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sábado, enero 30, 2016

Laicidad del Estado, educación y derechos humanos en el Perú

Laicidad del Estado, educación y derechos humanos en el Perú[1]

Imagen tomada de: http://cef.pucp.edu.pe/agenda/laicidad-y-politica/

La separación entre los Estados e iglesias es vital para la consolidación del Estado Moderno, y considerado además un requisito sine qua non para la consolidación de la democracia y los derechos humanos en la mayoría de los estados y por la gran mayoría de intelectuales a lo ancho del globo. Se han creado esferas independientes para los mundos eclesiástico y político, económico y militar, público y privado, entre otros, y cada una de estas esferas funciona de manera independiente, en la que no deben inmiscuirse las otras esferas ni sus representantes (Walzer, 1984)[2]. Fue precisamente en los albores del estado moderno cuando se hizo posible la separatidad entre el doble dualismo que forman soberano y pueblo, y el respectivo poder espiritual y temporal (Jellinek, 1958).[3] Esta separación permitió al estado moderno nacer como una unidad de asociación, organizada conforme a una Constitución.

Sin embargo, en países como el Perú, de fuerte influencia católica desde el virreinato, esta separación entre el Estado y la Iglesia no ha sido definitiva, nunca se consolidó. Pese a que según la constitución vivimos en un estado independiente y autónomo (presuntamente laico en el sentido literal), la religión católica goza de privilegios únicos y que están en conflicto con los conceptos de igualdad y equidad, así como con la propia laicidad del Estado como tal. 

Entre ellos están, por ejemplo:

·         Subvención del estado. La Iglesia Católica recibe anualmente una subvención del estado. A finales del año 2013, el congreso aprobó el Presupuesto para el Año Fiscal 2014, en cuyo anexo A: Subvenciones para personas jurídicas año 2014, señala que la Iglesia Católica será beneficiaria de la nada despreciable suma de S/. 2,603,000.00 nuevos soles[4]. Dicho sea de paso, esta subvención es la misma –no ha variado- desde hace 2 años (por lo menos 2013[5] y 2012[6], asignadas, curiosamente, al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos), y anteriormente se repartía por cada sector (2011[7] y anteriores) y en sumatoria se entregaba mucho más (por ejemplo, la Asociación Fe y Alegría recibe ella sola 1 millón de soles en 2011).
La subvención se da por razones administrativas, es decir, para pagar sueldos y gastos de operaciones y gestiones. En ese sentido, Monseñor Cipriani, cardenal y arzobispo de Lima, recibe mensualmente una asignación personal del estado que no es considerada ni sueldo ni honorario, “por lo que no constituye renta sujeta a tributación”[8]. Según un Decreto Supremo de 1991, el gobierno de Alberto Fujimori estableció el sueldo del Cardenal Arzobispo Primado equivalente al 100% del Monto Único de Remuneraciones Total de un Ministro de Estado, en ese entonces US$3,800[9]. Esto ha sido tibiamente desmentido –no se presentó nunca una boleta al respecto ni ninguna otra evidencia- por una nota de prensa de la Conferencia Episcopal Peruana el 2002, que afirma que el prelado de la Iglesia Católica solo recibe s/. 1329 soles.[10] Estos documentos prueban que, efectivamente, existe un estipendio dado por el Estado peruano a la Iglesia Católica, financiada obviamente con los impuestos de todos los contribuyentes.

·         Exención tributaria. Pese a recibir donaciones, las iglesias en el Perú, incluyendo la católica por supuesto, gozan de exenciones tributarias. Esta exención ni siquiera tiene restricciones como en otros países, que esta está condicionada a la no intervención política. Intervención política que el mencionado Cardenal Cipriani hace todos los sábados y domingos, a través de un programa de radio en RPP y desde el púlpito de la Catedral limeña.

·         Presencia en colegios públicos. La mayoría de los colegios púbicos son abiertamente católicos, ya sea desde el nombre de la institución,  porque se enseña el curso de religión salvo por exoneración, o porque se trata de asociaciones público privadas (COPRODELI, Fe y Alegría, otros afines, los mismos que reciben dinero del Estado, a sabiendas de que enseñan con una fe particular). Si bien es cierto el curso de religión no es obligatorio, todos estos colegios realizan actividades en el marco del calendario católico, ejerciendo presión e influencia sobre las minorías no católicas.

