domingo, diciembre 29, 2013

Cuento de fieles

Érase una vez la aparición, en este universo, de una especie, de seres heterótrofos y con conciencia, capaces de pensar y crear herramientas, y modificar su entorno. Seres que dominaron su mundo, poblaron todo su planeta y sometieron a su voluntad a las demás criaturas.

Estos seres inventaron dioses para explicarse el mundo y sus fenómenos, que poco conocían. A cada suceso inesperado, en un comienzo, inventaron dioses para ponerle un nombre y concederle un poder respectivo. El miedo gobernaba a estos seres; su entendimiento, temprano, no estaba aun completamente desarrollado.
Hasta que algunos de ellos, por experimentación y por estudio, con tenacidad, valor y curiosidad, fueron conociendo y comprendiendo las leyes físicas, naturales, que todo lo gobiernan, y amasaron el método que nos permite conocer el mundo en el que vivimos con certeza y exactitud. Los miedos y los dioses se fueron empequeñeciendo, salvo para los reacios fanáticos, quienes convencidos -aunque sin pruebas- que sus dioses eran reales, sometieron a los que consideraron herejes -sean creyentes de otros dioses distintos, o escépticos-: los torturaron, mutilaron e intimidaron. Coparon así el poder, y perduraron sus miedos, aunque, ambivalentemente, fueron aceptando cada uno de los inventos de aquellos que sí regían su vida por la experimentación y el escepticismo. Los más desesperados de estos fieles intentan aún hoy disfrazar de cientifismo sus ideas no demostradas, creando teorías absurdas compatibles con sus dogmas de cabecera y recurriendo a falacias lógicas.

Algunos de estos seres crearon instituciones para gobernar a las masas: eclesiales, políticas, económicas -y más adelante deportivas y comunicacionales-. Todas ellas tenían como objetivo controlar a dichas masas, y convenían entre ellas necesidades e intereses por preservar su poder, rechazando e invisibilizando las posibilidades y oportunidades de desarrollo del pensamiento crítico y escéptico, pues este era peligroso para sus intereses. Así, se crearon fechas y rituales, celebraciones, congregaciones y prácticas, en las que casi todos los individuos pensantes todavía participan. Una de estas asociaciones logró tomar el poder absoluto del mayor imperio del mundo, y con sincretismo, acrisoló mitos y costumbres antiguas y las instauró en un credo con perspectiva mundial: esa fue la primera globalización en la historia de estos seres.

Estos fieles, hoy en día esparcidos por todo el mundo, e inclusive seres de otros credos, suelen celebrar estas fechas con fiestas, viajes, francachelas, regalos y fuegos artificiales, olvidando los motivos ulteriores por los que susodichas fiestas fueron generadas, cerrando sus casas a las necesidades de los que menos tienen. Siempre creen que están en la razón: creen que su dios es el único verdadero entre más de 2000 proclamados antiguos y “vigentes”. Creen que su credo es el único cierto, y que los casi 6 mil millones de personas que no comparten sus ideas se irán a un lugar imperecedero donde sufrirán para toda la eternidad. Y aun así creen que su deidad es puro amor. Vaya contradicción tan absurda, en fin: ellos no la quieren ver.

Creen en la existencia de lo que llaman pecado, y solo sus líderes tienen el poder de curarlo. Vaya casualidad. Creen también que cerrando los ojos pueden comunicarse con el que creen es el creador de todo el universo, importunarlo de sus omniscientes y omnipotentes labores, y pedirle favores como si ellos mismos fueran más importantes que los otros 7 mil millones de seres como ellos. Padecen de una inconmensurable vanidad, pues además de ello, los más fervorosos de estos fieles suelen oponerse a las libertades mínimas de aquellos que piensan, aman y se comportan distinto; y pretenden legislar para que los demás estén obligados a sus respectivas autoimposiciones de fe.

Los 30 de agosto celebran a una mujer cuyos únicos méritos en la vida fueron flagelarse y ayunar hasta su muerte, una pobre esquizofrénica de tipo paranoide con ideas místicas y alucinaciones auditivas, que creía que se comunicaba con animales, y que escuchaba la voz de su dios que le pedía que se golpeara piadosamente. Celebran a esta loca de capirote escribiéndole cartas y pidiéndole deseos, gastando toneladas ingentes de papel y de tiempo, y generando basura en todo el centro de la ciudad. El estado, supuestamente laico, la ha premiado con el honor de darle su billete de más alta denominación, como si el ser desquiciado tuviera su mérito. Tienen un santo, también, de esas mismas épocas, que sin embargo no tiene el mismo reconocimiento, a pesar de que le han sido documentados muchos más supuestos milagros. Además, este último recién fue canonizado 400 años después de su muerte porque era negro, y antes para ellos ser negro era no tener alma, justificaban la esclavitud, prohibían el cruce con ellos y los demonizaban. ¿Razón para ello? Su libro de cuentos infantiles señalaba una antigua maldición a esta raza. Vaya motivo para segregar, maltratar y humillar a otros humanos, tan humanos como ellos.

Por si fuera poco, los meses de octubre y noviembre, harán peregrinaciones y procesiones, rezándole a una imagen que representa a un señor, que supuestamente es el mismo que su Señor, pero que a la vez es distinto para cada pueblo. También hacen esto con vírgenes y santos patronales. En algunos casos, además, celebran estas fiestas con festivales de Tauromaquia, una horrenda práctica sadista que consiste en desangrar hasta la muerte a toros, todo para honrar a su Señor, bendecidas por su representante máximo en el país. A pesar de toda esa barbarie, tienen el cuajo de reclamar cada vez que sus ídolos eclesiales son cuestionados o modificados por razones artísticas. Allí sí saltan y reclaman las libertades que a los que no piensan como ellos no les otorgan. 

Para agregar mayor demencia, sus fieles no te dejarán dormir los 24 y 31 de diciembre de todos los años. Es más, algunos de ellos, por llevar regalos a sus casas, presionados por el mediatismo y consumismo rampante por ellos mismos generados, robarán y secuestrarán y luego le rezarán a su beata 'de los criminales' para expiar sus culpas. Total, si cometen crímenes basta con que se arrepientan de sus pecados. ¿Será por esa razón que las prisiones están llenas de fieles?

