miércoles, noviembre 01, 2006

Celebraciones del 31

Algunos brainwashed peruvians todavía hoy salen a pedir caramelos en Jalogüin. Por supuesto, siempre hay algunos que ni siquiera se disfrazan, muchos de los cuales son padres que llevan a sus hijos para que estos pidan por ellos. No quiero ser insensible ni se me entienda mal por esto, pero.. los peruanos tenemos nuestra propia celebración, no tenemos por qué utilizar de pretexto y de préstamo una tradición que no nos corresponde. ¿Un préstamo cultural que solo nos sirve de pretexto para tener más dulces para darles a nuestros hijos? No tenemos que disfrazarnos para mendigar, ¿ah?. No lo creo. Aquí no se celebra una tradición mal masticada de la ancestral cosmovisión céltico-anglosajona. Que tengamos inmediatamente después el feriado por el Día de los Muertos no nos obliga a llenar los establecimientos de telas de araña de materiales ridículos, adornos de calaveras o monstruitos, ni mucho menos uniformes bufonescos de meseros, cajeros y demás personal. Fucking consumismo. Aquí no se comen calabazas. Menos tenemos por qué hacerles caritas. Aquí nacieron Pinglo y Chabuca, carajo. Canción criolla para rato.

Por mi parte, más allá de la polémica suscitada a la celebración del 31 de octubre -siempre habrán aquellos que o con una o con la otra, igual se la pegan-, hoy no celebré. O mejor dicho sí, en verdad que lo hice, y mucho. Mas no a la usanza tradicional; entiéndase, no sucumbí a báquicas francachelas, ni siquiera libé. Terminé de leer un libro fabuloso, que, como hace tiempo no sentía, me hizo revivir el placer por la lectura. El autor, Süskind. El libro, sí, El Perfume. Lo recomiendo, por supuesto. Diré que es sencillamente sensacional, aunque me faltarían palabras para describirlo -una limitación, por cierto, propia del lenguaje, no de los humanos en sí-. Un verdadero orgasmo literario. Y ayer (Lunes 30) , qué suerte la mía, me deleité con El Festín de Babette -en el cine-foro del CEF organizado por Víctor Krebs, en el Auditorio de Humanidades de la PUCP-. Estas dos obras son realmente excepcionales. Nos invitan a replantearnos esa necia idea de que el placer entra solo por los ojos y los oídos. Tenemos cinco sentidos -algunos seis, y los caballeros del zodiaco siete-, y todos sirven para deleitarnos, porque el arte también es fragancia, tacto y sabor, señores.
Celebren, y por supuesto, recuerden que cuentan con los cinco sentidos para ello. Hasta pronto.

lunes, octubre 30, 2006

Ruiseñores y albaricoques

¿Te ha pasado?
Levantarte una mañana y decir que que estás cansado...
de evitar tu propio cuerpo
de postergar los reproches de momento
de olvidarte los sueños en el tiempo

¿Lo has pensado?
hasta jalarte los cabellos con las manos, sofocado
de saber que se te escapan los días y la vida
de vivir pensando en pensar en vivir
de no poder pensar en vivir como quieres hacerlo

No me interesan el tiempo, la sociedad ni el dinero.
no quiero títulos, reconocimientos ni renombres,
Solo quiero querer quererme, estudiarme, conocerme
No quiero pelear por nada más que ello,
solo me importa aquello, lo demás es insignificante.


como yo para el resto
para el universo

Me gustaría despertar una mañana y leer,
en la quietud de una casa de campo irlandesa,
perdido entre el cantar de los ruiseñores,
y las diáfanas aguas de los riachuelos,
acariciando la textura de la verdadera libertad.

Me gustaría pasear por los mercados iraníes,
aspirando el aroma de los tostados albaricoques,
confundido entre el llamar de los vendedores,
y las inacabables sonrisas de los muchachuelos,
disfrutando aquel instante de atemporalidad...

Un instante en un momento cualquiera,
sumergido en un contexto cualquiera
un personaje cualquiera
un mundo cualquiera
una única historia.
cualquiera que esta sea
sea la que sea.

sábado, octubre 28, 2006

La Moral del Rating

¿Máquinas de escribir? Una crítica a los periodistas peruanos.

Menuda semanita la que nos tocó, ¿eh? llena de temblores, no necesariamente registrados por el sismógrafo...

[ Quisiera centrarme tan solo en el hecho más funesto de la semana, como para que no me digan que ya no me preocupo por los temas coyunturales, cof, cof, cof. Sí pues, ya no, ya no tanto... ¿renació mi escepticismo? no manches, wey. No, lo que pasa es que no he tenido la motivación necesaria, he andado algo ido, como ya es costumbre últimamente... En fin. Sigamos. ]

