado a la filiación tribal, ese sentimiento de pertenencia por el que uno encuentra en el otro miembro de un clan un deseo natural de preservación, característica de la humanidad arcaica, que explica, por agregación, el chauvinismo nacional, el patrioterismo, así como diversos sesgos de pensamiento como el prejuicio, el estereotipo, el racismo y la discriminación.

Por otro lado, este tipo de comportamiento antisocial tribalizado no sería nada nuevo en el fútbol. Existen diversos estudios desde los años 80s sobre los hooligans que indican que no son personas con trastornos mentales o con comportamiento antisocial declarado previamente, sino que son personas comunes y corrientes, con títulos universitarios y trabajos regulares, cuyo comportamiento desviado emerge en situaciones sociales masivas específicas, algunas de las cuales pueden ser extremadamente violentas, en las que la conducta personal se ve imbuida del colectivo, como la acaecida en el Estadio Monumental de Ate en el episodio del asesinato de Walter Oyarce (3).

Sentenciados. Implicados y sentenciados por el asesinato de Walter Oyarce. Fuente: El Comercio, Perú.

¿Qué hace a personas que son profesionales comportarse como matones y asesinos a sueldo en determinadas circunstancias? La falta de una respuesta social de parte de las autoridades parece ser la primera razón. Otra es la creencia que tenemos que solo personas "enloquecidas" o "trastornadas" son las que pueden tener estos comportamientos, despersonalizando y eximiendo de la responsabilidad a quienes cometen estos actos. Una tercera opción podría recordarnos a los experimentos pioneros de psicología social de Kurt Lewin en el que medía el impacto del estilo de liderazgo sobre el desempeño de un grupo de estudiantes. Los estudiantes sin liderazgo hacía el trabajo de peor calidad y aquellos influenciados por un líder autoritario, se comportaban como pequeños dictadores, mientras que los que eran dirigidos por líderes democráticos trabajaban de manera conjunta, con los mejores resultados e intercambian elogios y reconocimientos mutuos. En este caso, este comportamiento podría derivarse de una influencia violenta del entorno y de un ausencia de liderazgo claro. 

En la literatura pandémica se ha encontrado surtida evidencia del incremento de casos de violencia doméstica y familiar (4  y 5), así como también de conductas antisociales aisladas y cometidas individualmente principalmente en adolescentes (6), e incluso la vinculación entre la fatiga pandémica y la antisocialidad (7). ¿Cuál es la explicación para que en todos estos casos se incremente la violencia? Aparentemente, el factor común en todos los casos es la gestión inadecuada de las propias emociones. Parece ser que una interacción prolongada, sin pausas, conlleva a escenarios en los que resulta difícil para los cónyuges, familiares y personas no necesariamente emparentadas entre sí, gestionar de manera adecuada sus propias emociones, incrementando su agresividad, conducta antisocial, así como problemas de control de impulsos, estrés, ansiedad y depresión.

La comunidad científica internacional y los sectores de la sociedad civil han tomado conciencia del incremento de la violencia doméstica especialmente durante el confinamiento de la pandemia. La data es muy clara.

Buscando información específicamente de violencia social, solo he encontrado un artículo de la prensa británica de hace un par de semanas que refiere que la policía inglesa se está enfrentando a un nuevo tipo de hooligan, uno más bien adolescente, acostumbrado a canalizar la frustración de los videojuegos y quien no ha tenido previamente la oportunidad de interactuar en estadios llenos de personas (8). Se trata de principalmente adolescentes quienes no se han enfrentado previamente a la necesidad de regular sus comportamientos frente a multitudes de personas, y no son aparentemente conscientes de las consecuencias de sus actos en lugares masivos. 

Matt London del Burnley le muestra al refferee una lesión por una botella en el rostro, en el partido contra el Leeds United. Fuente: PA / DailyMail UK.

Adicionalmente a ello, encontré un documento de Naciones Unidas que menciona que a raíz de la pandemia se ha incrementado el número de seguidores de grupos fundamentalistas, conspiradores, cuyos discursos de odio se han vuelto más radicales y como consecuencia sus acciones terroristas han sido más notorias sobre todo en EEUU y Europa (9). Estos son los principales beneficiarios del aislamiento, quienes, aprovechándose que al internet ingresan todo tipo de personas que no necesariamente saben distinguir información verídica de aquella falsa, introducen sus ideas extremismas y captan cada vez más seguidores. 

Todos estos son temas muy interesantes que vendrían muy bien de ser analizados, estudiados y trabajados por los departamentos de psicología de las universidades aquí y en cualquier parte del mundo. Es posible que la pandemia genere un estado de mayor proclividad hacia la expresión y manifestación de conductas antisociales y violentas, pero si no las estudiamos de plano y en nuestro contexto concreto, nunca lo sabremos, ni podremos hacerles frente.

Convendría también ponernos a pensar en lo poco que invertimos en salud mental a nivel de estado, y en cómo el sector salud podría asociarse desde diversos ámbitos y aristas como la educación preventiva, el deporte de competición, los medios de comunicación, todo ello con la participación del estado, el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil. 

Fuentes: 

1. La Encerrona, capítulo del 7 de marzo de 2022. Tomado desde: https://www.youtube.com/watch?v=lWgg2NtVXjM&ab_channel=MarcoSifuentes

2.  Xinhua, 7 de febrero de 2022: COVID-19 lockdown might be blamed for increase in violence by fans in English football. Tomado desde: http://www.xinhuanet.com/english/20220208/5078c2cb4d4b49d8b0d6fe9042aae8cd/c.html

3. El Comercio, Perú. 6 de marzo de 2022: Hace 11 años: el caso de Walter Oyarce. Tomado desde: https://elcomercio.pe/archivo-elcomercio/archivo/hace-10-anos-el-caso-walter-oyarce-el-aliancista-asesinado-en-el-monumental-cronologia-estadio-monumental-universitario-alianza-lima-asesinato-en-palco-2011-clasico-del-futbol-peruano-nnsp-noticia/

4. National Institute of Health de EEUU: Intimate partner violence (IPV). Tomado desde: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7190494/

5. Wiley Library: Violence against women. Tomado desde: https://obgyn.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ijgo.13365

6. INFOBAE: Mayor conducta antisocial en adolescentes en pandemia. Tomado desde: https://www.infobae.com/america/tendencias-america/2021/10/09/efecto-pandemia-crecieron-las-fobias-y-las-conductas-antisociales-en-ninos-y-adolescentes/

7. Universidad de Berkeley: How pandemic fatigue made us antisocial. Tomado desde: https://greatergood.berkeley.edu/article/item/how_pandemic_fatigue_made_us_antisocial

8. Dailymail, del 17 de febrero de 2022. Tomado desde: https://www.dailymail.co.uk/sport/sportsnews/article-10523441/Football-disorder-worse-gets-better-says-expert-police-powers-need.html

9. Naciones Unidas: Las redes sociales, la principal arma terrorista durante la pandemia de COVID-19. Tomado desde:  https://news.un.org/es/story/2020/11/1484342


viernes, junio 18, 2021

De mi padre, Claudio Pizarro y Sadio Mané


Sadio Mané es figura del Liverpool, y seleccionado de fútbol de Senegal.