·         Presencia en instituciones públicas. La mayoría de instituciones públicas tienen capilla, ermita, manifestaciones religiosas, y lo más grave, obligaciones de corte religiosa en el marco de las jornadas laborales (misas, por ejemplo).

·         Símbolos patrios. El gobierno de Alan García oficializó la sétima estrofa del Himno Nacional, que termina: “Renovemos el gran juramento que rendimos al dios de Jacob”.

·         Moneda. El billete de más alta denominación rinde homenaje a Rosa de Lima, una mujer cuyos mayores méritos fueron la autoflagelación y las alucinaciones auditivas producto de una esquizofrenia de tipo paranoide[11] con delirios místicos, que hacían creer a dicha persona que hablaba con animales.

·         Te Deum. El 28 de julio, se acostumbra hacer una misa en la catedral, a la que asiste el Presidente de la República.

·         Juramentos. Todo cargo público se jura “por dios y por la patria”, salvo que uno expresamente pida que no sea así. Así también, por defecto, toda mención a nombre del Estado (títulos profesionales, por ejemplo).

La postura del Estado peruano con respecto a la laicidad es contradictoria, por decir lo menos. Veamos algunos ejemplos en la Constitución Política del Perú:

·         Preámbulo de la Constitución Política: “El Congreso Constituyente Democrático, invocando a dios todopoderoso, obedeciendo el mandato del pueblo peruano y recordando el sacrificio de todas las generaciones que nos han precedido en nuestra patria, ha resuelto dar la siguiente Constitución”[12]. Al mencionar que se invoca a “dios todopoderoso”, se deja claro que la separaridad no es tal, y que se está asumiendo no solo la existencia de un dios, sino también que la propia Constitución se debe a él.

·         Artículo 2°, inciso 1: El artículo comienza diciendo que toda “persona” tiene derecho a…, y expresamente, en el inciso 1, se agrega que el “concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece”[13]. Esta superposición de ideas es ciertamente curiosa, ya que supone varios problemas éticos. Las preguntas  más saltantes, por lo menos, son las siguientes: ¿debemos entender que persona y concebido son lo mismo? ¿si es así, por qué no se mencionan otras personas como la mujer? ¿qué es el concebido? ¿cómo así se determina el concebido? ¿quién lo determina? Máxime porque esta aclaración no se hace a lo largo del texto, lo que da lugar a la especulación. Más adelante veremos, a este respecto, el fallo acerca del Anticonceptivo oral de emergencia. Pero también supone una contradicción en sí misma, ya que el concebido, por definición, se encuentra dentro del cuerpo de una mujer, a la que por cierto no se le menciona, y la que está, por obvias razones, supeditada al concebido.

·         Artículo 2°, inciso 2: Se intitula: “A la igualdad ante la ley. Nadie debe ser discriminado por motivo de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquiera otra índole.”[14]. La primera premisa de este inciso se contradice con los beneficios que recibe la Iglesia Católica por sobre las otras confesiones religiosas. Además, al hacer todas estas distinciones para con la religión católica, de alguna manera se legitima y se influencia a la sociedad para que se decante por esta cosmovisión, en detrimento de otras posibles formas de comprender el mundo.

·         Artículo 2°, inciso 3: Se intitula: “A la libertad de conciencia y de religión, en forma individual o asociada. No hay persecución por razón de ideas o creencias.  No hay delito de opinión.  El ejercicio público de todas las confesiones es libre, siempre que no ofenda la  moral ni altere el orden público.”[15] Nuevamente, aquí se observan ciertas limitaciones e imprecisiones que generan más dudas que respuestas: siempre que no ofenda la moral ni altere el orden público. Pero no se precisa qué quiere decir ofender la moral, por ejemplo. Por cierto, ¿la moral de quién? ¿Del grupo mayoritario? ¿Tendrá que ver con el sarcasmo u otras manifestaciones anti-religiosas, por ejemplo? El texto, en primera impresión, parece demasiado parcializado desde un punto de referencia católico. Cuando menos debería precisarse este punto para no generar controversias.