Los 24 de diciembre sus fieles prenderán pirotécnicos y asustarán a animales y personas que no piensan que estas fechas son importantes. Visitarán, invitarán o escribirán postales a personas por única vez en todo el año, y se quejarán de que la gente no practica los valores que ellos mismos no evidencian en sus mesas solo en estas fechas. Exigirán respeto por sus ridículas creencias, y esperarán que los saludes, les des regalos y no cuestiones las evidentes inexactitudes históricas de sus celebraciones. Se ofenderán si no los saludas, preferirán que lo hagas hipócritamente si no compartes sus creencias –¿tiene esto algún sentido?-. Pondrán nacimientos hechos con estatuillas de yeso, a pesar de que el libro en el que basan su fe les prohíbe en repetidas ocasiones la adoración a imágenes. Celebrarán el nacimiento de su creador hecho hombre –una copia de otros credos más antiguos-, nacido éste de una virgen adolescente –como si eso fuera posible, y como si eso no fuera un viente de alquiler y una familia disfuncional. ¡Después tienen el cuajo de defender a las familias “reales”!- , a pesar de que la tradición de su propia cosmovisión religiosa ubica su no probado nacimiento en el mes de abril, de entre los años -4 y -7 antes de sí mismo. Pondrán un árbol de luces vestido, que pertenece a una tradición nórdica 7000 años más antigua que la suya propia. Y se atreven a llamar paganos a los que no pensamos y celebramos como ellos.
En esta fecha también cobra importancia un gordo señor, también inventado, muy arropado, como si fuera pertinente en el mes de mayor temperatura del año en esta parte del mundo. Lo peor es que les enseñan a los niños que este amigo imaginario existe -otro amigo imaginario más, invitándolos así al ablandamiento de su capacidad de razonar y comprender el mundo-; también les hacen creer que si se portan bien, este obeso de traje rojo polar les traerá regalos: que es lo mismo que enseñarles a ser hipócritas y a buscar recompensas por hacer lo que es correcto, en lugar de hacer bien las cosas por el deber ser. Por si no fuera suficiente tamaña estupidez, se consume un pan dulce extranjero que solo se come en estas fechas (¿puede eso llamarse tradición?), y se toma chocolate caliente en la semana más calurosa del año.

Los 31 de diciembre, la mayoría de ellos celebrarán con pirotécnicos y alcohol. algunos incluso hasta perder la consciencia, por motivos igualmente absurdos: creerán que se ha cumplido un nuevo año, como si el planeta en el que viven no dejara de moverse en su caída elíptica e interminable alrededor del sol. Ocasionarán un 25% más de incendios, y sus pobres mascotas, seres modificados genéticamente por selección artificial por ellos mismos, morirán de infarto y sufrirán por los benditos pirotécnicos. Criticarán hasta el hartazgo a todos los que se opongan a los mismos, sobre todo si son personajes públicos, y no contentos con su estupidez y falta de sentido común -que parece ser el menos común de los sentidos-, repetirán una serie de absurdas cábalas, cada una más delirante que la anterior, basada en el supuesto que eso les traerá suerte para el próximo año. Nuevamente, como si el tiempo no fuera relativo, como si la suerte existiera, y como si uno no fuera responsable de sus actos.

¡Y luego los locos, los amargados y los inmorales, somos aquellos que no participamos de sus dislates!

domingo, febrero 24, 2013

Heterosexuales contra la homofobia



“No es la especie más fuerte la que sobrevive,
ni la más inteligente,
sino la que mejor responde al cambio”.
Charles Darwin.





Una descripción gráfica del cambio social, gracias a Science and Religion - It doesn't work together

Soy uno de los pocos heterosexuales que estuvo en la Plaza de Armas  de Lima el pasado sábado 23 de febrero de 2013 apoyando una iniciativa organizada por el Movimiento Homosexual de Lima (MHOL), en un acto simbólico por defender el derecho que tienen los seres humanos a ser libres, basados en los primeros artículos de la Constitución Política del Perú, las leyes anti-discriminación, la ciencia, la simple lógica y el legítimo deseo de aspirar a una sociedad cada vez más tolerante, más igual, y a una vida más vivible.

Por supuesto, mi participación en este evento ha causado sorpresa entre mis allegados y familiares, y especialmente en algunos de ellos incomodidad y duda. Estoy convencido de que justamente estas sensaciones de incomodidad y duda son la chispa de la verdadera revolución. Fui porque creo que los heterosexuales también tenemos todo el derecho de apoyar este tipo de causas, como se hace en campañas en otros países como Argentina, Chile o España. También porque considero que debemos des-radicalizar a los adherentes LTGB que, en muchos aspectos, no toman en cuenta a los heterosexuales que están con ellos en la lucha desde el punto de vista moral, ya que en su modus operandi suelen estos ser algo cerrados –y tienen muchas razones para serlo-. 

Como heterosexual, estoy convencido de que la participación de los heterosexuales a favor de los derechos homosexuales es necesaria para rebatir tanta ignorancia, intolerancia y discriminación, todas ellas basadas en el miedo y desconocimiento a lo diferente y sobre todo la influencia dogmática del ultra-conservadurismo de ciertos grupos que se ufanan de ser los depositarios de la moral y las “buenas costumbres”, cuando en la práctica lo único que generan en su rebaño es odio, violencia e hipocresía. Creo que si el MHOL y las organizaciones que defienden los derechos de la comunidad LTGB poco a poco se unen y plantean visos de solución, incorporando a los heterosexuales, los cambios que persiguen se harán realidad mucho más rápido.

El sábado 23, en los alrededores de la Plaza de Armas de Lima, he sido testigo manifiesto de la represión policial, brutal, fascista y réproba de tirarle agua con gas pimienta a manifestantes pacíficos, y también de cómo esa misma policía dejaba pasar sin problema a los conservadores homófobos y católicos a secas con carteles, paneles, trípticos y hasta altavoces, quienes no solo rezaban por las almas de los “pecadores”, sino que proferían insultos mientras eran resguardados y protegidos por esa misma policía agresiva y discriminatoria. ¿Sorpresa? Hay tantos ejemplos de la alianza entre fundamentalistas y las fuerzas armadas que me limitaré a esta imagen. Incluso grupos fascistas se honran haber apoyado a la policía en su afán por impedir esta legítima protesta.

La verdad no me sorprende la actitud del gobierno de Humala de enmendar los acuerdos internacionales anti-discriminación quitando las acepciones referentes a las comunidades más discriminadas (como la LTGB); tampoco la actitud matonezca de la policía pese al fallo del Tribunal Constitucional que permite el uso de laPlaza de Armas en manifestaciones de este tipo; mucho menos el comportamiento pueril y esquizoide de los ultraconservadores religiosos, fanáticos que cantaban rechazando al enemigo imaginario de su amigo imaginario, tan de espaldas a los manifestantes como a la racionalidad. Tampoco me sorprenden comentarios de intolerantes cavernarios en las redes sociales reclamando de la manera más cínica su derecho a discriminar, a ser homofóbicos o a estar supuestamente felices porque la policía agredió o impidió el ingreso de los manifestantes -¿Bajo qué sistema de valores tan retorcido puede alguien sentirse feliz por ello?-.