A mí, como donador de S.O.S. Aldeas infantiles, me llegó por segunda vez una promoción por el día del Padre, en que Claudio Pizarro llama a tu papá por esta fecha (es uno de los beneficios para los que donamos a esta noble causa). Viendo la publicidad, le pregunté a mi padre si quería recibir una llamada de Claudio Pizarro por su día. 

- "Que se vayan a la mierda ese Claudio Pizarro y sus caballos también". -Me respondió. Y agregó:- "Si me puedes conseguir que me llame ese futbolista africano que dona su sueldo para construir escuelas en su comunidad. Ese sí que me llame."

Se refiere al futbolista Sadio Mané, de Senegal, uno de los mejores pagados del mundo, que a diferencia de los demás, es conocido por preferir auto y casa modesta, rechaza los Play Station, y más bien dona su excedente a la construcción de escuelas y hospitales en su país, hace voluntariado en la mezquita de su ciudad y apoya también un proyecto de prevención en VIH en Malawi.

Un vídeo sobre las acciones prosociales de Mané:



miércoles, marzo 14, 2012

Los psicólogos: ¿Son sólo para los locos?

En el Perú mucha gente cree que ir al psicólogo es "para los locos". Muchos padres de familia, adolescentes, empresarios, futbolistas, entre otros,  comparten este prejuicio absurdo, y lo que es peor es que no encuentran o no tienen a la mano formas adecuadas de rebatirlo. Pensemos ahora en las posibles consecuencias catastróficas que traen consigo esta absurda creencia: imagínese la cantidad de denuncias, crímenes, violaciones, asesinatos, internamientos por consumo de drogas, en otras tantas conductas de riesgo y delictivas que se podrían prevenir si uno contemplara como posibilidad real ir al psicólogo a tiempo. Para ponerlo en esos mismos términos: se podría decir que muchos "están locos" porque no van al psicólogo.

Para muestra, dos botones: Claudio Pizarro y Paolo Guerrero, "grandes" futbolistas peruanos, que sin embargo, acaban de protagonizar actos de indisciplina deportiva y violencia. El primero de ellos no tiene la costumbre, pero acaba de ocurrirle. El segundo tiene todo un historial. Recuerdo hace varios años que hicieron un reportaje al Alianza Lima sobre la posibilidad de contratar psicólogos para mejorar el rendimiento del club, ante lo cual Jayo Legario dijo No estamos locos, no necesitamos psicólogos. En esa época ya los clubes de tercera división de España (todavía no era la selección campeona del mundo de Fútbol), tenían un equipo de psicólogos como parte del comando técnico.

Los psicólogos suelen muchas veces la última rueda del coche de las instituciones educativas y de salud. Los hospitales y colegios públicos creen que les hacen un favor a los practicantes de psicología por admitirlos en sus sedes, sin pagarles el sueldo que les corresponde, ni darles ni siquiera las movilidades del caso. Es más, muchas veces hasta les piden a sus universidades que les manden materiales  y equipos tecnológicos (computadoras, multimedios, etc.) supuestamente para brindarles un acompañamiento a los practicantes, y todos estos equipos terminan en las oficinas de los directivos, y los alumnos jamás los ven. Los alumnos de psicología muchas veces tienen que pagar sus propias prácticas profesionales, y nadie dice nada al respecto.  Los profesionales, por otro lado, muchas veces tienen que mendigar consultas a precios indecorosos porque la gente no está acostumbrada a pagar por la "habladita".

Nadie se queja de estas situaciones. Pienso que, en parte, seguimos todos nosotros, el Estado y hasta nosotros mismos como profesionales, afectados por esta creencia absurda, que hace recordar a esa frase conocida sobre los bomberos, que dicho sea de paso, también es producto de la ignorancia, y de la cultura de la pendejada y la criollada que tanto afecta a nuestra sociedad. Sí pues, nosotros elegimos una profesión de servicio, y si bien no sacrificamos nuestra vida como lo hacen los bomberos, hemos como ellos priorizado aspectos de servicio social frente a las comodidades que podrían darnos profesiones con mayor margen de ganancias como el derecho, la arquitectura o la ingeniería.

Es cierto que los psicólogos somos parte del problema por dos razones principales: primero porque no solemos informar, en un lenguaje amigable y de manera consistente, periódica y marketera nuestras competencias, los alcances de nuestra profesión, y las diferentes ofertas de servicios que podemos brindar; y en segundo lugar, porque lamentablemente tenemos muchos profesionales que caen en facilismos dogmáticos (las corrientes psicodinámicas, por ejemplo) que en muchas ocasiones se traducen en intervenciones de largo aliento y baja eficicacia en sus resultados percibidos, lo que a su vez  trae como consecuencia una escasa legitimidad percibida (en sencillo: no confían en nosotros), o en problemas de aplicación: ¿por qué se siguen usando pruebas proyectivas como El Hombre Bajo la Lluvia en los procesos de selección de personal? ¿Acaso los limeños usamos paraguas? ¿Acaso llueve en Lima, más allá de la garúa que no moja a nadie?

Como colectivo, los psicólogos estamos llamados a cambiar de una buena vez y para siempre esta creencia absurda. Debemos comprometernos a informar a la comunidad acerca de nuestras ofertas de servicio, de nuestras competencias, de todo el trabajo que podemos hacer para mejorar las condiciones de vida de nuestra gente, de la prevención como una cultura de vida, y lo que puede traer al beneficio de todos. Paolo Guerrero, Claudio Pizarro, Jayo Legario y toda la gente que piensa que los psicólogos son "solo para los locos", no tienen la culpa de ese razonamiento: en todo caso nosotros debemos actuar para cambiar esta creencia, y a su vez las actitudes y consecuencias que trae consigo en la sociedad como tal.

lunes, marzo 26, 2007

Annyong ha shimnikka, Corea.


Histórico. Perú logró su primera clasificación a un cita mundialista -en cualquier categoría- tras 26 años de espera. (1)


"Estos chicos no tienen espermatozoides, tienen anchovetas." Entusiasta Philip Butters en alusión al milagro de la sub 17 de Jota jota. (2)


¿Será coincidencia? La prensa peruana no le dio la menor importancia a los muchachos de la sub-17, quizá por no anidar más ilusiones al sufrido público peruano, vacunado ya de tantos sueños mundialistas incumplidos, destruidos por una realidad tan paupérrima como la calidad de vida de la mitad de nuestra gente, tan miserable como nuestra educación, y tan vergonzosa como la corrupción que sigue pululando en todas y cada una de nuestras instituciones -el fútbol no se salva-. La prensa no le prestó atención a los chicos, como se dijo, en los primeros días de trabajos silenciosos de aclimatación en suelo ecuatoriano. Se ganó a Brasil, pinpám pum, se goleó a Bolivia, pompompón, y rarrará, aparecieron aquestos.
Ahora, por supuesto, tampoco hay que creérsela. Todavía existe Burga, todavía existe una selección que prefiere especular en partidos FIFA con sistemas experimentales (3-3-3-1 ante Japón: Forsyth encajó dos), y todavía los equipos nacionales dan vergüenza en la Libertadores...

Pero por lo menos podemos darnos un momentito, chiquito, bonito, y gritar Arriba Perú Carajo. Buena, chiquillos.

Notas.
(1) Ver elcomercioperu.com
(2) Philip Butters en El Especialista, 26/03.