Se ha hablado hasta el cansancio del tema del sexto hijo del Presidente de la República -las mayúsculas no están de mas, por más que se hable de Alan García-. Sabido es que la pareja presidencial no anduvo de buenas en los últimos años, y que, más bien, se llegaron a separar. Que se hayan vuelto a unir para la campaña no es extraño, más allá del maquillaje social para la candidatura de un aspirante a la primera magistratura, dado que para cualquier persona es un reto harto complicado el solo hecho de participar en una elección, sobre todo para un candidato como AGP, quien sostuvo casi 400 mítines en la primera vuelta electoral, y necesitaba todo el apoyo que la abnegada Pilar pudiera darle. Hasta allí, todo bien, señores.
Por supuesto, las cosas no quedan allí, como la prensa se ha encargado de propalar a diestra y siniestra hasta una saciedad casi emética. AGP, quien no es precisamente un santo de devoción de muchos peruanos, tuvo, durante ese lapso de separación con su esposa, un compromiso aparte, que, aunque corto, engendró a un niño que desde el primer momento llevó su apellido.
Las especulaciones, divagaciones y conjeturas diversas de estos improvisados y poco profesionales comunicadores, lejos de ser evidente y manifiesta cada día en cada medio -algo lamentable, por cierto, para todos los peruanos- llegaron al límite.
Primero, el señor César Hildebrandt, quien no es precisamente un ejemplo de pulcritud en el aspecto privado -tema en el que no es necesario profundizar, por respeto, y más precisamente, por sentar nuestras diferencias para con ese estilo lumpenezco y vil de informar, en el que sorpresivamente ha caído el otrora célebre y respetable CH-, en un acto magalymedinezco, difundió los nombres de la madre y del pequeño, en un acto de cobardía y de mera búsqueda de figuración, de protagonismo, y por supuesto, de rating. Y, señor Hildebrandt, ¿dónde quedó el periodista indignado que hidalgamente se pronunciaba en contra de estos pseudo-profesionales embaucadores, oportunistas y falsarios que eran capaces de las más grandes bajezas por el dios rating? ¿Acaso se ha vuelto correligionario desta secta, de la que tanto se descreía?
El resto de periodistas de los diferentes medios, mediocres y autómatas, cual masa a la que se dirigen, balando como borregos sobre el tema, fueron especulando y haciendo comparaciones absurdas, destilando todo su pobre criterio, y poniendo a CH sobre el tapete, por ser quien rescató el mismo -el único objetivo que este tenía, por cierto, no me vengan con que estaba indignado-.
Entre sus disparatas y descriteriadas percepciones, los periodistas, compararon a FGC - acrónimo del menor implicado- con el caso de Alejandro Toledo y Zaraí, algo que no es posible. Sabemos que AT no reconoció nunca a su hija hasta que, cuando salió a la luz el negociado que pretendía hacer con cierto juezucho de mala muerte, no tuvo más remedio que firmarla y comprometerse a regañadientes a ayudar en su manutención, al menos en algo, de lo mucho que no aportó desde el nacimiento de la misma. Ahora bien, la utilización mediática de Zaraí, para la obtención de gollerías y privilegios para su madre Lucrecia y ella misma, por un lado, además del rédito de los interesados de los enemigos de Toledo en ensuciar su imagen, por el otro, es otro tema que tampoco tiene nada que ver con este. Se trata de escenarios dispares, de contextos totalmente distintos.
Se olvidaron, estos pseudoperiodistas de otro caso, ése sí -curiosamente- comparable con el de AGP y FGC, el de la menor hija del difunto ex-presidente Paniagua, menor concebida en las mismas condiciones que FGC, y que sin embargo, como no da rédito en términos de acogida, de popularidad y de rating, no se toca. ¿Por qué no mencionar este tema? ¿Es que se le hace una salvedad a Paniagua solo por el hecho de estar grave, primero, y luego muerto? Si hay un criterio para criticar por todo lo alto el comportamiento del mandatario de turno, ¿por qué nunca se mencionó palabra alguna del caso Paniagua, ya sea durante su mandato o en las propias elecciones, dado que se trata de un caso que es en esencia el mismo? Esa es la moral de la que tanto hablan los periodistas, de la que tanto se jactan no tener, y de la que se indignan. La moral del rating, del rédito. No vengan a hacerse los moralistas, y menos CH, quien no es precisamente un buen ejemplo, valga la insistencia.
Por supuesto, soy de las personas que creo que no se le fueron encima a Paniagua con esto de su hija porque, dado que estamos en un país donde no hay casi personas ejemplares, bajarse a una gran personalidad es impensable... más bien, aquí de lo que se trata es de inflar y engrandecer a personas que sin ser realmente brillantes o excepcionales, pueden ser un buen ejemplo... y además, porque se necesitan héroes, ejemplos a seguir, y si no los hay, pues los creamos. No estoy en desacuerdo estrictamente con ello, para nada. Hay algo de bueno en eso, encaminar a la gente hacia el bien. Pero tampoco hay que quedarnos de brazos cruzados y no advertirlo, o hacerse de la vista gorda al respecto. Si es que les parece inmoral la conducta del presidente García, entonces atrévanse a comparar con el caso compatible, es decir, con el de Paniagua y no con el de Toledo, y encuentren inmoral a Paniagua, entonces.
¿Qué fue? ¿Que en el caso de Paniagua no? Entonces en el de García tampoco, señores. García reconoció a su hijo, García le dio su apellido, ha resuelto inmediatamente el tema y no ha infringido ninguna norma -como sí lo hizo Toledo, por citar un ejemplo-. García, al igual que Paniagua, optó por el hermetismo porque eso es lo que corresponde al tino y a las buenas costumbres, porque hablar de ello sería poner en peligro a la propia familia, y porque no es necesario alardear del cumplimiento del deber. La gente que hace las cosas bien no tiene por qué andar diciendo que las hace, y si lo hace más bien debería ser cuestionada -como Toledo, quien se jactaba de ser un gobernante demócrata. Cholo, eso es lo mínimo, ¿no?-. Así pues, este es el caso. Ante el escándalo -desatado por estos desatinados pseudoprofesionales, con Hildebrandt a la cabeza-, AGP no tuvo más remedio que repetir esa estupidez de que el presidente no tiene vida privada, con lo que demuestra que está cediendo a la presión, mas no, de eso estoy completamente seguro, comparte semejante sinsentido. Los periodistas están ya muy alzados, y nadie se atreve a cuadrarlos. Desde este humilde espacio no pretendemos hacerlo, por supuesto, pero sí advertir que los mismos no son los dueños de la verdad, tampoco, y que si van a hablar de moralidad, lo lógico es que, verdaderamente, actúen de manera imparcial.
¿Sobre si García mintió al país con respecto a su hijo? El país no reclamaba saber sobre la vida privada del candidato García Pérez, ni tampoco este fue un tema trascendental en el debate electoral o en la coyuntura actual. Y si interesa, bueno, debería ser por verdadero moralismo, no moralismo ratingnesco, que es más de la misma miseria moral que nos caracteriza, sobre todo a cierto sector periodístico. "Ahora como presidente", según dijo el propio jefe de estado, "no tengo vida privada", y, consecuentemente, pudo aclarar el tema como ya lo hizo. Pero eso sí, ya quisiera que los periodistas hubieran tenido ese arrebato de moralidad -curiosamente selectiva y temporal- antes, antes de la segunda vuelta, precisamente. Ahora tendríamos a cierto personaje que todos temen en la presidencia, ¿no? Por eso nomás no lo han sacado, ¿verdad? Sincerémonos nosotros, por favor.
García se está volviendo un títere de la prensa, en verdad le falta mano dura con ella, como en el caso de la renuncia de la hija de Mercedes Cabanillas al cargo en el directorio del canal del estado, una muchacha proba y probadamente inteligente, capaz y profesional, quien, sin embargo, tuvo que ceder ante la presión de gente estúpida que simplemente no entiende la definición de nepotismo. Tendría que haber sido más enérgico aquella vez y ratificar a la hija de Meche en su puesto; tendría que haber sido más enérgico esta vez. Y por mano dura no pretendo decir que expropie los canales o limite las libertades, nada de eso. Sino que, simplemente, no se deje llevar por todo lo que esta diga, muchas veces sin fundamento y solo para el dios rating. Pero en fin, por algo se le acusa de populista, todavía. Y es que parece una forma de populismo responder de esta manera tan temerosa a la prensa.

Revisión blogográfica obligada.
Danza Invisible.
http://lasburbujasinvisibles.wordpress.com
Opinión Libre. http://gerardocabrejo.blogia.com
Nación Inka. http://nacioninka.blogspot.com

Declaración de AGP alusiva al tema en http://APRA-global.blogspot.com:
http://apra-global.blogspot.com/2006/10/declaracin-del-presidente-alan-garcia.html

lunes, octubre 23, 2006

Lunes

no puedo disfrutar
el aroma del café
menos aún su sabor


tengo que ducharme
ajetreado mundo
tráfico infernal
velocidad
cuesta trabajo adaptarse
después del domingo...
ah, domingo.
no tengo tiempo...

domingo, octubre 22, 2006

Paréntesis

malditas dudas
necesito señales
tranquilidad

sábado, octubre 21, 2006

Cabo Blanco

Hoy recuerdo la canción que le hice un día
y en el fondo no sabía, que eso era malo para mí...
Polo Montañez - Un Montón de Estrellas



Era diciembre de 2002. Viernes 13 de diciembre, para ser exacto. No soy supersticioso, pero tendría mala suerte aquel día, aquella semana, aquella vida. Ilusionado, me disponía a grabarle una canción. Grabaría a la mala, en cassette. No me importaba. Sentado en el suelo, la inspiración había llegado en esos últimos tres días. Ultimé detalles y preparé la canción para la noche. Grabé. Nos habíamos conocido en Semana Santa. Amor adolescente, de menos de 24 horas de conocidos, de erisipela y bronceador, de verano, de playa, de caleta del norte, de Cabo Blanco en abril. Nos amamos en la orilla, en la pleamar, en el agua, oliendo a brisa, a arena húmeda. Nos amamos en las tardes, en las noches y en la azotea. Nuestros besos eran salados y jóvenes. Pero yo me enamoré. No así ella.

Mi fiesta de promoción fue el sábado 14. Había aceptado viajar, había comprado su vestido, había quedado desde octubre. Era trujillana, simpática, de cabellos ondulados, delgada, no muy alta, de apellidos eslavos y de piel tostada. Muy coqueta, risueña, perversa. Sin embargo esa noche no me gustó su peinado, se le veía mucho más hermosa al natural, el cabello radiante, húmedo, salado por las aguas de Cabo Blanco en abril. Tampoco su vestido, era dorado, escotado, pretencioso. Prefería sus atrevidos cortos que mostraban aquellos muslos de gacela, de leche y miel, de cuarto de media. Aquella noche estaba inexpresiva, distinta, extraña. Dejó en claro que había venido a conocer gente, olvidando nuestras escapadas, nuestras pendejadas, nuestras tardes de adolescentes precoces, temerarios, haciéndolo en lugares públicos, a escondidas. Se había olvidado de los juegos por debajo de la mesa, los pies fríos, los dedos estimulantes, subiendo por las piernas, las manos juguetonas, sigilosas, a la hora de almorzar, de cenar, de desayunar. Había olvidado nuestros besos improvisados, de choques de encías, de lenguas veloces.
Recordé, entonces, lo que me habían dicho de ella, lo poco que me importó su mala fama, vox populi en el infiernillo trujillano. Quiero conocer gente, me retumbaba en la cabeza. Salí de mi mesa y bailé con mis amigas. Ella había conocido a quién sabe quién, se había ido, se fue para siempre. No me importó, no regresé a la mesa, aquella iba a ser la última vez que habláramos. Cuando acabó la fiesta, a eso de las 6 de la mañana, la encontré buscándome. No respondí a su voz, le señalé la camioneta de mi padre. Había venido el chofer a llevarnos de regreso. Jalé a una pareja de amigos, los dejamos. Hablaba con ellos, con el chofer, con ella ni una palabra. La dejé sin decirle nada.