·         Artículo 50: “Dentro de un régimen de independencia y autonomía, el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración. El Estado respeta otras confesiones y puede establecer formas de colaboración con ellas.”[16] En ningún momento se menciona la laicidad del Estado como tal, lo cual es preocupante. No hay, pues, una distinción clara entre el Estado confesional y el estado laico, ya que al mencionar a la vez independencia y autonomía y por otro lado colaboración y reconocimiento, no queda clara dicha independencia. De hecho, este texto prácticamente no ha variado del Acuerdo Internacional suscrito entre la santa sede y la República del Perú de 1980[17].

En lugar de haber separatidad, por el contrario, se habla de colaboración, que es casi una forma literaria y eufemística de subordinación. La propia Constitución Política del Perú, que en palabras de Haya de la Torre debería ser, como el Poder Constituyente, “la expresión suprema del poder del pueblo, y como tal no admite condicionamientos, limitaciones, ni parámetros”[18], reconoce estas condiciones.

Por todo lo anterior, queda demostrada la no-laicidad del estado peruano. Esto es grave porque significa que en nuestro país no hay verdadera independencia de poderes. Si la liberalidad del estado se mide según Walzer por qué tanta autonomía se le da a las esferas, y una de ellas, la religiosa, detenta tanto poder como para presionar y hacer retroceder al estado frente a decisiones políticas que afectan a cientos de miles o incluso millones de compatriotas, no podemos hablar de autonomía ni de libertad, y la esfera privada, en este caso, depende todavía de los pareceres de ciertos grupos conservadores. Y esto afecta particularmente a los ciudadanos con menores posibilidades de alcanzar las oportunidades de desarrollo humano según Nussbaum. En otras palabras, los más vulnerables.

Si el estado no cumple con su función de garantizar la autonomía y no es capaz de agenciar y garantizar las capacidades mínimas para el desarrollo humano de sus habitantes, entonces los está privando de una completud teleológica, de una vida buena y de una verdadera felicidad -en el sentido aristotélico-. ¿Y si no lo hace el Estado, qué otra entidad lo va a hacer? ¿El sector privado? No le interesa hacerse nuevos frentes, mientras consiga utilidades.

Así pues, en nuestro país, las iglesias y particularmente la Iglesia Católica, tienen injerencia en las decisiones de política, particularmente de aquellas que tienen que ver con políticas públicas, principalmente en materia de salud y educación, sea a través de los medios de comunicación y otros[19]. También ejercen influencia en la prensa, de tal manera que los contenidos progresistas son muy escasos. Frenan iniciativas progresistas de la sociedad civil, y boicotean cualquier iniciativa progresista de los políticos. También incursionan en la política, y en este momento están liderando propuestas ultraconservadoras.

Algunas de las principales consecuencias de este predominio soterrado de la esfera religiosa en la pública, son los reveses particularmente en los temas de las políticas sociales de control poblacional, especialmente necesarias en un país como el Perú que ya entró en el llamado bono demográfico, pero que todavía no abandona la pobreza extrema, y persiste en desigualdades enormes en materia de desarrollo integral, particularmente en las comunidades más alejadas y periféricas, donde son las comunidades rurales las que más hijos tienen, y donde las mujeres se embarazan más jóvenes, afectando severamente sus posibilidades de desarrollo y de cruzar la línea de la pobreza[20].

Un ejemplo de su injerencia en las políticas sociales de control poblacional  es el vergonzoso fallo del Tribunal Constitucional en contra de la distribución gratuita de las píldoras anticonceptivas de emergencia (mal llamadas píldoras del día siguiente), por considerarlas abortivas[21] pese a que la OMS, autoridad mundial en temas de salud, no las considera como tales[22], [23]. Más allá de las razones ideológicas y no cientifistas del Tribunal Constitucional, una de las consecuencias políticas de este execrable fallo fue que las poblaciones más vulnerables y pobres del país, a quienes se iba a distribuir estas píldoras, no puedan adquirirlas gratuitamente, y solo puedan beneficiarse las mujeres que puedan adquirirlas comprándolas.  