Recomendados.
Vea un flash con las fotos de la celebración: http://www.elcomercioperu.com.pe/especiales/perusub17/portada.html
Vea la tabla final: http://www.peru.com/Futbol/sub17/ecuador2007/torneo/final.asp

jueves, diciembre 21, 2006

Del rosado al rojo

Diciembre rojo. Sonríe el Cuzco tras la victoria ante Universitario y el título del Torneo Clausura. Ahora esperarán a Alianza.

"Parece que nadie se ha acordado del 19 de diciembre de hace tres años."
Óscar Ibáñez, arquero del Cienciano, en caliente, luego del partido de definición del título ante Universitario.
La jornada deportiva del miércoles dio sendas muestras de tesón, pundonor, entrega e imprevisibilidad, elementos todos que convergen en esta sinergia fabulosa llamada fútbol. Dos de las tres principales incógnitas fueron resueltas, y tan solo falta, justamente, la más importante dellas, definir el título nacional entre los campeones del Torneo Apertura -Alianza Lima- y del Clausura -Cienciano-.
Todo se inició en el estadio Alejandro Villanueva de La Victoria, el popular Matute, casa del Alianza Lima, estadio que fuera el escogido por los chalacos para el sorteo del desempate, que finalmente salió elegido para disputar el cotejo. El Sport Boys, en vibrante encuentro, venció por penales al José Gálvez de Chimbote (6-5) luego de disputadísimos 120 minutos sin goles. Tenía cinco bajas y le fue verdaderamente difícil afrontar aqueste partido. El Gálvez apeló a sus arietes Domínguez y 'Checho' Ibarra, mas no le fue suficiente para romper la por momentos férrea -y por otros coladera- defensa chalaca. Con todo, César Chalaca González tiene todo el mérito del mundo por una genial campaña en la que remontó casi 15 puntos disputados. Se impuso la historia del equipo chalaco, el cual, a través del gaucho guardamenta Martinucci, le dijo no a las aspiraciones de los dirigidos por Teddy Cardama.
Por su parte, en el partido que definía al campeón del Torneo Clasura, en el estadio Mansiche de la ciudad de Trujillo, escogido por el cuadro merengue y que resultara vencedor en el sorteo previo, el Cienciano venció en el último minuto, con una genialidad de Juan Carlos Mariño, a la escuadra crema de un porfiado Nunes, quien no hizo cambio alguno a lo largo del partido, confiado en golpear en la prórroga. Los cuzqueños se pusieron arriba en el marcador luego de un disparo de media distancia contenido a medias por el golero Flores, y, en el repique, Chará fue más rápido que el propio meta y Cevasco, introduciendo el balón entre las piernas del arquero merengue. Seguidamente, tras una clara mano de De La Haza, se sancionó el penal que anotara Piero Alva y pusiera la igualdad momentánea, hasta un minuto antes del final, momento en el que Mariño aprovechara unos metros fuera del área para clavarla al segundo palo. Golazo. Y así pues, ganó el Cienciano el boleto al Play Off ante Alianza, y un cupo en la Copa Libertadores para medirse ante el Boca Juniors, el Toluca y el Bolívar de La Paz, mientras que Universitario se medirá por la primera jornada de la Copa Sudamericana ante el pechofrío Club Bolognesi -que mucha deshonra le hace al ilustre y aguerrido anciano coronel héroe de la Guerra del Pacífico-.
Todo pinta para la consolidación del Cienciano, puesto que ha protagonizado un levante impresionante en la segunda parte del segundo torneo del año, porque ha vencido a muchos rivales, porque venció a la U, y porque, de hecho, viene mejor preparado que su rival de turno, un Alianza despintado que viene de perder y empatar hace varios partidos. Universitario, por su parte, conservará a Jorge Amado Nunes en el cargo, por la gran campaña de un equipo al que nadie le daba crédito, y que llegó hasta las instancias finales a pura garra -como es costumbre-, y qué bueno, porque la U se caracteriza por cambiar de técnicos a diestra y siniestra.
¿Será el año del Cienciano? El sábado se inicia el epílogo del campeonato 2006, enfrentando a los dos equipos vigentes más antiguos del fútbol peruano -¿alguien sabe algo del Ciclista?-. El sábado chocarán en el estadio Garcilazo por el partido de ida. Cienciano parece estar listo para inscribir su nombre por primera vez en el único galardón que desde hace tiempo ya merece y sin embargo aún no tiene. Alianza saldrá a aguarle la fiesta emulando la definición del 2001. ¿Apuestas? Creo que es el tiempo del rojo.
Fotografía tomada de:
http://www.peru.com/futbol/