Domingo 15 de diciembre. Preparé el CD. Salí en bicicleta, a los pocos minutos le tocaría la puerta. No sabía que antes de verla, le diría la última palabra de nuestra vida por el intercomunicador: Baja. Una vez abajo, le entregué un disco con esta canción, nuestra canción de esos tiempos. Me miró desconcertada. ¿Ya no me vas a llamar? -me dijo, bajando la voz y los ojos-. La besé en la frente. Me volteé y pisé el pedal. Sería la última vez que la vería. Un tiempo después me llamó, preguntó por mí, fui muy cortante, no me volvería a llamar más. Lo último que supe, un año más tarde, por boca de mi madre, fue que estaba embarazada.

Ahora, sin embargo, es más que un mal recuerdo, la canción trascendió todo contexto. Al comienzo fue duro, me sabía a ella, me transportaba a aquella semana santa, me devolvía sus besos, sus ojos, esas tardes en El Merlín, esas noches en la playa. Pero todo acaba. Pronto me fue agradando la canción en sí. En marzo de 2003 le hice unos arreglos; la mejoré un poco. Ahora, cuando la escucho me hace sentir bien. Fuera de egolatrismo, me gusta, me gusta mucho. No voy a pretender que sea así con ustedes, aunque sí la compartiré, transparentemente. Recuerden que se trata de un sencillo de baja calidad, grabado a la mala en casa, a mano, en la computadora. La letra no es elaborada ni mucho menos -hace cuatro años era, en verdad, un adolescente; a veces pienso que lo sigo siendo-. Aceptaré las críticas, pero no pienso cambiarla. Está enquistada en la memoria. Me importa porque se convirtió en un capítulo de mi historia, no me importa nada más.

jueves, octubre 19, 2006

El Fenómeno Chespirito

Y no te doy otra nomás, porque... ¿Cómo pudiste, don Ramón? Te casaste con la Bruja del 71'. Y uno ni enterado. Mírenlo, qué buena raza. Carita de mátalas callando y se traía entre manos una última perlita. Míralo, eh; míralo, eh.

[Esto es cierto. Provocará una psicosis colectiva: todos aquellos hinchas, fanes y seguidores del maistro RON Damón pondrán el grito en el cielo. Algunos chaparán chairas y se limarán sus tatuajes en el hombro. Porque, ¿cómo es posible que este símbolo de la infancia haya caido en las infames garras de la Bruja del 71'? Nooooo... no puede ser. Bueno, como ustedes sabrán, mis colegas blogger, uno comienza cada post con una idea que aparece de la nada, o bien con una anécdota, un recuerdo, una noticia o lo que fuera. Como tantas veces, ahí les va.]

Ya dejando la patería por un rato, veamos la fiebre del Chavo del Ocho. La fama de este programa y de su creador, Roberto Gómez Bolaños, el popular Chespirito, ha penetrado los confines de toda América, paseando el Caribe, Centroamérica y llegando hasta el Brasil, donde, sopresivamente -por el hecho de tratarse de un país de habla no castellana y lo que en esa época implicaba doblar del castellano-, tuvo un éxito rotundo. En eso seguramente estuvo pensando el conductor Raúl Tola -sí, Jaimito, Tola de Carreño- cuando en el noticiero de América Noticias, anunciara para luego del réclame pasajes del desconocido episodio del Chavo del Ocho en el que Don Ramón se casara con Doña Clotilde, la Bruja del 71'. Como si se tratara de una noticia importante y trascendental, y no porque la prensa peruana sea risible -de hecho lo es, pero por otros motivos que son obvios y de los que se hablará en otra oportunidad-, sino porque de hecho es importante para nosotros. Y es que sí, pues, más allá de la broma, hablar del Chavo del Ocho da rating, señores.

El Chavo del Ocho sigue dando ratings por lo menos aceptables para seguir al aire luego de muchos años de que el programa viera la luz, en los estudios de Televisa, hallá por 1974. Sin ir muy lejos, centrémonos en el Perú. ¿Quién no ha visto la serie? ¿Quién no ha hecho zapping un domingo por la tarde sin nada qué hacer, un sábado un poco más tarde... y ha advertido -si es que no es fan de Chespirito, que son los menos, la verdad- o sintonizado el show? Recordemos que el programa es de los setentas, es decir, se ha vuelto en todo un ícono de la contemporaneidad cultural latinoamericana para seguir en las pantallas de las televisiones latinas.

Roberto Gómez Bolaños, el gestor del mundo Chespirito, no solo fue un polifacético actor -creador y autointérprete de una cantidad ingente de personajes-, sino un hombre polifacético en general. Escritor, guionista, futbolista, boxeador, ingeniero de profesión, cantante. Por supuesto, actor cómico. Un hombre como pocos, realmente. ¿Futbolista? ¿Boxeador? Fíjate, fíjate. Así como lo oyes, mano. Chespirito fue bautizado así por Agustín Delgado, un amigo de Gómez Bolaños, cineasta mexicano, quien elaboró el sobrenombre haciendo una referencia a Shakespeare, en "chiquito". Esto por la talla de Gómez Bolaños, y porque tampoco vamos a compararlo con Shakespeare, ¿no? Pero de todas maneras resultó ingenioso el mote, y así se hizo conocido en el mundo del espectáculo cuando incursionara por primera vez en 1970 con "Los supergenios de la Mesa Cuadrada", un programa que se mofaba de la farándula del país azteca. Posteriormente, el programa sería removido por provia voluntad de Gómez Bolaños, quien se animaría a lanzar en 1974, Chespirito, un show de varios sketchs con los disparatados personajes ideados por él, tales como El Doctor Chapatín, El Chómpiras, Chaparrón Bonaparte, EL Chapulín Colorado y por supuesto, el Chavo del Ocho. ¿Por qué el Chavo del Ocho? El programa era transmitido en el canal 8, por lo que se infiere que era una forma de auspiciar al propio canal de origen.

Así pues, Chespirito y sobre todo, El Chavo del Ocho, colonizaron las televisiones de toda América y fueron los engreidos de varias generaciones, quienes todavía hoy disfrutan de verlos en la caja chica una que otra vez. Algunos, por supuesto, más que otros. Mientras algunos afirman que pueden recordar las líneas de los chistes y las peripecias de los personajes con el volumen en cero -es decir, se saben todito-, otros pasan un rato agradable después de muchos años de ver el programa y recordar los años mozos en los que se sentaban o echaban en el suelo del cuarto o el salón de juguetes para no perderse las ocurrencias del niño viejo más famoso de la televisión humorística del habla hispana. Por mi parte, he podido conseguir muchas canciones de El Chavo, El doctor Chapatín y el Chapulín Colorado, y las escucho todavía hoy cuando el random del winamp así lo permite, ante la sorpresa y la burla de mis conocidos, en el messenger.

Si no me creen que ha tenido tanto éxito, repasemos algunos ejemplos googleando por ahí:

Chavo Fighter versao brasileira. Una prueba del fanatismo brasilero por el Chavo del Ocho en una versión poco ortodoxa del popular video juego de supernintendo Street Fighter 2. Por cierto, no se asusten, "Chaves" no tiene nada que ver con Hugo Chávez, sino que así se le conoce al Chavo del Ocho en el Brasil.

No me simpatizas. Una variación original del "Chusma, Chusma".

Pero no solo videojuegos de peleas, sino también montajes de películas, polos y hasta discografía, aquí algunos ejemplos más:

No te doy otra, nomás. La revancha de RamoNeo contra el agente Kiko Smith.

Chanfle. La moda Don Ramón incluye polos, tatuajes y otros.

Vamos... ay. Hasta Ramones se prendió de Don Ramón. Por cierto, hablando de música, tenemos a Los Mox - Ron Damón, 6 Voltios - La Vecindad del Chavo, entre otros sencillos a modo de tributo, o por supuesto, las propias canciones de Chespirito, muchas de ellas fáciles de encontrar en los bajadores [recomendación: Limewire, Ares, Emule].

En fin, toda una fiebre de chavismo desatada en internet, y no precisamente por cierto presidente cuasicómico. Hasta la próxima.