Tampoco me sorprendió el conocer a un grupo maravilloso de personas con los que congenié desde el principio, no por gustos o preferencias -meros accidentes biológicos-, sino por su humanidad. Nos conocimos defendiendo sus derechos, que no es otra cosa que la reafirmación, por extensión, de los derechos de todos, incluyendo también los míos, y los tuyos. Tampoco me sorprendió que, luego de la manifestación, nos fuéramos todos juntos, un grupo de desconocidos, a la casa de una de estas personas a cimentar una amistad, a pesar de las varias muestras de inseguridad ciudadana de los últimos días. Personas tan abiertas como ellos, tan humanas como ellos, renuevan mi esperanza en la posibilidad de una humanidad mejor, de un Perú mejor.

Sé que el tiempo nos dará la razón, porque todas las batallas de este tipo se han ganado al final de un largo camino: la lucha contra la esclavitud, contra la xenofobia y el racismo, contra la prohibición del matrimonio interracial, contra el uso de preservativos, etc. Todas esas batallas fueron ganadas por personas que se dignaron a hacer algo. Todas estas batallas las perdieron los mismos contendientes, verdaderos enemigos del progreso y la paz: los ultraconservadores religiosos, los fanáticos, los intolerantes. Pronto, aquellos que tratan a los demás de enfermos por el simple hecho de ser diferentes, dejarán de ser tan populares y comunes en nuestro país; por el contrario, serán ellos y su ignorancia supina, como ya son en casi todo el mundo civilizado, rechazados finalmente a favor de la inclusión. La homofobia no pasará.

Por último, comparto este vídeo que detalla todo lo acontecido este histórico sábado 23 de febrero de 2013:

lunes, diciembre 10, 2012

Nuevo depa, nuevos problemas


Mi pareja y yo adquirimos un departamento hace casi un mes. El amor y el compromiso nos hizo emprender la aventura de la primera propiedad en Barranco, llenos de ilusión… Son más de las 3 de la mañana y la bulla no nos deja dormir. Un retumbar frenético sin ton ni son, desacompasado, una borrachera terrible de sonidos que algunos entendidos llamarían salsa dura. Porque ambos trabajamos mañana lunes temprano, llamamos varias veces al Serenazgo[1] y ninguna unidad va ni viene, ni da razón.  A lo mejor se han sumado al jolgorio en lo que es el Embarcadero 41, la Peña del Carajo, Mr. Fish y otros tantos nombres que tiene un mismo puñetero local en la calle Catalino Miranda, aquisito nomás, a dos cuadras. 

¿Quién en su sano juicio puede asistir a un concierto un domingo hacia el lunes pasadas las 3 de la madrugada? ¿Qué acaso no tienen que trabajar un lunes?  Este es otro ejemplo de por qué la propiedad privada debería tener sus límites. No puede ser que por el derecho legítimo que puedan tener unos pocos cientos de jaranearse le estropeen la noche a miles de vecinos que tienen que levantarse temprano al día siguiente a trabajar. No puede ser que un serenazgo que se preste de ser servicial pasee de esta manera a quienes, con sus tributos, les dan un sueldo. No puede ser que un mismo local de diversión sea, a su vez, varias empresas que operan indistintamente, con un nombre por cada día o momento del día. Eso suena mal, y seguramente les evita varios problemas legales. No puede ser que una alcaldesa participe en una ceremonia de inauguración de un edificio de departamentos y se comprometa a solucionar el problema de los ruidos molestos de estos establecimientos y pasado un mes no haga nada al respecto. 

Nos pasean. Nos insultan. Nos quitan toda la ilusión. Y no hay derecho.  Me pongo a pensar que hay miles de vecinos que no se han sumado tan entusiastamente a vivir por aquí hace un mes como nosotros, sino que a lo mejor tienen varios años soportando estos atropellos. No sé si lo harán por puro y religioso estoicismo, o porque no saben cuáles son sus derechos. Me huele a lo segundo. No sé si a lo mejor también les quitaron la ilusión, a punta de patadas al amor propio y frenéticos ruidos en la madrugada, a los que, a lo peor, ya se acostumbraron a resistir.

Nuestros vecinos del departamento no se quedan atrás: pese a firmar todos ellos un contrato en el que estaba establecido que no iban a tener mascotas, muchos igual las trajeron, contraviniendo a la lógica y a las normas que ellos mismos se comprometieron a respetar. Inclusive tuvieron la frescura de negar que en el contrato que firmaron estaba la cláusula en la que se comprometían a no tener mascotas por tratarse de un departamento de alrededor de 70 metros cuadrados. Este tema estaba claro desde el documento de la separación del inmueble (antes del contrato, incluso). Qué puedo decir, se supone que la gente civilizada, cuando firma algo, cumple; el que firma afirma, dicen. ¿Los puedo culpar? A lo mejor es gente que está acostumbrada al sinsentido de vivir en una sociedad en la que la ley no vale nada y los contratos tampoco. Una raya más al tigre, qué va, como para no perder la costumbre.

Lo que me da más cólera es que encima niegan lo que firman. Se zurran limpiamente, como el ex Ministro de Trabajo que bien renunciado se fue a su casa luego de un lamentable pero seguramente muy espontáneo altercado con una trabajadora a la que insultó, presuntamente golpeó y amenazó con quitarle el puesto de trabajo porque él era el Ministro de Trabajo. Qué cosas, no, como diría El Quico. Yo no tengo ningún problema con las mascotas, el tema es que son 70 metros cuadrados, departamentos que no están diseñados para albergar a mascotas, las mismas que se van a estresar y van a estar ladrando y jodiendo a todos. Y la gente, ¿qué podemos esperar de ella?

Podemos armar el más bonito reglamento en el que establezcamos que los poseedores de mascotas deberán ponerle a sus bonitos animalitos distintivos, limpiarlos y vacunarlos, llevarlos a los pequeños en bolsas y a los grandes con bozales, acondicionar un solo ascensor para transportarlos, exigirles que lleven en todo momento sus implementos de limpieza y que limpien todo regalito que navideñamente puedan dejarnos so pena de fuerte multa. Podemos poner todo eso en el reglamento, pero hay un pequeño detalle: ¿Cómo nos aseguramos de que cumplan? Si ya tienen el antecedente del incumplimiento del contrato. Lo diré de otra forma: No estoy de acuerdo, no porque tenga nada en contra de los poseedores de mascotas o de las mascotas en sí. No estoy de acuerdo con la tenencia de mascotas en mi edificio, simplemente porque no confío en que cumplirán las normas, por más fáciles que sean. Porque están acostumbrados a no cumplirlas.