domingo, diciembre 17, 2006

Y -al final- nos acordamos del fútbol

Durante el año, luego del mundial, mi interés por el deporte menguó considerablemente, hasta el punto de que no seguí ni la Libertadores, ni la Sudamericana, ni las copas de Europa. Menos me interesé por el alicaído y agonizante campeonato nacional. Sin embargo, en esta última semana, advertí un final intersantísimo que, corríjanme si me equivoco, es el más electrizante y reñido de hace varios varios años. Si bien creo que mi faceta de hincha ya quedó en el baúl de los recuerdos, etapa de la que ya pasé la página, recordé nuevamente por qué, pese a las múltiples carencias de nuestro deporte -en el Perú-, el fútbol es el rey.
De los seis partidos disputados en esta fecha última del Torneo Clausura, cinco de ellos eran decisivos en la pelea por la baja y por el título. Cuatro equipos pelearon hoy día por inscribir su nombre en el primer lugar del segundo torneo del año. Bolognesi tenía la primera opción enfrentando al siempre difícil San Martín en el Estadio Monumental de Ate; Universitario necesitaba vencer al Unión Huaral en el Estadio Nacional y esperar que los tacneños no ganen su respectivo partido, lo mismo que el Cienciano, que se mediría con el Melgar en Arequipa. Alianza Lima, por su parte, chocaba con el aguerrido Sport Boys en el Alejandro Villanueva, ansioso de ganar por librarse del Play Off definitorio del Campeonato Nacional, mientras que los chalacos pelearían desesperados por mantener la categoría. Así mismo, en Chimbote, el José Gálvez se medía ante el Áncash por lo mismo que los rosados. Mientras que, el partido más despintado de la fecha era el Cristal, ya clasificado a la Copa Libertadores por su puntaje acumulado, versus el Alianza Atlético, el cual no ofrecía ninguna expectativa pues ambos contendores no peleaban por nada más que el honor deportivo.
Resulta increíble cómo el Bolognesi, que tenía la primera opción de llevarse no solo el título del Clausura, sino un pasaporte a la Copa Libertadores -por lo tanto una considerable suma de efectivo- y el derecho a pelear el título del año con Alianza Lima, campeón del torneo Apertura, se dejó estar y terminó perdiendo con el equipo santo por 2-0, resignándolo todo: trofeo, Play Off y Copa Libertadores. Al menos, tendrán de consuelo un boleto para la Copa Sudamericana.
En sendos vibrantes encuentros, el Sport Boys y el José Gálvez vencieron a sus rivales de turno, el primero de visita ante los íntimos por 2-1, y el segundo de local ante los ancashinos por 4-3. Mientras el cuadro chimbotano tuvo que remontar hasta en dos oportunidades resultados adversos (0-2 a 2-2 primero, y 2-3 a 4-3 después) frente a la Amenaza Verde, en su propia casa y con tres hombres de ventaja y un penal a favor, los rosados con dos hombres menos -y con una segunda expulsión más que dudosa, por no decir inventada- vencían primero por dos goles a los blanquiazules, y al final se impusieron comiéndose las uñas y con el corazón en la mano. Como siempre, el arbitraje estuvo en favor de los íntimos, toda vez que el referee Backley dejó que continúe el asedio victoriano pese a que una bengala ardía en el área chica del equipo chalaco en pleno ataque blanquiazul. Con todo, el Sport Boys tendrá que medirse en partido extra al José Gálvez para definir quién de los dos conserva la categoría y quién acompaña al Unión Huaral al descenso. Cabe destacar que el equipo de César 'Chalaca' González debiera partir como favorito, sin embargo, por las dos expulsiones -de Masías y 'Machito' Gómez- y la suspensión de Jean Ferrari, va muy reducido en su formación -sobre todo en la volante de contención- frente al equipo chimbotano, lo que a la postre le podría costar la definición.
Por su parte, Universitario y Cienciano vencieron también a sus respectivos rivales por la mínima diferencia, los cremas como locales por 1-0 al ya descendido equipo huaralino, y los cuzqueños de visita por 2-1 a los mistianos, volteando el partido; y, con la derrota de Alianza Lima, disputarán un partido de definición para decidir, entrambos, quién de los dos se lleva la Copa del Clausura, un pasaporte directo a la Copa Libertadores y los Play Off por el Campeonato Nacional frente a los íntimos.
Con todo, luego de muchos meses sin saber ni papa de fútbol, me puse a ver los minutos finales del Alianza Lima-Sport Boys, y además de indignarme por la parcialidad del arbitraje de Backley en favor de los victorianos y en desmedro de los chalacos, que se jugaban la vida con dos hombres menos, y sorprenderme gratamente por el tesón y el coraje de los rosados; verdaderamente gocé de un electrizante final de campeonato en el que se jugaban cinco partidos definitorios al mismo tiempo, y compartía con los narradores toda su emoción por la hemorragia de goles, ansiedades y emociones vividas en más de los noventa minutos que se disputaron. Así pues, nada está dicho: Universitario de Deportes tendrá que medirse frente al Cienciano el miércoles en partido único de definición del Torneo Clausura, en una cancha neutral que aún no se decide -que podría ser Arequipa o Tacna-, y luego de ello, el ganador de aquese cojeto deberá disputar los dos partidos que componen el Play Off ante el campeón del Torneo Apertura, Alianza Lima; mientras que el Sport Boys y el José Gálvez tendrán que dejar la vida en la cancha para asegurar su permanencia en la primera división rentada del balompié blanquirrojo.
Más emociones, pues, nos reserva el final del campeonato nacional, que se resiste a llegar a su cima pese a la próxima muerte del 2006. Tenemos todavía fútbol para rato; para después de la navidad, por lo menos. Punta y baja serán peleadas en la semana que viene, y la copa al mejor del año caerá en brazos del ganador del Play Off recién en las primeras semanas del 2007, cuyos colores podrían ser rojos, merengues o blanquiazules.

sábado, julio 01, 2006

La Raza y la Magia: Alemania y Francia

Rey y D10s. Completo, inteligente, perfecto. Zinedine Zidane, de lo mejor de la historia del fútbol. ¿Pelé?, ¿Maradona?, ¿Ronaldinho?, no... ¡Zizou!

Dos clasificaciones a Semifinales sorprendieron a muchos, a pesar de tratarse de dos campeones mundiales. El sentimiento sudamericano pudo más, seguramente, y nos encegueció; y qué bueno por eso, dado que como hermanos, era lógico que apoyemos a argentinos y brasileños. Sin embargo, la duda que algunos menos obnubilados por chauvinismos regionalistas teníamos con respecto a la clasificación de los gigantes no era por desconfianza a sus estilos, envidia u otras rencillas, sino por los rivales de turno que tuvieron en los cuartos de final: los argentinos que enfrentaron a los alemanes, y los brasileños que enfrentaron a los franceses, respectivamente. Los primeros enfrentaban nada menos que a los dueños de casa, pero más que eso... enfrentaban a la Alemania aguerrida, mítica, de la cerveza, Wotan y las guerras mundiales. Y los brasileños no enfrentaban a un rival fácil, por más de que Francia pasó a duras penas su grupo. Parece que se olvidaron de que Francia los supera en las justas mundialistas, por no decir que los tiene de hijos (1-1 y 4-3 por penales en los cuartos de final de México 86' y el 3-0 de la final de Francia 98').
Con todo, no nos sintamos tan mal por la eliminación de Sudamérica. Recordemos que el mundial se llevó a cabo en Europa, en un país de unos fríos mortales, que por algo permitieron que Ucrania llegue tan lejos, mientras que los africanos se quedaran en primera fase.
Con todo, creo que hay dos factores que debemos rescatar destos cuartos que se acabaron.

La Garra: Fútbol de raza
Alemania superó a Argentina. Duela a quien le duela y pese a quien le pese. Me sorprendió llegar a la cafetería de letras luego de una clase y encontrar el marcador 1-0 a favor de los albicelestes. Y me había sorprendido gratamente, pues yo tenía mis dudas. Se cumplían casi 70' minutos cuando entré y logré sentarme, y rápidamente me di cuenta que los argentinos habían regalado el dominio del balón a Alemania. A A-L-E-M-A-N-I-A.
Díganme si Alemania no es el equipo que revierte resultados en contra, que nunca falla en penales. Díganme que no, que Alemania no es el país que vence por raza, por mentalidad. Argentina pecó de confiada y regaló la pelota, apretando en su propia cancha, regalándole el gramado al combinado teutón. Y como siempre, Alemania no perdonó y consiguió el empate a los 81'. Los últimos diez minutos son fatales para cualquier rival de Alemania si es que deja de pisar el acelerador. Y sino que lo digan Paraguay, EEUU y Corea del Sur, equipos eliminados por los teutones en el 2002, siempre en los fatídicos 10 minutos finales, cuando nadie daba crédito por los germanos.
¿Y los penales? Corríjanme si me equivoco, pero no recuerdo vez alguna en la que Alemania haya perdido en definiciones por penales. Eliminó a México en los cuartos de final de 1986, en el mundial de los aztecas; eliminó a Inglaterra en la semifinal de 1990, y también en 1996, en la semifinal de la Eurocopa de los británicos. Es decir, se comió la presión de la localía de sus rivales para humillarlos frente a los disparos a doce pasos. ¿Cómo no le iba a resultar tranquilo resolver su serie en casa?. Y los argentinos, por más que han salido airosos frente a Yugoslavia e Italia en 1990 e Inglaterra en 1998 en justas de penales, habían perdido el encuentro frente a los teutones hacía rato, ya, al confiarse, al menospreciar la garra rival.
La magia: Les Bleus
Un hombre sorprendió al mundo en 1998. Hoy demostró, nuevamente, su condición de superhombre. Una actuación para 10 puntos antes de los 60' minutos corridos, el mejor partido de su vida al final de los 90' reglamentarios. Y nada menos que frente al Brasil que derrotó en aquella final con dos goles de cabeza. Zinedine Zidane, sencillamente, le pintó la cara a la selección brasilera, a los Ronaldos, Ronaldinhos, Kakás, Roberto Carlos, Parreiras y demás. Es cierto que lo acompañaron dos torres como Thuram y Vieira, quienes comandaban la defensa y el mediocampo galo, respectivamente, junto con Gallas, Makalele y compañía; pero fue la conducción, el temple, la emoción, ese todo tan difícil de explicar que trasmite el 10 bleu lo que hizo revivir a este equipo francés, que francamente, parecía quedarse en la fase de grupos a merced de los helvéticos y los coreanos.
Recibiendo pelotas difíciles, largas, complicadas, fáciles, todas de manera tan prolija, inteligente, distribuyéndolas con una precisión casi quirúrgica, y superando rivales con una plastilidad felina, conduciendo la pelota con una gracia y una destreza que hace pensar en el fútbol como un arte... sin palabras, sinceramente, describir a un Zidane enorme, fantástico, genial. Tanto así que los brasileros no querían ya marcarlo, para evitar así la vergüenza. Les faltó poco para tenderle una alfombra y decirle pasa, maestro. Si no me creen revisen sobre todo el segundo tiempo del partido.
Pero tampoco seamos mezquinos con el resto del equipo. Mencioné a Thuram y Vieira, unas torres que neutralizaron a los delanteros y mediocampistas verdeamarelhos. Un Ribery que peleó todas las jugadas de igual a igual, además de unos exigidos Malouda, Abidal, Gallas y Sagnol, y un Henry enchufadísimo, que a la postre dio la victoria a su equipo.
Nada qué reprocharle a una Francia que venció inteligentemente al pentacampeón del mundo, el más grande de todos. Y le ganó bien.