Notas:
1. Busquen en Google: "el chavo del ocho", "roberto gómez bolaños".
2. Les recomiendo leer este artículo de Miguel Durand sobre la Historia del Chavo del Ocho.
http://www.chavodel8.com/historia.shtml
3. Visiten a ocraM: http://ocram-peru.blogspot.com/2006/10/la-boda-de-don-ramn-y-la-bruja-del-71.html, quien de seguro también vio a Raúl Tola de Carreño hoy en América Noticias.
4. Por cierto, en www.hi5.com he creado un grupo en tributo a Chespirito. Afíliense si gustan, y bueno, si están interesados en obtener los mp3 antes mencionados, contáctenme. La invitación está hecha.

martes, octubre 17, 2006

Perros Malditos

Controversial. Cuando los derechos de los animales chocan con los de los hombres. El problema del universalismo, la generalización facilista.
Lo que creo que hace evolucionada a una sociedad es el tino, el consenso, la capacidad de ver más allá, pero un ver más allá que lejos de perseguir ideales nebulosos que se alejen de la realidades de los pueblos, sirva precisamente para solucionar los problemas de los mismos. La izquierda caviar de nuestro país, de revolucionarios de café, se ha caracterizado siempre por pregonar a voz en cuello los derechos universales de todos, descontextualizándolo todo. De esta manera, vemos que los más perversos criminales de la patria, de la historia de la república, son condenados apenas a unos veintitantos años, los mismos que, acogiéndose a toda una gama de beneficios penitenciarios que ofrece la propia ley, saldrían de prisión en algo menos de la mitad de sus tibias penas, como si los miles y miles de muertos de nuestra guera interna no valieran nada. Pero no solo son los terroristas los que se ven favorecidos por un universalismo poco sesudo y nada analítico, sino también todo tipo de criminales y delincuentes, asesinos, transgresores y demás elementos lumpenezcos y despreciables, que pueden reclamar sus derechos a la hora de ser juzgados. Así, pues, los violadores y asesinos de menores de edad tienen más derechos, en la práctica, que sus indefensas víctimas; las personas asaltadas, vejadas, importunadas, tienen en la práctica menos derechos que sus victimarios; los terroristas tienen más derechos que los desaparecidos. ¿Por qué digo esto? Se supone que debe haber límites, así como una persona tiene derechos, también debe tener obligaciones, las cuales, al no ser cumplidas por ella, debe ver recortados sus derechos, porque toda sociedad así lo exige, pues no se trata de una ciudad de cerdos, sino de humanos que son conscientes que sus acciones tienen consecuencias, y que son responsables de las mismas. Así pues, resulta evidente que todo transgresor actúa en pleno uso de sus libertades, por lo que al tomar la decisión de infringir las normas, es el transgresor mismo el que se condena. ¿Qué culpa tienen las víctimas de las acciones criminales y cobardes de sus victimarios? Cuando estas víctimas son reducidas, ¿acaso se contemplan sus derechos, o solo se toma en cuenta los derechos de los transgresores, quienes precisamente actuaron en desmedro de los derechos de las víctimas? Los defensores a rajatabla de los derechos no reparan en las particularidades de lo contextual, por ende no son concientes de la magnitud que aquel sesgo produce.
Esto también se da con los defensores de los animales. Está muy bien, creo, que hayan asociaciones en pos de la defensa de los animales, a fin de se respete la vida y la calidad de vida de los amigos de los hombres, sean estos domésticos o salvajes, no importando aquestas condiciones. Sin embargo, qué casualidad que la gran mayoría de activistas destos grupos son personas de clases acomodadas, los mismos que son los que menos sufren los ataques de las mascotas, de los perros concretamente. Estando a mediados de octubre del 2006, la cifra de ataques de perros contra seres humanos ha aumentado en más de 15 mil a la cifra de todo el 2005 completo. Por supuesto, estando en octubre, falta un cuarto de año para hablar en términos de equidad comparativa, por lo que esta diferencia solo puede incrementarse. Más de 40 mil personas han sido y serán atacadas en este año, y da la casualidad de que la inmensa mayoría de estos son pobres, mientras que los activistas en favor de los animales son en su mayoría gente acomodada. Claro, no están estos tan proclives a sufrir las mortales consecuencias de un ataque de perro, ni ellos ni sus hijos, así como los hijos de los grandes juristas de la república son menos proclives a ser violados y asesinados que los hijos de los hombres y mujeres humildes del Perú. De ahí que esta separación los hace menos sensibles a estos temas.
Los excesos deben ser dejados de lado en cualquier sociedad que intente salir adelante. Y los excesos solo pueden detectarse en función a un análisis contextual y comparativo, no universalista y abstracto. Los perros, así, tienen más derechos que la gente pobre, que los niños pobres, ya que estos son los más afectados por los ataques de los perros. Hoy día, una pequeña de siete años ha sido muerta por una de estas bestias. Una pobre niña que sufrió una muerte espantosa, desangrada. Un perro entrenado para matar, saltó a la yugular de esta infortunada indefensa. ¿Acaso la vida de los pobres vale menos que la de los ricos? ¿Acaso la vida de los pobres vale menos que la de los perros? No caigamos en exageraciones producto de universalidades poco sesudas, facilismos cognitivos, atajos morales. Cuando a un perro se le enseña a matar, este deja de ser una mascota ordinaria, y pasa a ser una arma de muerte "orgánica". Los dueños de estos animales, entonces, ante una desgracia de estas características, deben ser procesados penalmente. ¿Se han pronunciado ahora los activistas de los animales? ¿Por qué callan ahora? ¿Por qué no se pronuncian al respecto? ¿Es que están negando el contexto? Eso es lo que parece. Solo se preocupan por sus propios intereses, no están actuando moralmente bien.
Yo soy un amante de los animales, pero antes que nada, soy un ser humano, y miembro de una sociedad, y como tal, me preocupa la seguridad de la gente. Y mucho más de la gente de escasos recursos, aquellos que son los más perjudicados con dogmatismos universalistas producidos en sectores urbanos como estos. Muerte para los perros asesinos como esta bestia que cegó la vida de una infortunada niña. Pena privativa de la libertad para sus dueños, ya que es obvio que los han entrenado para tales cometidos. Medidas preventivas para frenar este problema, uso de bozales obligatorios. El caso de Lay Fung sentó el debate. Ese caso, así como estos, deben ser vistos contextualmente, no en base a premisas universales que no contemplan los detalles de la realidad. En ese caso, el perro defendió a su familia y a sus dueños de un ataque a la propiedad privada. Pero no se puede medir con la misma vara a perros malditos que desfiguran a tantos niños pobres, solo porque haya un grupo de pituquitos que, cagándose -permítaseme la coprolalia- en estas realidades que no son las de ellos, exigen generalizaciones que solo les son convenientes a las gentes de sus mismas condiciones sociales. Qué lamentable que tenga que morir una niña de siete años. Qué sospechoso e hipócritametne conveniente que ahora no digan nada los activistas de los animales.

lunes, octubre 16, 2006

Hasta siempre, Valentín

"Una sola bandera.. el Perú;
un solo himno, el del Perú..
un solo lema.. el Perú"
Alan García, 16 de octubre del 2006, recordando el lema del partido de la lampa, y decretando dos días de duelo nacional por el deceso del ilustre y tan querido ex-presidente.

"Ya no tengo nada que enseñarles sobre Derecho Constitucional."
Valentín Paniagua a sus alumnos de Constitucional, el 6 de abril de 1992, luego del autogolpe de estado de Fujimori.



Valentín Paniagua Corazao (1936-2006).
Hombre de letras, de derecho, de integridad.
Hombre de paz, de temple, de probidad.
El Ministro de Justicia más joven de la historia.

Valentín, desde este humilde corazón aprista,
te saludo y rindo homenaje, a ti, hombre ejemplar.
Lloramos por tu partida, presidente Valentín.

Lloran el Cusco, el Congreso, la Católica y el Perú.

Tantas veces, Chema

"El trabajo que nunca se empieza
es el que tarda más en finalizarse."
J. R. R. Tolkien


Tantas veces
me he ilusionado como si fuera la primera vez
hasta las lágrimas entusiasmado con rapidez
una idea, una fotografía, un poema,
una mujer, un tema de investigación, una novela
Tantas veces
he tirado la toalla las cosas a medio empezar
y otras tantas aventadas al tacho sin comenzar
fugacidades, trivialidades, eventualidades
divagaciones, meditaciones y convicciones
Tantas veces
me he jurado a mí mismo crecer, enderezarme
y ahí me veo otra vez, pequeño, torcido.. el mismo
un fantoche, un orate
un completo disparate
tantas veces he hablado sobre esto
tantas veces he escrito por esto
tantas veces he notado todo esto
tantas veces he llorado por sobre todo esto
tantas.. tantas veces
las cosas soñadas despierto
las mismas vividas dormido
Tantas, Chema...
que no trasciendes estas palabras
que ya suenas cacofónico
paradójico, repetitivo, histriónico
demagógico, elusivo, catatónico
tantas veces, tantas..
tantas, tantas veces
tantas y tan tontas
tontas y tan tantas
tantatatán tonto tantas veces.

jueves, octubre 12, 2006

"Alianza, amigo, la U está contigo."