Todo esto tiene tan poca lógica como que en la avenida en que vivimos es la cuadra 3 de una avenida importante como República de Panamá, y que más allá, para ambos lados, la numeración es distinta. Y es que en Barranco, como en Lima y en todo el Perú, ya nada parece tener lógica: las empresas se cagan en los derechos de la gente, como el Ministro de Trabajo se caga en los trabajadores; la gente no reclama, y si lo hace, no es atendida; la alcaldesa, como el presidente, padecen de una inercia procaz; las entidades a las que uno debería acudir o acude, no responden o te pasean;  los propios vecinos de tu departamento, que firmaron un contrato en el que no se permitían mascotas, desconocen el contrato apenas se mudan, y tienen la frescura de negar la cláusula que han firmado.

Resulta que no me da la gana de aceptar estas condiciones. Resulta que quiero vivir en un edificio en el que uno pueda dormir de noche; en un distrito en el que la alcaldesa y el serenazgo no nos paseen; en el que los vecinos sepan sus derechos para protestar en conjunto cuando una empresa se sobrepase en los decibeles permitidos, pero a la vez sean conscientes de pagar impuestos y respetar los contratos que han firmado, así sea por las mascotas o por lo que fuere. Resulta que quiero vivir en un distrito en el que las avenidas tengan los números en el maldito orden en el que deben tenerlos, y que la gente sea proactiva y haga algo porque esto sea así. Resulta que quiero vivir en un país en donde el Ministro de Trabajo, el policía o el presidente no se caguen en el tránsito y espere su lugar para pasar, como el que menos, porque carajo son servidores públicos. Y resulta que no quiero tener que irme a Suecia para que todo esto sea realidad.



[1] Sistema de vigilancia privado asociado a la Municipalidad o Ayuntamiento local.

viernes, septiembre 14, 2012

El espejismo chauvinista y patriotero: Mistura, Marca Perú y la Selección

Por estos días, no ir a Mistura, no confiar en la clasificación al mundial 2014 de la Selección Peruana, hablar en contra de la Marca Perú o criticar los números macroeconómicos en azul es ser casi un traidor a la patria, un apestado, o un "caviar" en los términos de Alditus.

Lo cierto es que la organización de Mistura en el Campo de Marte contraviene la Ley 16979, que establece que el Campo de Marte es un terreno intangible, donde 
"...no se puede vender productos comerciales ni industriales, así como de toda construcción que reduzca o afecte su área y la perspectiva de su belleza urbana."
Lo cierto es que sí se ha construído: se ha disminuído la cantidad de metros cuadrados de gras por cemento. Lo cierto es que el concepto de mejora de Apega no es reforestar, sino poner más baños, más bancas, más electrificación. Lo cierto es que la comunidad jesusmariana se manifestó en contra de las obras para este magno evento gastronómico.

Lo cierto es que en Mistura el consumo de cientos de miles de comensales genera muchos residuos orgánicos e inorgánicos, y no solo este año. El Perú es un país donde su gente no respeta el medio ambiente: no tiene conciencia de reciclaje, de limpieza pública, de civilidad. Observe las calles y la gente tirando la basura en la calle. De hecho para este año Relima redoblará su capacidad contenedora. Pero eso no garantiza que la calle no esté limpia, el año pasado quedó mucha basura en la calle luego del evento.

Es risible que el argumento de apoyo a Mistura sea el patriotismo, cuando uno de los principales socios de Gastón Acurio es el grupo chileno Los Robles. Lo cual no está mal, tampoco. Solo muestra mi punto. Uno no es más peruano por ir o no ir a Mistura sino por su comportamiento social y el impacto que este tiene. ¿A qué costo apelamos al patrioterismo de Mistura? ¿Afectando el Campo de Marte solo porque estamos en esta onda de la Marca Perú? 

No es necesario mendigar identidad nacional afectando las pocas áreas verdes que tenemos en comparación con otras ciudades de América Latina (pág. 60). Esta Marca Perú invita a nuestros connacionales a comprar productos peruanos, y eso está muy bien, pero nuevamente nos olvidamos de lo más importante: la educación. Y me refiero a la educación en civilidad: el respeto al medio ambiente, a la ciudad, conciencia en temas de saneamiento. No es más limpia la ciudad que más limpia, sino la que menos ensucia. Si los ciudadanos fueran conscientes de ello no se generarían tantos gastos. Y yo no veo suficientes campañas ni proyectos relacionados a promover una cultura preventiva en estos términos.

Me niego a ir a Mistura, personalmente, porque no me gustan las multitudes desordenadas, y porque cuando me provoca comer rico, sé a donde ir. Personalmente, prefiero evitarle a mi ciudad más residuos inorgánicos. No creo que Perú clasifique al mundial porque contratar a Markarían no borra treinta años de mediocridad, amateurismo dirigencial, nula planificación y escasísima preparación de niños y jóvenes. No creo en la Marca Perú no porque no sea bonita, sino porque no es suficiente. No solo con ideología de mercado se hace país, sino haciendo que toda la comunidad sea conciente de que interésandose por las comunidades rurales nativas, amazónicas y serranas, en sus necesidades y recuperando sus derechos que han sido afectados en los últimos 30 años (ver acápite "Debilitando la propiedad comunal") es como de verdad se hace "país", entendida como desarrollo integral, justicia social para todos.