Este fallo del TC, motivado por razones ideológicas y religiosas en primer término, y pseudo-científicas (parten de puntos científicos para empatar con razones de índole ideológico-religiosas), ha generado una discriminación positiva, y una situación que no resuelve el problema de fondo, que es el alto índice de abortos ilegales en el país[24]. Este tipo de errores de criterio a posteriori se conocen en psicología social como iatrogenia social, es decir, aplicar una solución, con la mejor intención del mundo y bajo criterios éticos respetables, pero que genera consecuencias peores a la situación inicial.

La resistencia a la planificación familiar, particularmente en menores de edad, se riñe con el comportamiento social y con la evidencia científica. El BID, recientemente, ha demostrado que las adolescentes latinoamericanas se embarazan para dejar la escuela[25], [26]. Esta conclusión, al parecer contrafáctica, tiene mucho sentido en una sociedad acostumbrada a la hipocresía y a la situación de anomia, máxime cuando tenemos una educación deficitaria, mnemotécnica y vertical que no fomenta el pensamiento crítico ni ayuda a los jóvenes a buscar empleo ni desarrollarse para el futuro.

El lobby político ultraconservador también trae como consecuencia el aumento de embarazos adolescentes, de abortos, de padres inmaduros, y mantiene la pobreza y la exclusión social tal cual. Los conservadores religiosos prefieren ver a los adolescentes como padres que usando preservativos, y presionan políticamente a los partidos políticos para conseguir resultados conservadores[27]. Que los adolescentes reciban profilácticos, preservativos y otras formas de control de la natalidad sin que tengan que ir con sus padres a atenderse (si tienen que ir con ellos por supuesto se ahuyentan del servicio) podría ser muy favorable para su futuro. Sin embargo, a esto, entre otras cosas, se opone la Iglesia Católica –entre otras iglesias de menor peso político-, trayendo consigo embarazos de riesgo (ectópicos y otros); abortos provocados y no provocados; deserción escolar; disminución de oportunidades de desarrollo (ver el Índice de Oportunidad Humana del Banco Mundial, y cómo un embarazo adolescente afecta la curva de la pobreza); y la mantención de la pobreza y la pobreza extrema, donde curiosamente tienen mayor acogida.

Es muy fácil basarse en una moral religiosa sugiriendo alegremente la abstinencia como el único método válido; y negar el aborto y el uso de preservativos apelando a los valores y a citas bíblicas –y rechazando las estadísticas y la evidencia científica-; pero en la práctica, al impedir la distribución de preservativos, se contribuye al aumento de abortos, que no dejan de crecer cada día.[28]

Si el aborto fuera declarado legal no tendría tanta incidencia de muerte o de peligro para la vida de las madres, pues para ello sería necesario estandarizar un protocolo de intervención que reduzca el riesgo de muerte de las mujeres. Por otro lado, la distribución de preservativos, acompañada de campañas informativas y atención médica especializada y diferenciada puede significar la diferencia entre la pobreza y las oportunidades de desarrollo.  Ambos, tanto la distribución de preservativos –incluyendo el anticonceptivo oral de emergencia-  como la legalización del aborto son soluciones prácticas a los problemas arriba descritos, y ya se aplican, con algunas restricciones, en el resto del mundo, cuyas lecciones aprendidas podrían ponerse en práctica en nuestro país. Y son soluciones que funcionan y que tienen literatura y respaldo científico detrás, y no meras especulaciones y buenas intenciones, como la poco práctica y principista abstinencia, basada solo en preceptos moralistas principalmente –si no únicamente-religiosos.

Por otro lado, intereses conservadores y religiosos detentan y controlan la mayoría de instituciones educativas públicas y privadas, básicas y superiores. A través de ACI Prensa y colectivos como la Coordinadora Nacional Unidos por la Vida y la Familia y más recientemente Parejas Reales, los grupos conservadores movilizan a los fieles para manifestarse públicamente contra el aborto (incluyendo el terapéutico pese a las recomendaciones y sanciones internacionales)[29], los derechos de las comunidades LGTBI y las ONG promotoras de los DDHH y feministas, calificándolas de “diabólicas”. Gracioso resulta, pues, que el Estado subvencione a la Iglesia Católica con Plata del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