Alianza, amigo, la U está contigo... Alianza, amigo, la U está contigo...
Diciembre de 1987. Hinchas de Universitario de Deportes.

Dada la coyuntura, en la que Chichi Valenzuela, con una valentía que ya quisieran tenerla muchos hombres de la política, el deporte y sobre todo de las FFAA, desempolvó uno de los misterios más sórdidos de nuestra historia reciente, no podemos dejar de tocar el tema. De alguna manera nos toca, ya sea más o menos, mucho o poco, más allá de nuestros colores, más allá de nuestras preferencias, nuestras diferencias. Nos toca porque somos seres humanos, nos toca porque ¿a quién no le toca la injusticia, la maldad, la alevosía? No podemos ser indifirentes, a menos que la costumbre de la podredumbre moral nos haya vuelto inmunes a toda reivindicación, a toda manifestación en contra de la transgresión, a todo reclamo por nuestra dignidad. No, no puedo pensar que no nos toque el tema. Se trata de un hecho repudiable, horrible, se trata de seres cobardes, miserables, poco hombres, que encubrieron una negligencia en perjuicio de cuarentitrés individuos, seres humanos como ellos, con familia, con hijos, con padres, con pasado, con futuro, con presente...
Hace un tiempo ya que el fútbol dejó de interesarme como cuando chico, más allá de las pichanguitas de los veranos con los amigos, de leer de vez en cuando la sección deportiva de El Comercio, de zapear por CMD, seguir algún campeonato, ir al estadio muy de vez en cuando pero con los distintivos de siempre, la camiseta, la gorra, la bandera o lo que haya, cualquier cosa, que represente a tu equipo... de seguir viendo los partidos de la selección, cargar la bilis cada vez que cierto grupo de pechofríos se paran titubeantes, con la misma insignia representativa de nuestros héroes, a perder contra panameños, trinitarios, chilenos, etc. En su lugar me empezó, con el tiempo, a interesar la mística que despierta en los hombres y mujeres este tan bien llamado deporte Rey. El ciclo pasado disfruté de la época del mundial, más allá de los partidos en sí, de esa sensación tan particular de sentarse a la mesa con desconocidos y gritar, bromear, reír, como si se tratara de amigos de toda la vida, todos conectados, enganchados, defendiendo, o creyendo defender, ilusoriamente, los colores de las selecciones amigas y hermanas americanas. De cómo el fútbol, quiéraslo o no, está imbrincado en la esencia de lo latinoamericano, lo hispano, el calor, el color, la alegría, el compañerismo, la ilusión, la fe, la mística de nuestros pueblos. Nuestra huella de cultura ancestral, tradicionalista, no individualista, no occidental...
Más allá de ser la U o el Alianza el equipo que goce de las preferencias del cincuenta por ciento más uno de los peruanos, se trata de rivales. ¿y qué es un rival? Podremos decir enemigos, opuestos.. pero podemos pensar un poquito y desentramar... Los rivales son contendores, competidores. Está implícito el respeto por el rival a fin de llamársele tal. Si no existiera un respeto del mismo no se le consideraría la importancia que de hecho tiene, y más allá de los insultos de las barras y de las broncas callejeras, los verdaderos amantes del fútbol, del deporte, y digamos que, los conocedores del hombre mismo, son conscientes que la rivalidad implica un respeto, un aprecio y hasta una consideración especial, que se quiere soterrar, socavar, eludir mediante manifestaciones totalmente contrarias, qué va, pero no rebatir o negar.
Por más hincha de Universitario que haya sido, desde chico, desde que no recuerdo que lo soy, desde siempre, de toda la vida, no puedo no sentirme acongojado por este trágico suceso que Chichi Valenzuela, en el esfuerzo periodístico de su carrera -habría que mencionar a César Hildebrandt Chávez, hijo cómo no del ilustre César Hildebrandt, de tal palo tal astilla- nos recordó y esclareció en el nombre de las víctimas del fatídico accidente del 8 de diciembre de 1987 en los mares de Ventanilla. Me uno, pues, a aquellos buenos hinchas de Universitario, que le dedicaron este cántico al rival eterno, en su momento de mayor dolor, un cántico que refleja este respeto del rival combatiente pero amigo, contendor pero hermano, compatriota y compadre.
Alianza, amigo, la U está contigo.
¿Se lo imaginan ahora? Ahora con las barras bravas en las que se cuelan hordas de pirañitas y terocaleros que a las salidas del estadio se dan un festín con el dinero de las carteras y billeteras de infortunados peatones... ahora cuando existe cada mal hincha, mal rival que, intentando quizá hacer una broma, pretende justificar la muerte destos muchachos por el hecho de ser cag... Háganme el favor, imberbes. Crezcan un poquito. Si bien es cierto no viví, conscientemente al menos, este hecho tan lamentable, me conmovió mucho, y me enorgulleció bastante, cuando alguna vez vi un vídeo en el que los hinchas del Universitario de 1987, no tenían vergüenza en entonar, desde el fondo de sus corazones, un pésame, un abrazo al rival herido, al hermano.
ALIANZA, AMIGO, LA U ESTÁ CONTIGO
Y es que el luto fue de todos, o al menos de todos los que entienden qué significa rival, y qué implica ser rivales.
Se despide el hincha crema de siempre.

miércoles, octubre 11, 2006

Estúpido. Oh, sí.

confusión, letargo, estupidez...

almuerzo en el cuarto
nintendo hasta tarde
nunca haces las tareas, josemanuelito.
Una vez más.
Soy la persona más estúpida del mundo.
Ya no sé si reir o llorar por tanta inconsciencia.
Ya no sé si tenga remedio.
Ya no sé me ocurre nada.
Solo sé que ando mal.
Y bastante mal.
puta madre.
Ya me había ocurrido el 2003.
Pero tenía la excusa de que era segundo ciclo.
Aquella vez perdí un examen final por no atender al despertador.
Era la segunda fecha y había dejado el curso más sencillo para el final
a fin de aprovechar la primera fecha para los otros,
que requerían mayor esfuerzo,
porque eran más difíciles.
Con qué cara afronto esto ahora.
Confundir una hora, perder un examen.
Las profesoras ríen.
Los compañeros dicen qué idiota, pero te palmotean diciendo ya pasará.
por la puta madre.
Qué otra cosa que repetir...
Soy un estúpido.
Oh, sí.

martes, octubre 03, 2006

Mil carajos

¡Tengo mil trabajos! Noooooo...

sábado, septiembre 30, 2006

Revolución

Las agujas del reloj pasan como hormigas. Y yo, como si fuera el gran insecto muerto que devoran, impávido, veo que el tiempo se apresta sobre mi carne lentamente, y no hago nada por defenderme, pese a estar vivo, pese a poder evitarlo.
El tiempo es arena en mis manos. Los años se me escapan, se me escurren, se me caen. ¿Qué he hecho, aparte de darme cuenta dello cientos de veces, y luego olvidarme para volver a advertirlo como si fuera la primera vez -con la fuerza que implica el advertirlo por primera vez-? ¿Qué he hecho, pues, además de remitir mis continuas revoluciones?
El camino se me nubla, mi cuerpo se resquebraja, los vacíos empiezan a ceder. Descubro nuevas grietas en mi despreocupado corazón. Advierto múltiples forados en mi desarticulada mente. Encuentro que necesito tiempo para construir el primer piso de mi alma, que hace mucho está en ruinas.
Empiezo a despertar del letargo que significó tantas horas perdidas, tantos días en el que el ocio limpió el piso de mi desempeñó con mi pobre compromiso, tantos años desperdiciados por la inoperante y culposa ignorancia del nintendo y la televisión, tantas etapas que se quemaron por mi desidia: colegio, academia, pregrado y presente... tanta vida que se me fue de las manos.
Capitulé siempre ante mis revoluciones intelectuales. Me faltaron huevos. Me faltó coraje. Me faltó fuerza. Necesito deconstruir mi persona y reedificarme. No más sueños sin atender, no más hacer de la vista gorda mis inquietudes, no más capitulaciones a mis deseos. Será lo que será. La revolución comienza hoy.

jueves, septiembre 28, 2006

Primeros haikus

I.
Hoy no hablarás
tu voz muerta respira
en ecos se encarna

II.
voz encallada
océano de palabras
puro silencio

III.
Hoy no has de ver
un rostro compungido
lejos te observa

IV.
ojos furtivos
acertijos de luces
fantasmas café
V.
Hoy ha de llover
invierno enfurecido
sangre de mi alma

martes, septiembre 26, 2006

Desconexión

ExtravíaMe. Mi fiel celular se me perdió hoy en la mañana.