viernes, agosto 17, 2012

Tres soluciones prácticas al aborto ilegal en el Perú

El pasado viernes anduve por la "III Feria de experiencias exitosas de trabajo con jóvenes" del MINSA,  en el marco de la Semana Internacional de la Juventud representando a tres proyectos de mi institución laboral. Uno de ellos tenía que ver con estrategias de prevención y reducción de incidencia de casos de ITS y VIH en jóvenes. Se me acercó  un señor que me dijo sin tapujos y con mucha seguridad en sí mismo que estábamos mal en el proyecto, ya que para él la única estrategia válida es la abstinencia. A ello le respondí repreguntándole: ¿qué científico lo ha afirmado? ¿bajo qué estudio? ¿a qué cohorte específica se refiere? Sus respuestas fueron: Ningún científico ni estudio, sino el pastor de mi iglesia, y ¿qué es cohorte?... La supuesta seguridad con la que llegó se transformó en un manojo de nervios, que hicieron que se retire con bastante rapidez.
Hoy en Perú 21 vi un excelente artículo acerca del fracaso del estado en la reducción de abortos ilegales. Existen en el país alrededor de 1000 abortos diarios, lo cual es una evidencia concreta de que algo se viene haciendo muy mal, sobre todo al hacerle caso a los ultraconservadores que solo ven en la abstinencia la única salida viable al problema. A ellos les digo que, de estos mil casos diarios de aborto, me encantaría sacar las proporciones estadísticas de mujeres católicas y cristianas que se aplican abortos en la práctica, pero que están "moralmente" en contra al aborto. Estoy convencido que la mayoría de esos abortos son de católicas/cristianas (por lo menos el 90% de la población profesa estas religiones). Y sin embargo la Iglesia sigue oponiéndose per se sin brindar soluciones prácticas alternativas como permitir la distribución gratuita de condones, a pesar de la epidemia del VIH/SIDA en África, a pesar de las ITS y de que está demostrado en Latinoamérica que las adolescentes se embarazan para dejar la escuela. Hipócritas. Tan hipócritas como las mujeres embarazadas que se casan de blanco. 
Las soluciones prácticas a los problemas sociales generalmente tienen que ver con las estadísticas. En este caso particular, en lugar de pregonar absurdamente la abstinencia como los religiosos hacen con sus fieles -abstinencia que en la práctica es estadísticamente casi nula-, las soluciones prácticas frente a este problema de salud pública pueden ser:
  1. Legalizar todo tipo de aborto, lo que implicaría dar una cuota de legalidad al asunto, y por lo tanto mejorar la calidad de la atención de las mujeres, la reducción de morbilidad para las pacientes, y una considerable reducción de otros riesgos. También hay razones que tienen que ver con el control de la superpoblación. Superpoblación que gracias al lobby de la Iglesia Católica ha contribuido sobremanera al incremento del 50% de seres humanos en los últimos 50 años, y con ello ha aumentado la pobreza y reducido la capacidad mundial para abastecer a la población mundial de recursos, lo que a su vez ha incrementado la inequidad.
  2. No legalizar el aborto totalmente, pero sí por ejemplo hasta los 3 primeros meses de embarazo, donde ya es legal en muchos países, porque está probado científica y estadísticamente que los riesgos de muerte de la mujer son considerablemente menores, por no decir ínfimos.
  3. No legalizar el aborto, pero establecer mecanismos que prevengan efectivamente el aborto, como son la distribución gratuita desde el Ministerio de Salud de profilácticos, preservativos y afines; las capacitaciones en torno al uso adecuado de los mismos; y la sensibilización a la comunidad en general, y particularmente en los sectores más pobres acerca de las implicaciones sociales y económicas del embarazo (sobre todo el adolescente) por un lado, y del uso adecuado de preservativos por el otro. Aquí, además se podría evidenciar una reducción sistemática del riesgo de contraer enfermedades e infecciones, y además se contribuiría al control de la superpoblación y se recortaría la brecha de la pobreza (sobre todo para las adolescentes, como lo demuestra este estudio de UNFPA). De las tres, esta es mi posición. Las posturas anteriores no las comparto, pero reconozco que son salidas viables desde el punto de vista estadístico frente a la abstinencia que no lo es.

lunes, julio 09, 2012

De la homofobia y la cucufatería hipócrita limeña

 Tomado de http://www.facebook.com/photo.php?fbid=10151102477039276&set=a.189338179275.155674.189324624275&type=1&theater

En la medieval, fascista y réproba sociedad limeña en la que algunos sobrevivimos a duras penas, mientras otros son los suficientemente cínicos o desinformados, o ambas cosas a la vez, para acomodarse sin indignarse o sin darse cuenta, existen prácticas discriminatorias, cucufatas, hipócritas que nos recuerdan las mejores perlas de la Iglesia Católica: las cruzadas, la Inquisición, la cacería de brujas, las bulas de excomunión por pensar diferente y un largo etcétera.

Una de las pruebas de nuestra contumaz cucufatería, santurronería e hipocresía es la organización de los concursos de belleza de mujeres, en los que en las bases está muy claro que las concursantes no deben tener pasado, ni siquiera presente, y menos aún evidencias. Claro, porque dios perdona el pecado pero no el escándalo, y también porque la mujer debe ser casta y pura (sino qué horror), y por eso hay que encerrarla bajo siete llaves y con una burka blanca, y debe casarse también de blanco así esté embarazada. Recontra coherente.

La semana pasada, la hoy ex-Miss Perú Melissa Paredes, fue cuestionada con los argumentos más racistas y estúpidos (es obvio y casi tautológico, ya que el glamour en sí mismo tiene una buena cuota de racismo y estupidez, pero justamente por ello hay que hablar, para hacer pedagogía de la buena), y al final los fascistas que estaban en contra de la designación de una Miss bajita, de piel canela y que venía de Ventanilla y no de San Isidro como Jessica Newton, encontraron unas supuestas sugerentes fotos para rajarse las vestiduras y obligarla mediáticamente a renunciar.


Lo tristemente cómico es que su reemplazante tiene todos los méritos para ser una candidata del fujimorismo: es fascista, ignorante y concibe a las poblaciones LGTB, HsH y demás como enfermos y/o dañados con argumentos teológicos. No me sorprendería que en estos momentos Cindy Mejía esté en conversaciones para postular al congreso el 2016 por el fujimorismo. Tiene madera de Cuculiza... Cuídate, Keiko.


¿Por qué no dejan desierto el concurso, lo cancelan de una buena vez, se ponen a reflexionar acerca de lo intrasdencente que es escoger a una mujer por su belleza -que al fin y al cabo es algo subjetivo, banal, nimio y no se puede medir científicamente y tampoco es meritorio porque a lo poco es heredado y a lo mucho transformado por la cirugía y el photoshop-, y reflexionan, también, de paso, en el racismo, sexismo, machismo e intolerancia rampante que promueven con este tipo de papelones?


Por supuesto, la cucufatería hipócrita de siempre no se escandalizará por la discriminación y el fascismo que profesa Cindy Mejía en sus declaraciones a La República, al contrario, se alegrarán porque piensan lo mismo que ella: son iguales de ignorantes, intolerantes y estúpidos.


Me pregunto qué tipo de traumatismo habría sufrido la pobre Cindy Mejía cuando era niña, con una familia fascista y disfuncional que le ha hecho creer que la gente diferente a ella está enferma. Me pregunto también qué pensará la comunidad LGTB que ha sido ofendida por esta chica  que merece perder la corona y el respeto de todos los peruanos.

domingo, julio 08, 2012

De Conga y la resolución de conflictos en el Perú

Tomada de la Página de Facebook de Dedo Medio.

Como dijo hace unos días Eduardo González Cueva en referencia a los hechos acontecidos durante la última semana en la región Cajamarca:
"... Todos hemos fracasado... Si quieren salvar un mínimo de buen nombre antes de pasar a ser una nota a pie de página en la larga historia de nuestras derrotas, las dirigencias políticas de ambas partes [el Estado junto con la minera por un lado, y la región por el otro] deberían encerrarse a puerta tapiada, con un par de mediadores y no salir sino con un acuerdo...".