Combinando fuerzas desde el Congreso, los conservadores han eximido a los colegios públicos secundarios de la enseñanza de la sexualidad, relegando este tema a la familia, como si las fiestas semáforo y las kinerifas no fueran suficiente evidencia de que cada vez es más necesario formar a los jóvenes y adolescentes en el ejercicio práctico de su sexualidad, de manera racional, responsable y conforme a una ética de desarrollo de las capacidades integrales humanas. ¿Qué es lo que buscan los conservadores? Alberto Adrianzén lo ejemplifica bien:

La propuesta de que el Estado renuncie a participar de la educación e información sexual de las y los adolescentes apunta a “privatizar” ambas cosas al dejarlas en manos de una “familia” que se define, entre otros aspectos, por su carácter católico o evangélico. Es permitir que el reino de la ignorancia y de los prejuicios religiosos definan la sexualidad de los adolescentes y la relación entre padres e hijos. Es utilizar principios aparentemente liberales, como es la supuesta protección del ámbito privado de la familia -donde el Estado no se puede inmiscuir- para contrabandear una moral y un estilo de vida basados en principios religiosos. En última instancia, se “protege” el espacio privado de la familia, para “educar religiosamente” a los adolescentes.[30]

Al detentar estos poderes, es obvio que no solo influencian en el Estado, sino también en la propia gente, generando normas socioculturales que influyen en las decisiones de salud reproductiva. Por ejemplo, en un estudio llevado a cabo en Paquistán, los investigadores concluyeron que el 76% de los maridos y el 66% de las esposas temían que dios pueda enojarse si practicaban la planificación familiar[31]. Es por ello que muchos de los peruanos, y particularmente de las peruanas reaccionan en contra de sus propios derechos. En las redes sociales y en medios como La República, El Comercio, Perú 21, en sus ediciones en línea, es frecuente ver comentarios de rechazo a los derechos de las comunidades LGTBI, a la independencia de la mujer, comentarios homofóbicos, sexistas, y ciertamente fascistas y violentistas contra estas y otras personas.

Esta pasividad frente al abuso y oprobio de los derechos humanos, esta inconsciencia de que al afectar los derechos humanos de algunos se afecta en buena cuenta los derechos de todos, recordando el cosmopolitismo de Appiah inspirado en Diógenes, lleva a los políticos de turno a una execrable y conveniente silencio frente al reagrupamiento del integrismo, que viene amenazando desde el Congreso con estas medidas reaccionarias.

¿De qué capacidades y desarrollo podemos hablar si las mujeres en el Perú no son capaces de decidir por sí mismas y su útero le pertenece a las Iglesias? ¿Qué tipo de ciudadanía podemos conseguir si las religiones, y particularmente la católica tiene copada prácticamente toda la educación básica y superior, y esta educación no promueve el pensamiento crítico con base en evidencia? ¿Qué tipo de ciudadanos podemos formar si a la gran mayoría de ellos se les enseña a rezar y a marchar en el colegio, y no a desarrollar curiosidad científica?

Al subsumirnos a los intereses y pareceres de una cosmovisión particular, renunciamos a la libertad plena de consciencia, al escepticismo científico, a la racionalidad, único motor del desarrollo de la humanidad a lo largo de su historia. En palabras del Dr. Michio Kaku, “todos nacemos científicos, pero luego algo pasa, vienen los años peligrosos, la educación primaria y secundaria, y se aplasta esa curiosidad”[32]. A través de cifras y mnemotecnia, de una educación autoritaria, vertical, marcial y/o clerical, se forman siervos, no ciudadanos, y se lesiona la curiosidad natural del ser humano por buscar respuestas, por conocerlo todo.