Y ahora
A estas instancias de la copa, no valen más caritas, candidatos, kábalas. Alemania y Francia han demostrado la calidad de los fútboles que les caracterizan, y han superado a sus rivales. Qué lástima, pues, que nuestros referentes sudamericanos sucumbieron ante ellos.
Pero tendrán a rivales no menos duros en estas semifinales: los teutones intentarán superar a una Italia que se jacta de superarlos a lo largo de la historia mundialista (4-3 en las semifinales de México 70', 3-1 en la final de España 82') y los franceses a un Portugal que viene de eliminar por penales a una Inglaterra que ya debería dejar de patearlos, dado que siempre pierde por esta vía.
Nuevamente, la garra y la magia se harán presentes. La primera invita a pensar que Alemania superará a los azurri, por su mayor peso en la historia reciente del fútbol -y por la superioridad de los teutones en los últimos partidos ante los mismos, además de la localidad, que es un factor a tomar en cuenta-. La segunda, a que un Zizou inspirado es todopoderoso y puede vencer al mundo. Y es que en el fútbol hay todo menos lógica, pero, sobre todo, magia y raza.

martes, junio 20, 2006

Silencio.

Alemania 3-0 Ecuador.

...


¿para qué entrar a cuestionar la inapelable y categórica victoria teutona?
Nada más qué decir. Solo seguir apoyando a nuestras latinas selecciones. -Ya estarán malsanamente felices los odiadores que vituperaban en contra de los sudamericanos-.
Sigamos a México y EEUU -por los latinos que conforman su seleccionado-, que todavía no aseguran su clasificación. EEUU necesita vencer a Ghana y esperar a que los azurri hagan lo propio con República Checa. México no debe perder frente a Portugal, y esperar a que Angola no venza a Irán por más de dos goles. Sigamos a Ecuador -que muy probablemente jugará contra Inglaterra-, no hay que lapidarla por el resultado, después de todo jugó con suplentes-; y en última instancia, a los siempre favoritos Brasil y Argentina. Con respecto a Paraguay y Costa Rica, qué lástima que no estén más en la copa. (De Trinidad y Tobago no hay mucho qué decir, no pertenece a la América Latina, sino a la Centroamérica negra caribeña, y, aunque no está eliminada, parece muy utópico que acceda a la siguiente fase).
¿Predicciones? Dicen que a los sudamericanos no les va tan bien en los mundiales europeos -es decir, no campeonan en ellos, salvo el Brasil de 1958 en Suecia-. Pero a mí me late que el título olerá a churrasco, sonará a tango y estará lleno de papelitos albicelestes.

lunes, junio 19, 2006

Forza, Ecuador

La sorpresa. Ecuador sí puede. Podría, incluso, clasificarse, tan solo con un empate, por encima de los teutones, evitar a Inglaterra y enfrentarse a Suecia en Octavos de Final.


No sé qué pensarán ustedes -y ahora sí me remito tan solo a los seguidores del deporte rey-, pero para mí es un motivo de orgullo enorme que nuestros hermanos ecuatorianos acaricien la gloria tan de cerca con una soñada y por todo lo alto merecida clasificación a la fase final de la Copa del Mundo.
Me parecía mentira que, el viernes 9 de Junio, en la cafetería de Letras de la PUCP, nuestros similares en masa apoyaran tanto a Alemania frente a Costa Rica y a Polonia frente a Ecuador. De hecho, algunos hasta se molestaban cuando éstos anotaban. Quizá pase lo de los amantes del buen fútbol que se rindan ante los buenos goles de este o cualquier equipo, pero de latinoamericanos apoyando a europeos contra los latinoamericanos me parece una cuestión muy seria. No solo por la envidia o la rivalidad pueril del tú puedes y yo te observo, sino por la alarmante desunión. En estas pequeñas cosas se ve claramente por qué Latinoamérica está dividida. El fútbol refleja cual termómetro las sociedades. Y mientras Irán regalaba a México un cuadro en lugar de la misia y común insignia del equipo y el golero iraní le obsequiaba a su par mexicano un ramo de rosas por la muerte de su padre, y la generosidad persa daba un ejemplo de cordialidad y respeto al mundo, en América los sudacas peruanos andaban molestos por el éxito del vecino Ecuador.


En ese inaugural viernes 9 de junio, Alemania decretaba su enorme potencia y superioridad sobre una aguerrida Costa Rica que no se rindió nunca y que le metió dos con su legendario artillero Wanchope. Inmediatamente después, Ecuador medía fuerzas con su similar de Polonia. Yo estuve ahí, en la cafeta, alentando a los sudamericanos desde el primer minuto, y hasta recibía miradas de desaprobación. Delante de mí un sujeto era más polaco que Karol Wojtila, y tal parecía que todos abogaban por una victoria de los europeos. Nadie daba un mango por Ecuador. Y sin embargo, pudo. Al minuto 24' Tenorio de cabeza sentó el 1-0. Se escucharon rechiflas aquí y allá, algunos pocos gritamos el gol como si se tratara de uno de Cubillas. Luego, Ecuador fue creciendo con el correr de los minutos, y al segundo tiempo, ya más gente gritó el 2-0. Terminado el cotejo, algunos se levantaron molestos.


La misma historia fue el segundo partido de los ecuatorianos. Esta vez derrotaron por un 3-0 claro e inapelable a Costa Rica, eliminándola del mundial. Nuevamente, media cafeta era tica. Desde un comienzo se alentaba y se alentaba a Costa Rica, lamentándose el que no convirtiera sobre la valla del joven portero Mora. Ecuador, sin embargo, volvió a encontrar el gol temprano, silenciando a los diz que ticos -antiecuatorianos-. Un 3-0 categórico bastó no solo para que me sintiera satisfecho y hasta feliz, sino que, presto, salté a comentar la victoria aquí y allá.