Nada más cierto y sensato. Los hechos en Cajamarca enlutan y apenan a mucha gente en nuestro país, mucha gente con dos dedos de frente y algo de moralidad y sangre en la cara. Algunos desalmados faltos de empatía, la capacidad de ponerse en los zapatos del otro, así ese otro sea o no alguien de tu misma condición socioeconómica, política, religiosa, sexual y/o etnocultural pensarán que los muertos no son de todos nosotros como país, sino de esas minorías de las que no se sienten parte. Algunos ejemplos de estos personajes poco empáticos contemporáneos son Roque Benavides, Aldo Mariátegui, Fritz Du Bois y Juan Luis Cipriani. Otro gran ejemplo fue Clemente Palma, hijo de Ricardo Palma, que pensaba que la solución al problema del ande era matar a todos los indígenas, y se atrevía a decir estos disparates en el Hemiciclo del Congreso. Hasta hace poco padecimos también a Andrés Bedoya Ugarteche, ex-columnista del pasquín Correo, qué casualidad, ilustre premio internacional al artículo más racista del mundo del año 2009, que ahora debe estar rodeado de il Duce Benito Mussolini y el Führer Adolf Hitler, esperando a Mariátegui y compañía en los infiernos dantescos.
 
En este nuevo baño de sangre que avizora la continuidad de la desconfianza andina frente a la criolla oligarquía empresarial acostumbrada al arreglo bajo la mesa con los gobiernos corruptos de turno, hay responsabilidad compartida, ciertamente. Pero también hay gradación en la distribución de la responsabilidad política. En orden de pedantería, inmoralidad, corrupción y abuso de autoridad, los responsables principales de estos hechos lamentables son: 
1. Roque Benavides, empresario desalmado acostumbrado a ganar licitaciones hechas con nombre y apellido aceitando a políticos corruptos como Alan García y Ollanta Humala (entre otros), y acostumbrado también a lograr sus objetivos sin mediar los cómos y sus consecuencias. Está acostumbrado también a estafar a damnificados por accidentes llevándoles un sencillo y haciéndolos firmar desafectaciones que gracias a la constitución neoliberal que tenemos lo hacen ganar juicios; contratar matones y vestirlos como policías; transportar ilegalmente armas; contratar espías para seguir, amedrentar y hasta torturar e incluso ordenar asesinar dirigentes, entre otras imputaciones funestas (Fuente: Operación Diablo).
2. Alan García tiene una enorme responsabilidad, por hacerle una licitación con nombre y apellido a su amigo Roque, quien se ha embolsado una buena tajada de billetes por ese favor, y porque con ella, de paso le dejó una papa caliente a este gobierno (por lo cual el actual presidente, ojalá, organice una vendetta política y logre inhabilitarlo para que no pueda postular el 2016, que es lo mismo que de por vida). 
3. Ollanta Humala, el actual presidente, por bajarse los pantalones frente a Roque y engañar primero y matar después a su pueblo que votó por él enviándoles a las fuerzas militares y policiales acostumbradas a pegar y vejar a su prójimo en lugar de brindarles seguridad. 
4. Gregorio Santos tiene responsabilidad a partir de la raíz del problema. Él tiene que haber firmado en un inicio a favor de Yanacocha y de Roque Benavides, y solo se ha ido para atrás cuando la población se le fue encima. Ahora, a demás tiene la desfachatez de incitar a su pueblo a desmanes e intrasigencias aprovechando la desconfianza bien justificadada que tienen con respecto a Yanacocha y la viveza de los tres primeros sindicados, y porque además utiliza todo esto como caudal político hacia fines personales electorales para el 2016. Gregorio Santos no es ningún santo, que quede claro.
5. En ese mismo sentido, Marco Arana, tiene responsabilidad, no tanto como Santos en tanto que no ocupa ningún cargo político sino social: es un líder e interlocutor comunitario que se aprovecha de esta condición para influir en su comunidad, aprovechando escenarios como el de su detención, picando y robando cámara.

Todos los mencionados son responsables, es cierto. Son responsables por NUESTROS muertos, porque cuando hay muertos todos fracasamos, y decir "sus muertos" es hipócrita y digno de la ultraderecha católica y lectora del diario Correo.

Si Ollanta Humala tuviera cojones (está en su potestad demostrarlo, todavía está a tiempo), debería acercarse personalmente a Cajamarca, buscar a Roque y dirigirle una protocolar, castrense y merecida patada en el culo, cancelar el proyecto y reconcesionarlo a través de un proceso democrático con criterios establecidos en concordancia con las prioridades y necesidades de la población.

Como lección aprendida de este suceso nefasto en la historia del Perú, considero que es necesario replantear toda la estrategia sistémica de las concesiones y licitaciones, involucrando a la comunidad en el proceso de elaboración de criterios de selección y en la selección misma de la empresa ganadora y concesionaria, tanto para la minería como para cualquier rubro empresarial, que necesariamente implicará una mirada social. Aquellos que por nuestra formación profesional y vocación tenemos la suerte de conocer las comunidades y estar acostumbrados a ponernos en los zapatos del otro, convendremos en que para solucionar los cientos de conflictos sociales es necesaria la generación de confianza con las poblaciones, y que ello es lo más difícil de conseguir y lo que toma más tiempo. 

Para elaborar una nueva estrategia de resolución y prevención de los conflictos no es necesario que la comunidad tenga voto, basta tan solo con voz, que se sienta escuchada como tal, y respetada como tal. Comencemos por ello, luego podremos apuntar al derecho a voto también, cuando los fascistas sean capaces de entender que su forma de pensar es demoníaca. Por supuesto que esa estrategia debe estar acompañada de un proceso de convocatoria y selección de concesionario transparente y democrático, de tal manera que se evite que una empresa sea beneficiada por una licitación con nombre y apellido, y con una convocatoria solo para cumplir.

De esta manera y con transparencia, que tanto falta en un país tan acostumbrado al desfalco, corrupción,  hipocresía y contubernio monstruoso y amoral de nuestros políticos, empresarios y sociedad en general, sabremos manejar mejor los conflictos sociales que están dándose y los ambientales que se van a venir (vayan preparándose, que ahora estas serán las nuevas Congas y Baguas, y a comunidades indígenas menos contactadas, es decir, más vulnerables al latrocinio de los empresarios desalmados).

La inversión no debe ser rechazada como tal, pues es cierto que da trabajo y desarrollo. Pero esta no puede venir como venga y traerse abajo la estabilidad política de un país, con muertos incluidos, porque tengamos a un empresario felón hijo de papá acostumbrado a que se haga todo a su manera  por todos los medios a los que su sucio dinero y presión mediática le faculte, y políticos entreguistas y mermeleros acostumbrados a recibir dinero y bajarse los pantalones. No. No más Congas, no más Doe Runs. No más robo, no más abuso, no más muertos.