Solo me queda preguntarme: ¿Habrá sido inconscientemente a propósito?

Para pensar.

domingo, septiembre 24, 2006

Antianiversario

Me he visto a mí mismo verme cansado, triste, lacónico. Estoy en esos días en que la única salida es dormir para no soportar el sinsabor de la soledad, del silencio gris, impávido, congelado. Me he visto apagado, cabizbajo; no tengo ni fuerzas ni ganas de escribir. No hay imágenes, apenas figuras densas, informes, cubiertas de nebulosa oscuridad. No tengo ganas de escribir, pero lo hago porque hoy, maldita sea, hoy, se cumple un año de este sueño, de esta idea, de esta casa de cartón. Y sin embargo mírenme aquí, acongojado, sin palabras que trasmitan este frío. En mi aniversario no solo no tengo ganas de celebrar, sino no tengo ganas de nada. No tengo ni voz, ni sueño, ni voces ni sueños. No tengo lágrimas ni palabras, no tengo nada. A veces preferiría ser friolento a solo sentir frío en el corazón. Fragilidad.
¿Que cuál fue la gota que colmó el vaso? Digamos más bien que el vaso se quebró con una helada ráfaga, crujió; simplemente me vi a mí mismo, luego de varios días sin conversar, aunque hablando con entes, no con amigos, no con personas, siendo otro ente... me vi aletargado, cariacontecido, impersonal, metálico... había perdido el rastro de mi respiración, de mis latidos, de mis sentidos... había muerto varias veces, varias noches, hasta que de pronto advertí que necesito bañarme el alma para despertar; que necesito caminar nuevamente por las orillas nocturnas de mis mares olvidados, aquejados, compungidos; que necesito conmutar mi aliento con la brisa, oler la profundidad del infinito azul marino, tronar mi pecho al son del viento crepuscular. Debo despertar una vez más, un año más.

jueves, septiembre 21, 2006

Navegando a la Oscuridad

A Elvia... porque ya pasó por la tempestad.



Elvia era una mujer muy activa, dinámica, alocada, espontánea, temeraria. ¿Temeraria? Pues sí. Tenía más de 80 años y no dudaba en pegarse el matador viaje en bus desde Lima -en esa época vivíamos en Trujillo-, y todavía lo hacía sin avisar. Sus canas no implicaban, para nada, la tranquilidad apacible de sus coetáneos. Vivía con su hermano mayor Jorge, un viejo renegón y huraño que se quejaba cuando le llevaban regalos. Ambos eran, juntos, una pareja de caricatura. Y para el niño que fui, eran personajes entrañables, como sacados de cuento. Nos hacían matarnos de risa a mi mamá y a mí, los únicos familiares - y eso que éramos bastante lejanos- que los frecuentaban. Jorge era renegón, sí, pero a pesar de ello quería mucho a su hermana. Elvia había sido profesora en su juventud, y con su pensión de jubilación cuidaba de su hermano responsablemente, además de la casa. Pero, lejos de tener una imagen de profesora, más bien, solo le faltaba vestirse de rockanrolera; tenía todo el espíritu de una abuela out-law. Cruzaba la pista corriendo; tenía una envidiable energía, saltaba, corría, me llevaba a los juegos de las canchas del Complejo Deportivo y se divertía conmigo más que la más entusiasta y atlética de mis nanas. No tuve nunca una abuela -una murió antes de que nazca, y la otra la conocí, por circunstancias que no vienen al caso, a finales de la pubertad-, pero si en mí hubiera estado la oportunidad de elegir una, sin duda hubiera sido ella. Esos años de mi infancia fueron geniales gracias a ella, era mi compañera de aventuras. Nos perdimos mil veces, y mi madre casi muere buscándonos, a veces hasta con policías. Me llevaba hasta Huanchaco, y para sus entrados ochentas todo lo que hacía era más que una proeza. Pero en esos años tenía lucidez, es decir, su locura era simplemente su personalidad... aunque, poco a poco, estó cambió.
Mi mamá lo temía incluso desde antes de que "sucediera". Hernán, otro tío abuelo, primo de Elvia y Jorge, conversó sobre la condición de Elvia con mi madre. El tío Hernán era otro personaje, decía que en su juventud, allá por los cuarentas, había sido boxeador, y le gustaba ponerse en guardia y levantar los puños. De los tres él era el más cuerdo, sin embargo, se nos fue antes por una neumonía fulminante. Pudo, empero, advertirle a mi madre sobre la condición de Elvia: Se anda olvidando las cosas, le dijo una vez. Los parientes más cercanos no se preocuparon nunca por la suerte de la pareja de ancianos hermanos, y mi mamá y yo éramos las únicas almas que les quedaban.
Y, con la muerte de Jorge, la decadencia de mi abuela de cariño se acrecentó cada vez más fuerte y más rápido. Entonces, no hubo más remedio que llevarla a un centro de reposo. Lamentablemente, no fue uno bueno, pues en esa época no contábamos con el dinero suficiente para algo mejor. Tras una serie de peripecias y cambios del local del centro, mi mamá perdió el rastro de mi tía Elvia por algunos años. Cuando la volvimos a ver, ya no nos reconocía, de hecho ya no veía, apenas y escuchaba. Creía que Jorge la acompañaba, que mi mamá era su madre, y a mí logró pocas veces más decirme José Manuel. Me dio tanta pena verla tan disminuída, que mi mamá prefirió ya no llevarme más. Poco después, hubo otro cambio de local, y para cuando mi mamá logró ubicarlo, ya había fenecido. Sí, fue el Alzheimer.

Comienza con ciertos olvidos que se confunden con las fallas comunes de la memoria, esas que a cualquiera le pasan, que pasan por tanto desapercibidas, inadvertidas, caletas, hasta que, lamentablemente, no hay nada más que hacer. Siguen luego las desorientaciones, olvidos más serios, complicaciones más serias, por las cuales, en un primer momento, uno mismo se preocupa, se asusta y se sabe distinto, es consciente de que algo no anda bien; en un segundo momento, ya la consciencia de uno mismo se ve tan afectada que pasamos de hablar de lagunas o episodios amnésicos a lagunas o episodios de consciencia... en un tercer momento, ya no hay momentos, no hay tiempo, solo dependencia, ensimismamiento, oscuridad... el regreso total. Es la demencia de tipo Alzheimer (1), la más común de las demencias. Aquella enfermedad degenerativa e irreversible, que se lleva la vida de nuestros abuelos.
Los médicos suelen diagnosticar el Alzheimer una vez que ya descartaron todas las otras enfermedades afines, puesto que esta enfermedad ataca el cerebro de manera difusa e impredecible, degenerando lenta y progresivamente la totalidad de las funciones vitales. No se conocen las causas ni la forma de contraarrestarla. La vista, la audición, las habilidades senso-motrices y por supuesto, las cognitivas, todas, todas sin excepción se ven afectadas, y la persona se va perdiendo, va navegando hacia la oscuridad (2). Es una enfermedad muy triste, sin duda. Y no solo lo es para la persona, sino también para la familia.
Como toda demencia, la de tipo Alzheimer produce, en su ínterin, episodios penosos para la familia. El reloj biológico de la persona se altera, de manera que no solo se producen hipersomnios o insomnios, sino que el sujeto se activa en su mayoría en horas de la noche, y no es extraño que se ponga a hacer actividades que despierten a todos los miembros de la familia -como cocinar, barrer, lustrar, etc.-. Esto, adicionado al nivel de desorientación que lleva a los padecientes a confundir primero las horas, los días, los espacios y finalmente a uno mismo, los vuelve muchas veces insoportables -debido a su condición de inoperancia y dependencia absoluta- a sus familiares, por lo que optan por internarlos en casas de reposo y asilos.
Lo lamentable y aterrador es que, en efecto, uno va descomponiéndose a todo nivel. Los recuerdos se atrofian, se confabulan, se confunden y finalmente se olvidan. Las nociones, los automatismos, la memoria, la capacidad de atención, la consciencia del yo... las capacidades del ser humano como tal se ven menguadas hasta el cero. La persona va perdiéndolo todo, desde el pleno uso de sus facultades, hasta el recuerdo de sus seres queridos, de sus vivencias y de su propia psiquis. Y sí, lamentablemente es irreversible, a pesar de que a veces encontremos en los sufrientes lagunas de consciencia, y con ello creamos ingenuamente en su recuperación.
El final, por supuesto, es triste. La persona, comunmente, pierde la vista, la audición, la coordinación motora, el habla, la capacidad para caminar. Lo más triste de todo esto es que, normalmente, estos enfermos pasan sus últimos días solos, y no porque no adviertan la presencia de sus seres queridos -de hecho, ya vimos que carecen de la capacidad de reconocimiento-, sino porque muchas veces estos los abandonan a su suerte en centros cuya garantía de seguridad, pulcritud y cuidado no siempre son lo que aparentan.
Para esta semana, en el curso de Psicología Anormal, nos habían mandado de tarea ver la película Iris. No pude localizarla, y no la vi, aunque recordé a mi tía Elvia, uno de esos personajes del baúl de recuerdos, que de todas maneras aparecerán entre tus personajes, si es que pretendes escribir alguna vez. Queda pendiente ver Iris, que por los comentarios de todos fue bastante buena, que yo ya le rendí homenaje a mi extraordinaria abuela de cariño.