Superemos de una vez por todas nuestras añejas y obsoletas diferencias. El fútbol es para disfrutarlo en compañía y en amistad, no para reavivar arcaicas rencillas que no son nuestras. Aboguemos por la paz, la amistad y la integración. ¡Forza, Ecuador!

domingo, junio 18, 2006

Misticismo futbolero

Hace poco reí al escuchar a Martha Hildebrandt en un reportaje sobre los peruanos que odian el fútbol, repitiendo la frase de su padre: "El que juega fútbol patea su cerebro." De otro lado, ayer de casualidad reparé en un artículo de Hugo Neira, La República 17/06, en el que afirmaba haber asistido al estadio de muchacho con Basadre, y que este gustaba de correlacionar lo que acontecía en el gramado con la realidad nacional.
Pero no solo hay intelectuales que critican o aman al deporte rey, conozco varios de aquellos amigos que lejos de animarse o emocionarse por aquestas fechas, mas bien se deprimen, se ofuscan o se afectan. Mencionar a los otros, que corean el comercial de Coca Cola y hasta mueven el brazo izquierdo cuando lo pasan, no es necesario, dado el enorme peso social del fútbol en el orbe, que lo convierte en la cosa más importante de las cosas menos importantes. Centrémosnos en los primeros.
Lógicamente, si el fútbol consistiera en seguir de manera autómata la trayectoria de la pelota los noventa minutos de juego, sería el primero en desacreditarlo. Pero gracias a la providencia, es mucho más que eso. Es, a mi entender, básicamente, una expresión de fervor, de compañerismo, de entrega, de mística. Es una sinergia de múltiples factores que convergen, fluctúan y armonizan un producto complejo, que, aunque mueva miles de millones de dólares, y haya servido para legitimar a tiranos, es mucho más que el 'pan y circo' del capitalismo tardío.
No solo hay esquemas tácticos y análisis surtidos de rimbombantes excentricidades verbales de reporteros surferitos. Tampoco hay solo pichiruchis, borrachines y violines futbolistas que se tiran el sueldo en bataclanas lorchas y demasiado perfumadas. Hay pasión en el aire, en los cafetines, en los bares y en las casas, hay fervor en las caras de millones de seguidores que vociferan, gritan y lloran a pesar de estar a miles de kilómetros de sus once connacionales representantes. Allí los hombres y las mujeres -y eso es nuevo- conversan con desconocidos, se hacen bromas como si se trataran de amigos de antaño, respiran ese ambiente alegre que solo el fútbol puede conseguir. Después de todo, solo el fútbol ha logrado que EEUU e Irán practiquen el juego limpio en el Mundial de Francia en 1998. Después de todo, solo el fútbol ha logrado reunir a autoridades antagónicas, rivales y hasta enemigas en pos del futuro del deporte de sus naciones, como el gesto de las Coreas de unir sus selecciones a partir del 2007.
Todos somos libres, en efecto, de seguir o no a esta o aquella disciplina, de tener nuestras preferencias o divergencias. Lo que sí me parece por lo demás prudente es entrometerse en el llano hasta de lo que no nos gusta, tratar de empaparse un poco del significado, de su sustancia, con la finalidad de comprender. No se trata, pues, mis amigos antifutboleros, de negar toda aquella pasión de masas solo por el hecho de ser masiva. Esa actitud no lleva a nada, solo a esa malsana neuroticidad occidentalista de erigirse en torno a la negación. La definición de lo propio no debe partir de la negación de la otredad. Negar al mundo, a la masa, a la expresión natural de los sentimientos no es una buena salida. Que esa no sea una razón para deslegitimar al fútbol. La masividad no implica falta de cultura, sino simple y pura emotividad. Un despertar del hemisferio izquierdo, de esa subjetividad hermosa que como humanos no debemos negar.
La subjetividad no es mala. El fútbol tampoco.

miércoles, febrero 01, 2006

Epopeya Crónica Gráfica: Clasificad(U)s, 31-01-06


Todas las campañas que viví
todas las canchas donde te seguí
tantos campeonatos que ganamos
tantas copas levantamos desde que te conocí

Siempre te vengo a alentar,
voy a seguirte donde tú estás
Vamos crema, vamos, que ganamos,
y este año no paramos, hasta verte campeonar

Yo daría mi vida,
por esta pasión
pongan huevo merengues,
quiero verte otra vez campeón.









Sentimiento. Pancartas y gargantas de luz, dragones de tela rojicrema y miles de fieles vitoreando al equipo de sus amores. Casi una religión, casi la vida misma. Una letra que resume todo: U.

[ Eran casi las seis de la tarde cuando entraron al gigante. Los vítores y tambores sonaban como ecos distantes, crecientes pero todavía lejanos, de práctica, gárgaras de lo que vendría más tarde. En un abrir y cerrar de ojos, más de 40 mil almas habían colmado el escenario, y las bengalas, globos y papelitos surcaban los aires como erupciones volcánicas, dragones y tempestades de júbilo y efervescente afección, conmutándose con la ferviente pasión de los seguidores. El panorama era congestionado, acuoso, disperso, la visión se nublaba por las emanaciones de gaseosa vivacidad, espontaneidad, calor humano. Las barras habían hecho su ingreso; los espectadores los seguían con miradas esperanzadas, conmovidas, ilusionadas. Norte ya lucía llena: abajo las pancartas de los ídolos, arriba las banderolas con los años de campeonatos, al medio los corazones. Oriente ídem: la fe parecía pulular con el viento y el humo naranja de las bengalas rojas. Occidente, hasta entonces siempre sobria, dejaba traslucir casi la misma emoción que las tribunas populares. Hasta Sur tenía una importante cantidad de espectadores. No era cualquier partido, se peleaba la primera fase de la Copa Libertadores. Entonces, entraron las 11 almas que representaban a las otras 40 mil que estaban más arriba, y a la mitad más uno de los peruanos que estaban o en sus casas o en sus vidas, aunque siempre pendientes de estos nuestros colores. Y comenzó la guerra, y comenzó el sufrimiento, la pasión, el gozo. La mística, el animismo: se dio inicio a un sentimiento, a ese algo tan desordenado, atribulado, convergente, y sin embargo tan querido que llamamos lealtad, amor por la camiseta, pasión por el equipo. ]





La previa. Los muchachos entrenando y 'Garrita' apoyando, alentando. Garrita simboliza la garra de Universitario, pero también el amor, la sensibilidad, la hinchada, el grupo humano detrás de ese tesón, de esa fuerza, de ese vigor que es ser crema.

Universitario saboreó la miel de la victoria, cómo no, de la manera más acostumbrada: sufriendo, palpitando, sudando, peleando, ante un rival que supuso una amenaza constante a lo largo de 180 minutos de épica batalla. En los 90 minutos correspondientes a la contienda en Lima, Nacional atacó y dominó las acciones incluso más que Universitario. La barra, empero, no calló nunca, no se dejó amilanar por la presión, por el temor, por el apremio -nunca bajó los brazos ni enfrío los alientos-; los jugadores, mal que bien, con muchas imperfecciones en las salidas, la recuperación y los pases, se fajaron con lo que pudieron y resistieron los embates del rival con prestancia, ahínco y amor propio. Un 0-0 luchado, emotivo, vibrante, para nada similar a los tibios y sosos empates sin goles que estamos acostumbrados a ver en el campeonato local. Un partido de fuerza, clase, coraje. No un tira y afloja, sino un dale que dale furibundo, constante, permanente. Un combate parejo que concluyó, para beneplácito de una formidable, sufriente y calurosa hinchada, con la clasificación merengue a la siguiente fase de la Copa Libertadores de América.