Necesitamos regular la inversión, hacerla inclusiva en todos sus procesos de tal manera que las necesidades, prioridades e intereses comunitarios sean tomados en cuenta. Necesitamos también darle prioridad a la inversión que apueste por el apalancamiento de otras industrias sobre todo no extractivas, de tal manera que se impulse la generación de valores agregados exportables, se facilite la capacitación de la mano de obra y su especialización, y se estimule la industrialización articulada de manera público-privada de la agricultura de cultivos alternativos, que contribuirá también a favorecer el desarrollo económico productivo local, la cultura de la legalidad, el aumento de la recaudación de impuestos y la lucha contra el narcotráfico.

miércoles, junio 20, 2012

“No te metas donde no te importa.” La Iglesia Católica y la sexualidad de menores de edad en el Perú



La reciente propuesta de ley para despenalizar la unión consentida entre menores de 18, para que los varones no vayan presos tan solo porque han embarazado a sus parejas consentidamente, es una propuesta bastante tardía aunque necesaria. El hecho que se plantee recién en 2012 muestra que hasta ahora los intereses ultra-conservadores han primado por sobre el sentido común y la ciencia. Otro ejemplo de ello es el hecho de que los jóvenes activos sexualmente, menores de 18 años en el Perú, tengan que ir con sus padres al hospital para poder recibir preservativos o para tener asesoría en temas relacionados a la planificación familiar. Esos y otros ejemplos dan cuenta de una mentalidad hipócrita, nada práctica y que se aparta de la realidad, que prima en nuestro país y que es fruto de unos principios morales anquilosados, que están asociados al subdesarrollo, o que en todo caso no contribuyen al desarrollo.

Que los adolescentes reciban profilácticos, preservativos y otras formas de control de la natalidad sin que tengan que ir con sus padres a atenderse (si tienen que ir con ellos por supuesto se ahuyentan del servicio) podría ser muy favorable para su futuro. Sin embargo, a esto, entre otras cosas, se opone la Iglesia Católica –entre otras iglesias de menor peso político-. Y no solo se oponen, sino que hacen presión y lobby a través del Tribunal Constitucional para impedir la distribución gratuita de los preservativos y otros métodos símiles, permitiendo indirecta y lamentablemente, que se mantengan los mismos índices de embarazos no deseados, especialmente en las jóvenes y adolescentes; y por lo tanto sus lamentables consecuencias: embarazos de riesgo (ectópicos y otros); abortos provocados y no provocados; deserción escolar; disminución de oportunidades de desarrollo (ver el Índice de Oportunidad Humana del Banco Mundial, y cómo un embarazo adolescente afecta la curva de la pobreza); y la pobreza en sí misma (¿a quién cree Ud. que le afecta que no se reparta gratuitamente los profilácticos? ciertamente no a la clase media que puede adquirirlos). 

Debo manifestar que yo no estoy de acuerdo con que la gente tenga hijos a los 18 años, porque desde mi profesión (Psicólogo Social) sé que uno no se encuentra preparado para ser padre desde el punto de vista maduracional, y podría engendrar un hijo desadaptado y/o con severos problemas psicológicos o psicosociales; más allá de las limitaciones económicas y sociales. Sin embargo, que los chicos de 18 años no sean maduros no significa que en la práctica no tengan sexo: justamente, la inmadurez se relaciona con un sexo de riesgo. En el Perú, hoy, el promedio de inicio sexual bordea los 14 años, por lo que más allá de temas morales, tenemos a la sexualidad de menores de edad como un tema fundamental y de acontecer nacional frente al cual la comunidad religiosa todavía ejerce presión inaceptable y poco práctica.

Otra prueba de que es inaceptable y poco práctica esta resistencia a la planificación familiar en menores de edad es el más reciente estudio del BID, que ha demostrado que muchas jóvenes latinoamericanas se embarazan para dejar la escuela. Esta sorprendente  conclusión tiene mucho sentido en una sociedad marcada por la hipocresía y la resistencia al cambio y al avance científico por parte de los grupos conservadores, quienes ven en la estadística un monstruo fabuloso en lugar de un aliado en la tarea de lograr, con hechos, y no con principios, conseguir el bienestar. Esta mentalidad arcaica, acompañada de un sistema educativo igualmente arcaico y obsoleto, son el caldo de cultivo perfecto para que las adolescentes y jóvenes recurran al embarazo como un escape.



Así pues, dejar de lado un tema de salud pública por “principios morales” es una de las razones por las cuales seguimos en el tercer mundo. Más aún cuando esos principios morales son dados por una institución cuestionada hasta la saciedad. El lobby político producto de los intereses del clero con respecto a la planificación familiar desde una visión ultra-conservadora trae como consecuencia el aumento de embarazos adolescentes, de abortos, de padres inmaduros, y mantiene la pobreza y la exclusión social tal cual. Es muy fácil basarse en la moral sugiriendo alegremente la abstinencia como el único método válido; y negar el aborto y el uso de preservativos apelando a los valores; pero en la práctica, al impedir la distribución de preservativos, se contribuye al aumento de abortos.

El aborto, en gran medida, es resultado de la falta de criterio de esos lobistas conservadores y religiosos que impiden a toda costa la distribución de preservativos. Si esos preservativos se repartieran gratuitamente, los abortos bajarían considerablemente. Por otro lado, si el aborto se legalizara -procedimiento con el que no estoy de acuerdo (porque se puede evitar usando preservativos)- no tendría tanta incidencia de muerte o de peligro para la vida de las madres. Sin embargo, ambas: la distribución de preservativos y la legalización del aborto -pese a que yo no esté de acuerdo con ella- son soluciones prácticas a los problemas arriba descritos. 

La Iglesia Católica, en lugar de proponer soluciones prácticas y facilitar y apoyar decisiones que convendrían a sus propios fieles en materia de CALIDAD DE VIDA tiene responsabilidad, en tanto presiona al estado a no tomar decisiones liberales que en estos casos reducirían considerablemente estos problemas. Este es solo un pequeño ejemplo de esta absurda (i)lógica de principios "religiosos". No quiero ser mal pensado y suponer que en el fondo lo hacen porque les conviene mantener a los pobres en su condición (fácilmente manipulable), y que, más bien, les conviene que tengan varios hijos para que sigan financiando su causa.

La Iglesia Católica tiene derecho a plantear sus postulados, y que sus creyentes crean en ellos, lo que no debería hacer es pretender ocultar o negar lo que está ocurriendo, y menos aún ejercer presiones contra ello: el sexo entre menores de edad existe, lo quiera o no lo quiera la Iglesia o sus fieles. Y como existe, entonces se debe planificar la sexualidad de los jóvenes menores de 18 años, y punto. Dejen de meterse donde no les importa.