Notillas.
(1). Denominada así por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, cuarta edición revisada. DSM IV-TR para los amigos.
(2). La metáfora no es una expresión gratuita -la utiliza Iris, en la película del mismo nombre, un film de 92 minutos bajo la dirección de Richard Eyre, 2001-. Para más información sobre la película, pincha aquí: http://www.amazon.com/Iris-Richard-Eyre/dp/B000067J3R.

martes, septiembre 19, 2006

Un lamento y ventitrés suspiros

Emotionally Aroused: It's over now.

No me das la chance de decir nada.
Y a pesar de creer que he obrado correctamente,
tengo una pizca de inseguridad, de culpa,
de impotencia, de indecisión.

Es que no hay mejor forma de corroborar,
de saber que no te importo nada.
It must have been love, but It's over now.
It's all that I wanted, but I'm living without.

Una salida fácil, un atajo, un escape.
No quiero creer que sea egoísmo.
No quiero cambiar la imagen que tengo de ti.
No quiero partirme más el corazón.



Chema's Soundtrack.
1. Roxette - It Must Have Been Love
2. José José - El Amar y El Querer
3. Raphael - Como Yo Te Amo
4. José Feliciano - Por Qué Te Tengo Que Olvidar
5. Alejandro Fernández - Me Dediqué a Perderte
6. Christian Castro - No Podrás
7. MDO - Sin Ti
8. José Luis Perales - Y Cómo es Él
9. Carlos Gardel - El Día Que Me Quieras
10. Alberto Plaza - Ahora
11. Fuera del Resto - Dime Cuántas Veces
12. Son By Four - A Puro Dolor
13. Roberto Carlos - Mi Historia Entre Tus Dedos
14. Polo Montañez - Un Montón de Estrellas
15. Franco de Vita - Si la ves
16. Andy y Lucas - Tanto la Quería
17. Christian Castro - Nunca Voy a Olvidarte
18. Antonio Cartagena - Sin Ti
19. Roberto Blades - Si Estuvieras Conmigo
20. Willy Noriega - Corazón Mío
21. Rey Ruiz - Mi Media Mitad
22. Roberto Carlos - Qué Será de ti
23. José José - El Amor Acaba

lunes, septiembre 18, 2006

It's Over Now

Daydream. It's over now... like a dream, like a game, a cicle, a life.


Roxette It Must Have Been Love

Lay a whisper on my pillow,
leave the winter on the ground.
I wake up lonely, there's air of silence
in the bedroom, and all around.

Touch me now...
I close my eyes...

I dream away...

It must have been love...
but it's over now...
it must have been good...
but I lost it somehow...
it must have been love...
but it's over now...
from the moment we touch
til' the time had run out...

Make-believing were together
that I'm sheltered by your heart.
But in and outside I've turned to water
like a teardrop in your palm.

And it's a hard...
winter's day...
I dream away...

It must have been love...
but it's over now...
it was all that I wanted,
now I'm living without.
It must have been love...
but it's over now...
it's where the water flows...
it's where the wind blows...

domingo, septiembre 17, 2006

The End

Y... primera vez que termino el juego. Qué pequeñas cosas dan pizcas de felicidad.

Galda was slayed by the Blue Dragon. The monsters returned to darkness. Light and peace were restored to the earth.



Now a NEW LEGEND is created. The new hero Lace, and his name will be remembered forever.


Thank you, too.

Dragon Spirit

Dragon Spirit. Pude sentir el mismo frío, cuando me echaba en el suelo para jugar en las tardes trujillanas. El Mansiche, el coliseo Gran Chimú, la casa de Gerónimo de la Torre. El antiguo control con apenas cuatro botones. La misma música. Me pude bajar un NSF de Dragon Spirit... Una sola palabra ronda mi cabeza: Start.

martes, septiembre 12, 2006

¡De la que me salvé!


Mi conmemoración del 11 de setiembre no pudo ser menos sentida...


Enrumbé a la universidad apenas y despierto -sí, me levanté lo suficientemente tarde como para no poder bañarme si quería llegar a tiempo- y me subí al Chama -prefiero llamarlo el micro de colores rojo, verde y negro, ya que por colores es que los identifico, a estos y a todos los micros-. Todo iba normal, incluso algo mejor que de costumbre: normalmente, a las siete y media de la mañana el transporte público es un caos total, los micros están totalmente llenos y la gente se apretuja cual gallina en jaula rumbo al mercado, pero en esta ocasión me subí al segundo Chama que pasaba acontinuación de otro, por lo que fue el primero el que estaba lleno, y yo pude sentarme tranquilo. Sin embargo, mi apacibilidad se truncó en breve.
Cuando llegamos a las primeras cuadras de la Avenida Arequipa, subieron cinco sujetos cuyas voces y apariencia hablaban por sí solas. El vozarrón del jefe era seco y algo ido, parecía de drogadicto. Insinuó la posibilidad de que atracaran a la gente del micro, mas por alguna razón desistió. En efecto, eran asaltantes, malhechores. Acababan de hacer su jugada, y no tenían reparo en hablar de la misma luego de sentarse a lo largo y ancho de los asientos del micro, de manera que pasaran caleta. Ni la gente del bus decía nada ni el cobrador; el chofer, ni muy joven ni muy viejo, mostrábase turbado. Estupefacto y algo contrariado, guardé mi billetera en mis calzoncillos. Habían policías alrededor, mas no hubo forma de que advirtieran a los fascinerosos.
En la primera que pude, no lo dudé y salí del micro. Sin pensarlo dos veces, me subí a otro cualquiera y aparecí por Independencia. Una vez allí, cuando tomé un taxi hacia la universidad, mi respiración fue volviendo a la normalidad. Esta vez no me importó tanto el taxi tomado, ni tampoco el llegar con un retraso de casi una hora a la clase -media en llegar a la universidad, y media en calmarme con una manzanilla en la cafetería-. Y es que a veces es mejor llegar tarde que nunca.

domingo, septiembre 10, 2006

Hocus Pocus (II): Reapareció la lap-top de Antanas Mockus

Cantó victoria. Finalmente, reapareció la lap-top de Antanas Mockus.