[1] Modificación a base del ensayo final presentado por José Manuel Delgado Taboada para el examen final del curso de Ética de la Maestría de Gerencia Social con el profesor Gonzalo Gamio (julio de 2013).
[2] Walzer, M. (1984). El Liberalismo y el arte de la separación. En: Political Theory, agosto de 1984.
[3] Jellinek, J. (1958). Teoría del Estado.
[4] Ley N° 30114 - Ley de Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2014, Anexo A – Subvenciones para personas jurídicas. Tomado el 02 de enero de 2014 de: http://www.mef.gob.pe/index.php?option=com_content&view=article&id=2327&Itemid=101158.
[8] Decreto Ley 23211. Legislación eclesiástica del Perú. Acuerdo Internacional suscrito entre la santa sede y la República del Perú (19 de julio de 1980). Tomado el 18 de julio de 2013, de: http://www.libertadreligiosa.net/legislacion/Legislacion_Eclesiastica_del_Peru.pdf.
[9] Decreto Supremo N°146-91-EF. Publicado en el Diario Oficial El Peruano el 3 de julio de 1991. Tomado el 18 de julio de 2013 de: http://larepublica.pe/blogs/libre-pensador/2011/11/28/%C2%BFperu-un-estado-laico/.
[10] Nota de prensa NP014-2002, de la Conferencia Episcopal Peruana del 26 de setiembre de 2002. Tomado el 18 de julio de 2013 de: http://www.arzobispadodelima.org/descarga/NP0-14-2002.pdf.
[11] Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV Revisado). Tomado el 02 de enero de 2014, de: http://www.mdp.edu.ar/psicologia/cendoc/archivos/Dsm-IV.Castellano.1995.pdf. Para mayor información sobre esquizofrenia de tipo paranoide, ver las páginas 292 y 293.
[12] Constitución Política del Perú. Tomado el 18 de julio de 2013, de: http://www.tc.gob.pe/legconperu/constitucion.html
[13] Íbidem.
[14] Íbidem.
[15] Íbidem.
[16] Íbidem. Nota del autor: Las frases en negrita son mías.
[17] El artículo I menciona textualmente: “… Además, en reconocimiento a la importante función ejercida en la formación histórica, cultural y moral del País, la misma Iglesia recibe del Estado la colaboración conveniente para la mejor realización de su servicio a la comunidad nacional.”
[18] (28 de julio de 1978). Discurso del presidente de la Asamblea Constituyente, Víctor Raúl Haya de la Torre. Tomado el 18 de julio de 2013, de: http://www.congreso.gob.pe/museo/mensajes/Mensaje-1978-2.pdf.
[19] El Cardenal Juan Luis Cipriani suele usar el púlpito como vitrina política, domingo a domingo. Además, cuenta con un programa radial los días sábados, Diálogos de Fe, que se transmite a nivel nacional gracias a la cadena RPP.
[20] INEI (2008). Consecuencias socio­económicas de la maternidad adolescente: ¿Constituye un obstáculo para la formación de capital humano y el acceso a mejores empleos? Tomado el de http://www.inei.gob.pe/biblioineipub/bancopub/Est/Lib0686/Libro.pdf
[21] TC (2009). Fallo que declara fundada la demanda de la ONG Acción de lucha Anticorrupción contra el Ministerio de Salud. Tomado el 17 de julio de 2013, de: http://www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2009/02005-2009-AA.html.
[22] OMS (2012).  Anticoncepción de emergencia. Nota descriptiva N°224 - Centro de Prensa de la OMS. Julio de 2012. Tomado el 17 de julio de 2013 de: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs244/es/.
[23] OMS (2010). Hoja informativa sobre la seguridad de las Píldoras Anticonceptivas de Emergencia  de Levonorgestrel solo (PAE-LNG). Tomado el 17 de julio de 2013 de: http://whqlibdoc.who.int/hq/2010/WHO_RHR_HRP_10.06_spa.pdf.
[24] (16 de agosto de 2012). Perú 21: Al 2012, el MINSA estima que al día se practican 1000 abortos ilegales. Tomado el 18 de julio de 2013 de: http://peru21.pe/2012/08/16/actualidad/advierten-que-hay-mas-mil-abortos-al-dia-peru-2037814.
[25] BID. Embarazos adolescentes y educación. Tomado el 18 de julio de 2013, de: http://www.iadb.org/es/temas/educacion/embarazos-adolescentes-y-educacion,4670.html.
[26]Naslund-Hadley, E. y G. Binstock (2011). El fracaso educativo: embarazo adolescente para no ir a clase. BID –SLC/EDU. Tomado el 18 de julio de 2013 de: http://idbdocs.iadb.org/wsdocs/getdocument.aspx?docnum=36562729.
[27] (18 de junio de 2013). ACI Prensa celebrando el “triunfo Pro-Vida” en el congreso ante la negativa de este al reparto de anticonceptivos gratuitos a menores de edad sin el consentimiento de sus padres. Tomado el 18 de julio de 2013, de: http://www.aciprensa.com/noticias/triunfo-pro-vida-congreso-peruano-rechaza-reparto-de-anticonceptivos-a-menores-88081/#.UehGMNJhUwg
[28] Hice un artículo al respecto en mi blog personal, “Crepúsculos y Cuadernos”. Tomado el 18 de julio de 2013 de. http://anaqueljosema.blogspot.com/2012/06/no-te-metas-donde-no-te-importa-la.html
[29] (07 de noviembre de 2011). Sancionan a Perú por aborto terapéutico. El Comité para la eliminación de la discriminación contra la mujer (CEDAW) de la ONU condenó al Perú. Fuente: Perú 21. Tomado el 18 de julio de 2013 de: http://peru21.pe/noticia/1329924/sancionan-peru-aborto-terapeutico.
[30] (23 de junio de 2013). La derecha integrista y reprimida. Diario La Primera. Tomado el 18 de junio de 2013 de: http://www.laprimeraperu.pe/online/columnistas-y-colaboradores/la-derecha-integrista-y-reprimida_142197.html
[31] PROMSEX (2011). Mitos y métodos anticonceptivos. Tomado el 18 de julio de 2013 de:  http://www.unfpa.org.pe/publicaciones/publicacionesperu/PROMSEX-Mitos-Metodos-Anticonceptivos.pdf
[32] Dr. Michio Kaku, astrofísico, en una entrevista. Tomado el 18 de julio de 2013 de: http://www.youtube.com/watch?v=FY4GtAAysUI