La Trinchera. Siempre vigorosa, valiente, guerreante. La barra es incondicional, desinteresada, nunca falta. Siempre está allí, al lado, al frente, al norte.

Juan Amador Sánchez, el popular 'Mondonguito', es un técnico serio, entrado en años. La conoce, qué duda cabe. Presintiendo, tal vez, que este partido sería memorable para Juan Flores, fue él mismo quien entrenó con el meta en la previa. El técnico ha logrado empatizar con el grupo humano que conforma el plantel de Universitario. Bravo por eso. Sin embargo, unas son de cal, otras son de arena. La clasificación se dio, pero estuvo a punto de perderse. Se cometieron errores que bien nos pudieron costar carísimo. Infantiladas, indecisiones, complicaciones absurdas, resquemores, etc. Aquí trataremos de hacer un resumen de lo que fue este apasionante cotejo y sus muchos matices.


Oriente. Siempre fiel, ilusionada, leal. Oriente es más mesurada, calma, pero igualmente pasional. La otra gran barra compuesta, en su mayoría, por jóvenes.

Chemanálisis.
Revisemos primero la alineación presentada por el profesor Sánchez para este partido:



21 Juan Flores
17 Joel Herrera [Expulsado a los 38']
16 Luis Guadalupe (Cap.)
2 Germán Centurión
13 José Moisella
20 Gregorio Bernales ( 6 José Mendoza, 45')
5 Luis Hernández
8 José Pereda (14 Marco Ruiz, 54')
18 Arnaldo Alonso
7 Piero Alva
9 Gastón Sangoy (25 Víctor Rosell, 73')



En líneas generales, el rendimiento del equipo fue muy bajo. A excepción de Flores, quien salvó el arco merengue en casi 6 ocasiones clarísimas, y Sangoy, que se dio íntegro y las peleó todas, el resto de los muchachos, lamentablemente, dejaron mucho que desear, preocuparon, decepcionaron y hasta ofuscaron a los asistentes. Joel Herrera, el lateral rápido, desequilibrante, el óxigeno y el camino de salida crema al campo contrario en los primeros minutos, estropeó una aceptable actuación con una absurda expulsión -por acumulación de tarjetas- que perjudicó al equipo notablemente, teniendo en cuenta que se jugaban apenas los 38 minutos del primer tiempo. -El muchacho parece no conocer el reglamento del balompié, en especial aquella regla que dice que la barrera es inamovible en un radio de nueve metros al lugar de ejecución de la falta, y aquel que la infrinja e interrumpa la trayectoria del balón es amonestado con tarjeta amarilla-. Guadalupe, por su parte, no hacía una. El larguilucho capitán de la escuadra no podía mantener el balón dos segundos. Si la recuperaba por fuerza y sus más que obvias ventajas físicas, la perdía al instante por la desesperación del que no está metido del todo en el partido: se llenaba de pelota y se la quitaba el rival, o la mandaba al mismo cielo sin pensar en la salida por las bandas. Solo le recuerdo una secuencia provechosa -es decir, recuperación, control y toque-, que sería estropeada por un compañero. Por arriba siempre dubitativo, llegaba primero pero sin precisión. Centurión no pintó ni despintó. Discreto, lento, difuso, brillaba por su ausencia en el terreno. Más que marcar, acompañaba, y más que pasar, la largaba. Muy lento para dar y para recibir, ídem para ir al choque -que perdía, naturalmente, por su poca fuerza y nula velocidad-. Una tortuga en medio de una estampida. Moisella muy metido en su sector, un nulo aporte al medio campo inexistente, desierto. Demasiado pegado a la banda, parecía quedarse sin cancha y solo la pasaba, haciendo extrañar sus despliegues con visión y triangulación efectiva. Luego de la expulsión de Herrera, se vio obligado a salir un poco más, pero nunca llevó peligro. La tocaba, sí, pero corta y sin sorpresa. El medio campo, una lágrima. Bernales de turista, parado, estático, y el 'chino' Pereda deambulando como perro callejero por la parte derecha, cuando sabemos que se acomoda mejor por el medio, e incluso algo hacia la izquierda. No la pisaba, casi, y sus toques eran predecibles. La perdía y se demoraba horas en regresar. Le faltó la visión para la diagonal; y el 'Gollo' muy flojo en la marca, lo anticipaban con enorme facilidad. Su trote de entrenamiento, sus pases avisados y sus errores recurrentes fueron un eterno dolor de cabeza para la hinchada. Pereda la perdía y no la recuperaba, a Gollo lo bailaban. 'Manzanita' Hernández trató de limpiar un poco los errores de sus tiítos, pero tampoco lo hizo del todo bien. Recuperó algunas de las pelotas perdidas por ellos, y fue el mejor tocador con Alonso. El paraguayo, empeñoso, no escatimó en fallarla una y otra y otra vez más, para que no quede duda. A veces sorprendía con un pase genial que no era aprovechado por los delanteros, pero eso fue una a las quinientas; las otras eran pases al vacío, jugadas ensayadas, automatizadas, pero no elaboradas, sin destino. La volante y la delantera parecían dos islas en medio de un mar de paraguayos; no se comunicaban, no se entendían, no se conectaban. En la delantera Piero Alva, como siempre, peleador, incansable perseguidor de los errores rivales, pero ahí no más. Muy retrasado, casi no jugaba con Sangoy. El 'zorrito' tuvo un par de situaciones claras que desperdició, y marcaba pero sin convicción, con puro empuje, acompañando. En cambio, el argentino estaba muy metido en el partido, mostrándose, no corriendo al choque, muy valiente, vehemente. Sacrificio, puro sudor de camiseta. Los refuerzos ahí, también para cumplir, nada sobresaliente. Mendoza hizo las veces de lateral, reemplazando más a Herrera que al saliente Bernales. Iba al choque, fuerte, decidido, pero algo retrasado. 'Chemo' Ruiz ingresó prometedor, empeñoso, como siempre, pero se diluyó entre la defensa y el mediocampo, una completa interrogante, vacilante, desordenado, uno del montón. Y Rosell, bueno, el chiquillo tiene lo suyo, pero parece que está muy verde para una justa internacional. Tuvo dos situaciones clarísimas y las perdió de una manera increíble.



Lamentable. Un partido de estas características, definitorio, cerrado, disputado, generalmente acaba en violentos altercados. El más sonado fue el del arquero paraguayo Cárdenas, quien disparó contra la banca crema sin ningún motivo, ganándose la inmediata y merecida expulsión por parte del referee López -colombiano de aceptable actuación-, ante la atónita e indignada mirada del espectador.