Gracias a El útero de Marita (http://ocram-peru.blogspot.com), quien nos informó a todos citando a Correo (http://www.correoperu.com.pe/paginas_indice.php?nota_seccion=7), me enteré por fin de la reaparición de la bendita lap-top perdida de Antanas Mockus. Y bueno, por fin encontraron la bendita máquina, la cual demandó -luego de la vergüenza- un gran operativo policial. Ayer fue rescatada cerca del emporio comercial Las Malvinas, al interior de una camioneta. Al parecer está intacta, y todos los archivos fueron salvados. Lo curioso es que la policía no reportó ningún nombre. En fin, ya para qué preocuparnos por eso. Lo importante es resarcir de alguna manera a un invitado cuya estadía en Lima -y sobre todo en la PUCP- olvidará muy difícilmente. No fue necesario, pues, enterarme desto por un taxista, aunque no sé si llegaré temprano mañana. En fin, hasta pronto, Antanas. Mucha suerte, y más cuidado la próxima vez.

sábado, septiembre 09, 2006

Hocus Pocus: Le robaron la lap-top a Antanas Mockus

Ya no recuerdo el día. Me dolía mucho la cabeza, había dormido hasta tarde y ya no la hacía hasta la universidad. Me dolía la cabeza, pero más me dolía que tendría que tomar taxi de todas maneras para llegar. Así que, caballero, me bañé volando, encontré el desayuno en mi escritorio, apenas tomé mis pastillas y dejé la mitad del yogurt con cereal con pasas.
Me tocó un taxista hablador, gracias a la providencia. De veras prefiero conversar en estos trayectos, un poco para no arrepentirme por gastar 7 u 8 soles en vez de menos de uno, un poco como aliviándome, disipándome por la hora -porque solo cuando voy a llegar tarde tomo taxis, aunque esto sucede varias veces-. Y como yo siempre soy de hablar -y de hablar mucho, además-, congeniamos al toque. Por supuesto, me preguntó qué estudiaba y cuando le dije Psicología ya esperaba lo que me dijo, la clásica ¿o sea que ya me estás analizando? Cambié de cara, como acostumbrado hasta el hartazgo y le dije no, solo que ya sabía que dirías algo así. Le expliqué que lo que escogemos como profesión difícilmente lo hacemos en nuestros ratos libres, por no congestionarnos tanto. Luego, le conté un poco sobre las tres especialidades de psicología en la PUCP, las subdivisiones de la especialidad de psicología social, así como las tres corrientes teóricas principales. Parecía interesado, me pedía ejemplos y todo. Sin embargo, como sucede en todas las conversaciones, que llegan a un punto en el que para seguir conversando lo que hay que hacer es fijarse en alguna cuestión de momento, saqué mi PuntoEdu -que ahora leo todas las semanas; por cierto, ya me acordé, fue el miércoles- y fue allí que me enteré.
¿Y, maestro, qué opinas de lo del robo? Como siempre llego tarde para todo, sobre todo para los chismes -gracias a la providencia, también-, no tenía la menor idea de lo que mi interlocutor acotaba. El taxista me lo contó: Dicen que le han robado su lap-top a un profesor invitado, un colombiano. Lo chistoso es que es especialista en temas de seguridad, y que para eso venía a dar una conferencia. Por supuesto, el hombre carcajeó de lo lindo luego de concluir el chisme, como si estuviera orgulloso de un chiste recién inventado. A mí me faltaban los ojos de ¬¬, porque la indignación y la vergüenza ajena ya me habían escarapelado el cuerpo. Efectivamente, había leído en el PuntoEdu el mismo lunes -aunque lo olvidé, puesto que era ese mismo día, no conocía al ponente, y además tenía cosas que hacer-, que Antanas Mockus había venido para dar una conferencia titulada Trasformando la ciudad: gestión del espacio público y cultura ciudadana. Primera vez que sabía algo de este señor, aunque parece importante, es un filósofo que además ha sido alcalde de Bogotá. No se trataba precisamente de un experto en seguridad, como afirmaba el risueño e informado taxista que tomé, pero de hecho tenía que conocer bastante sobre el tema. En fin, ¿a quién le importa que no sea un experto en seguridad? Eso convertiría este hecho punible y vergonzoso en uno de los colmos y constataciones más saltantes de que el Perú es el país de las maravillas, el de la clicheística pregunta vargaslloseana de Zavalita. Aunque igual seremos el hazme reír de la comunidad internacional, como tantas veces, por un par de semanas más.
Quisiera saber si en efecto se trata de un robo o de un hurto por parte de un cleptomaníaco adrenalinofílico que vio en esta la oportunidad perfecta para probar su viveza criolla, para sentir el miedo de la persecución. Esto podría ayudar a tener la esperanza de que sea devuelta la laptop de este ilustre señor, que no tiene la culpa de nuestra condición de república bananera. Porque luego de enterarme de lo acontecido por el informado taxista, la cuota de humor negro la pusieron mis amigos cuando dijeron que en esa lap-top estaban los trabajos de su vida, muchos proyectos importantísimos y demás ideas geniales. Pobre Antanas. Suponiendo que esta información adicional sea cierta, Mockus debería tener una copia de seguridad, un disco esclavo donde guarde absolutamente todo. A mí no me parece chistoso, pero por todo el escándalo advierto que en efecto no hay backup, y que el pobre Mockus lo ha perdido todo. Esperemos, entonces, que se mejore la recompensa para que este cleptomaníaco adrenalinofílico o choro regular tenga algo de conciencia y altruismo retardado y devuelva lo que no le pertenece. Por cierto, si es que esta bendita laptop ya ha sido devuelta, lo siento chicos, tendrá que decírmelo alguien informado. Espero que no sea un taxista, nomás. Debo llegar temprano.

jueves, septiembre 07, 2006

One more cup of coffee...


Loyal friend. One more cup of coffee for the road. One more cup of coffee before I go.. to the valley below...

Este ciclo no es solo la reivindicación. Este ciclo es un compromiso. Es un quedarse leyendo hasta que haya que terminar, no importa el tiempo, no importa el messenger, no importa el internet, la vagancia, la flojera de un ratito más, ¿ya? ahorita me levanto... -cobijado en mis sábanas, dispuesto solo a seguir durmiendo-. Es sentarse a terminar pendientes con el cafecito de la esperanza en hacer un buen trabajo. Este ciclo es un comienzo. Más que una promesa, una convicción.

sábado, septiembre 02, 2006

Desmotivado

Quería comenzar bien el ciclo, pero las remanencias del edema me lo impidieron, haciéndome faltar la primera semana y contribuyendo a una suerte de indisposición por las jaquecas inacabables.
Quería comenzar el fotolog, quería salir a tomar fotos por Lima, pasear y recorrer mi ciudad y sacarme temores y dolores de la cabeza, propiciar momentos de paz en mi fuero interno, pero no me devolvieron mi cámara, y es más, la estropearon y no hay garantía de que me la repongan.
Quería que me devuelvan mi chompa favorita, pero parece que soy muy ingenuo en un país de pendejos.
Quería que la fiesta de cumpleaños salga bien, pero por ciertas circunstancias fue muy desagradable. Para empezar, avisé muy tarde a mi gente y fueron muy pocas personas. Las complicaciones del dolor de cabeza no amilanaron mis ganas de pasarla bien, pero mermaron mis ganas de bailar, y de alguna manera afectaron a ciertas personas importantes. Como era una fiesta doble, no conocía mucha gente del otro grupo, y simplemente no eran la voz. Un trío fue especialmente desagradable, ya que además de causar destrozos, lograron que la fiesta acabe con una de ellos en el hospital intoxicada, y luego los dueños de la casa pusieron el grito en el cielo, lógicamente, y se fue a la mierda todo. Y además, me peleé con ella.
Quería que las aguas calmen su agitar desbocado. Y lo hicieron, pero muy poco tiempo. Ahora somos dos extraños más.
Ahora solo me queda el dolor de cabeza, cerros de separatas por leer un sábado, y cero concentración. No tengo ganas de nada, ni siquiera de caminar, ni siquiera de escribir.

viernes, septiembre 01, 2006

Celos


Siempre creí que eran una enfermedad, un querer mal construído, una inseguridad... Los celos. Acabo de conocerlos, recién a los 21. Y ni siquiera comprometido. Hace más de un año, a lo largo de mi última relación, no los sentí, no los experimenté nunca en mi vida. Nunca hasta ahora. ¿Por qué? no lo sé, no puedo responderlo. No hubo razón alguna, supongo que los celos serán en su mayoría infundados, puesto que no corresponden a un juego racional, sino más bien a una nada sesuda ebullición emocional.
Primera vez que me sitúo en el grupo de los celosos. Y no se siente bien, para nada, sobre todo por los efectos colaterales de estas acciones -que uno realiza en ese estado-, ocasionan en los demás. Quisiera que no hubiera sucedido, quisiera que no vuelva a suceder.