Nota: Imagen de Carlín.

jueves, mayo 24, 2012

Yo no soy

El programa "Yo soy" es indudablemente uno de los más vistos de la actual televisión peruana. Ha sido traído al Perú, como "Doctor TV", por la GV producciones de Gisella Valcárcel, que se ha dedicado a comprar franquicias de programas relativamente exitosos, pero imitados al caballazo, y sin respetar ciertos criterios elementales del buen gusto, el sentido común y la esencia de esos mismos programas. Tanto Yo Soy como Doctor TV padecen fallas consumadas que son absurdas. Sin embargo hoy nos abocaremos, particularmente, a Yo soy.

Para empezar, Yo Soy es una franquicia de Gestmusic Endemol, empresa española que pirateó y modificó abruptamente y sin criterio el formato de Britain's Got Talent en su edición española. Britain's Got Talent (BGT) es el programa reality musical más famoso del mundo, pionero y auténtico en su género, que no basa el talento en la imitación, sino en las facultades y particularidades de cada uno de los concursantes, permitiéndoles mostrarse tal como son, y como quieren ser (¿eso no el verdadero sueño que tienen los concursantes?). Además, BGT no se restringe únicamente al canto individual, sino que demuestra bastante versatilidad y amplitud de criterio. 

El formato de Gestmusic Endemol, que es una mala copia de la versión española de BGT, obliga a los participantes a imitar a un cantante de renombre, y por consiguiente achata su techo musical y sus posibilidades reales de éxito futuro. ¿Qué le espera a un imitador cuando acabe el concurso, sino solo imitar a otro artista? Ese formato evidencia su poca consistencia también en casos particulares: hay imitadores que cantan mejor que sus versiones originales, y por consiguiente, pese a tener talento, son eliminados. ¡Este formato estúpido hace prevalecer la imitación por sobre el talento! ¿Por qué no, más bien, comprar la franquicia de BGT, cuyo formato es más inteligente y práctico desde el punto de vista musical, que ayuda a desarrollar el talento y los nuevos artistas? 

Además, los ganadores reciben un ridículo premio de 25,000 dólares, como si el programa no se llevara, con sus abundantes sponsors, sus buenos cientos de miles de dólares. Huelga decir que los premios tanto en Endemol España y Chile, como en BGT son mucho mayores, y realmente ayudan a los participantes a seguir carreras musicales, de ser el caso. En este año nomás, BGT premió solo al primer lugar con 500,000 libras esterlinas, es decir, más de 80,000 dólares, además de apoyar a sus finalistas en la producción discográfica. Esperemos que GV Producciones y/o Frecuencia Latina se preocupen, luego del programa por los participantes, muchos de los cuales tienen verdadero talento, más allá de las imitaciones que no les permitirán tener una fructífera carrera musical, a no ser que se labren solos su propia historia.

Por último, BGT no le da prácticamente ninguna importancia a la familia de los concursantes, salvo en la audición, y no se anda con pueriles e inmaduras crónicas con músicas lastimeras, en las que hablan y lloran los abuelos y los hijos por lo mucho que ha sufrido el concursante. ¿Tendrá esto que ver con nuestra pura idiosincrasia latina, de depender de la familia para todo, de mostrarse sufriente frente al destino aciago que les tocó vivir? 

Hasta cuándo los programas de televisión en el Perú van a centrarse solo en el rating, y no en hacer pedagogía de verdad, como podría ser que es el talento y la dedicación  es lo que importa, mas no la mera imitación, la dependencia familiar y otras nimiedades. ¿Hasta cuándo vamos a importar franquicias y modos de pensar que no aportan nada a nuestra sociedad? Ya tienen una solución: Consigan el formato BGT y de ahí hablamos. 

martes, mayo 22, 2012

Frío Rico y la intolerancia

Siempre he cuestionado la publicidad en el Perú, casi tanto como he cuestionado los chistes racistas, machistas y a veces hasta fascistas de ciertos programas de Televisión como Al Fondo Hay Sitio y los programas cómicos. Lo que cuestiono es bastante simple, en realidad, y es el facilismo de caer en el chiste fácil, en la publicidad fácil; el apelar a estereotipos no trae nada bueno consigo, porque refuerza los comportamientos, actitudes, heurísticos y atribuciones intolerantes, que se relacionan a la violencia, la incultura y la exclusión social.Hace poco se ha dado a conocer un comercial de Frío Rico, de Donofrio, que encontrarán aquí:



Este comercial encierra en sí mismo una mentalidad conservadora en extremo,  por no decir "creatividad" -es un sinsentido decirlo-; apelando a estereotipos sexistas y homófobos. ¿Acaso en estos tiempos es popular pensar que no ser heterosexual es estar equivocado? Ciertamente, personas intolerantes como el Cardenal Juan Luis Cipriani pensarían de esta manera, pero ya no la mayoría de la gente, y mucho menos los intelectuales. 

Tardíamente, recién en 1990, el 17 de mayo (la semana pasada se cumplieron 22 años), la Organización Mundial de la Salud declaró que la homosexualidad no era más una enfermedad mental, apartándola de los CIE-10 y DSM-IV. Este día fue conocido, desde entonces, como el Día Mundial Contra la Homofobia. Lo que ahora se evidencia como enfermedad mental, y probablemente también del alma, es más bien la propia homofobia, y en buena cuenta, la intolerancia como tal.

Existen varios estudios psicológicos, psicosociales y estadísticos que asocian el conservadurismo político, en varias de sus manifestaciones (tales como posturas ultra-conservadoras, religiosas, etc.) a un bajo coeficiente intelectual (aquí un ejemplo).


En medio de esta coyuntura, los medios de comunicación son el Cuarto Poder, y no es posible que se suban contenidos de este tipo sin ningún monitoreo previo, que pueda evitar ofender a alguna minoría (en esta caso, la población LGBT). No debería entenderse este pedido como una censura previa, sino como una consulta legítima a través de la Sociedad Nacional de Radio y Televisión (o cualquier organismo competente), que incluya a representantes de las comunidades y poblaciones vulnerables, como la población LGBT, justamente para no caer en este tipo de lamentables situaciones.

En lugar de hacer chistes o publicidad que pueda ser considerado ofensivo por las minorías, los publicistas y comunicadores deben entender que el poder que tienen es demasiado grande como para darse el lujo de no tomarse en serio su trabajo, y ver la manera de hacer pedagogía en civismo, inclusión y tolerancia.

Recomiendo, a propósito dos cosas:
1. El último post de Diego Avendaño, también de hoy y sobre el mismo tema.
2. El grupo de facebook Memes Anti Cipriani, colectivo creado hace unos pocos días en respuesta a la actitud intolerante del Cardenal Juan Luis Cipriani de censurar al excelente ser humano Gastón Garatea.