El partido fue trabado, duro, difícil. Con el correr de los minutos los ánimos se fueron caldeando cada vez más. El juego fuerte pero leal se fue convirtiendo en entradas a la mala, roces, riñas y enfrentamientos. La barra se mostró hostil contra los adversarios, como en todo partido de esta naturaleza, empero, algunas cosas fueron subidas de tono. Se faltó el respeto al rival, es cierto. Pero también, este lo hizo, por intermedio del insensato golero Cárdenas, quien en una desafortunada actitud pateó la pelota contra la banca crema, ganándose la justa expulsión y retrasando casi 10 minutos la continuación del encuentro. Se armaron las tropelías, los cargamontones y el toletole. Los policías tuvieron que ingresar al campo para evitar consecuencias lamentables. El árbitro ordenó al arquero paraguayo abandonar el campo -y forzó, con esto, a cambiar de camiseta a uno de los volantes por la del guardameta expulsado-. Dio tres minutos más, y lógicamente, tras concluído el compromiso, el desorden volvió. Los policías nuevamente intervieron, defendiendo a los árbitros y separando a los acalorados y beligerantes jugadores. En las tribunas eran otros los aires: alivio, algarabía y júbilo. Abrazos, vítores, evocaciones a dios y demás.




Epílogo. Y por fin el tan ansiado final del partido. Los emisarios preocupados habían ingresado a la cancha, los policías intentaban separar a los jugadores paraguayos de los árbitros, y los cremas festejaban en cancha y en tribuna. La U en la siguiente fase de la Copa.

Con todo, Universitario logró la angustiosa clasificación a la siguiente fase de la Libertadores. Sin embargo, hay muchísimo que hacer si queremos arrostrar con éxito el difícil grupo que nos ha tocado, el 5, con Vélez Sarsfield, LDUQ y Deportivo Rocha. No podemos volver a ofrecer las ventajas que dimos frente al Nacional. Hay que revisar bien la nómina de jugadores, replantear ciertos conceptos, embancar ciertos jugadores que no están respondiendo -llámese Bernales, llámese Pereda-, convocar a otros que merecen la oportunidad -llámese Magallanes-, probar con los suplentes -Pinza Hernández o Maldonado- y esperar a los lesionados -Maceratesi, Cebasco- y al café Mendoza, que está pronto a renovar contrato. Terminamos sudando, gritando, ronquísimos, estresadímos, aunque claro, felicísimos, porque un triunfo se goza más cuando se sufre, cuando parece que se te escapa de las manos. Por ahora descansaremos, pero la preocupación por el equipo de seguro la tendremos. Mucho queda por hacer, Mondongo, no te confíes, que el equipo clasificó con la garra que le caracteriza, pero nos hizo sufrir más de la cuenta.

Dale U. Este año huele crema.

martes, enero 17, 2006

Buena Crema

'Una palabra le da sentido a mi vida'. Las barras de norte y oriente aplauden a rabiar, bengalas rojas, vítores y miles de papelitos bailando en el aire le dan al ambiente jubiloso una mística que se mete no solo en la retina sino en el corazón. Fe, esperanza, pasión en los ojos de miles de seguidores que le rinden homenaje al mejor de la historia nacional.


El espíritu deportivo no solo lo vivimos en cancha al jugar la acostumbrada pichanga de la semana con los amigos en un complejo deportivo, sino que, esta vez, mi padre nos sorprendió a mí, a un par de amigos y a mi hermano con entradas para la presentación oficial de nuestro gran equipo frente al Audax Italiano. Acontinuación, una breve crónica de lo acontecido en el estadio.

Papelitos. Tanto en la presentación de los jugadores como en distintos momentos del encuentro, -sobre todo después de los goles- llovieron papelitos, como comuntando la alegría de los feligreses cremas con el viento, como irradiando la fe de los correligionarios por el equipo de sus amores.

Ambiente. Los palcos, las luces, las pancartas, las barras. Un sentimiento que une a miles de ojos verdes, negros y azules. Una emoción que comparten abuelos, hijos y amigos.

La fiesta deportiva estuvo presente en el Estadio Monumental de Ate desde las 5pm con el partido inaugural de la misma entre la sub-20 de Universitario y un equipo de másters de 'Amigos del Puma'. Nos sorprendió gratamente el todavía prolijo y brillante juego del inacabable ídolo crema Germán Leguía, quien, tras perfecto tiro libre, puso el momentáneo 1-1. Al final, el cuadro benjamín vencería a los tíitos por 2-1 con brillante anotación del ariete izquierdo. Posteriormente, llegaría la presentación de los jugadores, uno a uno, frente al estadio. Aplausos, vítores y cánticos a los viejos conocidos y a los nuevos refuerzos, y pocas pero siempre presentes pifias a las nuevas caras con pasados enemigos, matizaron el ambiente y elevaron la espectativa de los asistentes.

Amado. Más que una pancarta a más que un jugador. Como dice la misma, "jugadores hay muchos, ídolos muy pocos". Siempre en nuestra memoria y en nuestro corazón, Jorge Amado Núnez.

Atención. Los verdaderos hinchas depositan sus ojos en el verde, atentos a cada jugada, a cada movimiento, a la lectura del juego. Claro, no faltan los vítores, los festejos y las molestias por cada jugada perdida, pero se mantiene la llama espectante en sus ojos. Mi hermano y su gorra.

Llegamos comenzado el partido, pero la mística no se había acabado. Los hinchas le daban a los jugadores todo el respaldo que podían transmitirles, todo el aliento que de sus almas exhalaban.
Y aunque el Audax Italiano es ciertamente un equipo de media tabla en el campeonato mapochino, Universitario respondió; con juego soso por momentos, impreciso en otros, pero con amor por la camiseta, con garra, con confianza, con seguridad.

Gol. El refuerzo debutante Alonso introduce el balón en la red. Algarabía en las almas asistentes, pasión desbordante en sus corazones. Comienza un nuevo año de esperanza, de fe, de buenos augurios, renace el sentimiento. El 'Monu', 'La Trinchera', la celebración, el gol, La U, la vida.

Tras una jugada aparentemente finalizada, Alonso cogió el rebote y con la parte externa del botín izquierdo, supo darle la comba suficiente para que el balón ingrese lentamente en la red. Silencio. Miles de ojos observaron atentos, callados. El tiempo parecía detenerse por espasmos, mientras el balón dibujaba la línea divisoria del arco. La expectativa, la respiración se detiene, los latidos se sienten como remozones, entonces uno se levanta y aguarda. El balón ingresa, el silencio termina, la calma que precede a la tempestad feliz le da su relevo a la misma. Nuevamente, uno vive.

Celebración. Sangoy recibió la pelota fuera del área, encaró con personalidad, enganchó con soltura y definió con precisión. Los jugadores se abrazaban. Los asistentes aplaudían. Los hinchas sonreían. Era el 2-0.

Segundo Tiempo. La felicidad no era completa, el juego se tornaba lento y soso por momentos, hasta que una que otra jugada de peligro hacía resonar los cimientos del coloso de Ate. Algunos hinchas cabeceaban, otros miraban como parcialmente satisfechos, otros, poco contentos, observaban cada jugada, como reclamando el momento en que el equipo confirme su valía. El rival no se resignaba pero tampoco atacaba con convicción. Olía a letargo, a sueño, a amistoso. Murmuraciones en las graderías, algunos desviaban la vista hacia los vendedores. Entonces, apareció Sangoy y sentenció el juego con autoridad.

Epílogo. Más que un partido, más que un comienzo, más que un juego. La continuación, la renovación, el reencuentro. El despertar del sentimiento, el renacer de la pasión.

Los mejores parabienes para el mejor. Porque el fútbol no es un deporte, es una expresión de fe. Porque Universitario no es un equipo, sino la garra misma, la vida misma, la razón de ser.