domingo, febrero 24, 2013

Heterosexuales contra la homofobia



“No es la especie más fuerte la que sobrevive,
ni la más inteligente,
sino la que mejor responde al cambio”.
Charles Darwin.





Una descripción gráfica del cambio social, gracias a Science and Religion - It doesn't work together

Soy uno de los pocos heterosexuales que estuvo en la Plaza de Armas  de Lima el pasado sábado 23 de febrero de 2013 apoyando una iniciativa organizada por el Movimiento Homosexual de Lima (MHOL), en un acto simbólico por defender el derecho que tienen los seres humanos a ser libres, basados en los primeros artículos de la Constitución Política del Perú, las leyes anti-discriminación, la ciencia, la simple lógica y el legítimo deseo de aspirar a una sociedad cada vez más tolerante, más igual, y a una vida más vivible.

Por supuesto, mi participación en este evento ha causado sorpresa entre mis allegados y familiares, y especialmente en algunos de ellos incomodidad y duda. Estoy convencido de que justamente estas sensaciones de incomodidad y duda son la chispa de la verdadera revolución. Fui porque creo que los heterosexuales también tenemos todo el derecho de apoyar este tipo de causas, como se hace en campañas en otros países como Argentina, Chile o España. También porque considero que debemos des-radicalizar a los adherentes LTGB que, en muchos aspectos, no toman en cuenta a los heterosexuales que están con ellos en la lucha desde el punto de vista moral, ya que en su modus operandi suelen estos ser algo cerrados –y tienen muchas razones para serlo-. 

Como heterosexual, estoy convencido de que la participación de los heterosexuales a favor de los derechos homosexuales es necesaria para rebatir tanta ignorancia, intolerancia y discriminación, todas ellas basadas en el miedo y desconocimiento a lo diferente y sobre todo la influencia dogmática del ultra-conservadurismo de ciertos grupos que se ufanan de ser los depositarios de la moral y las “buenas costumbres”, cuando en la práctica lo único que generan en su rebaño es odio, violencia e hipocresía. Creo que si el MHOL y las organizaciones que defienden los derechos de la comunidad LTGB poco a poco se unen y plantean visos de solución, incorporando a los heterosexuales, los cambios que persiguen se harán realidad mucho más rápido.

El sábado 23, en los alrededores de la Plaza de Armas de Lima, he sido testigo manifiesto de la represión policial, brutal, fascista y réproba de tirarle agua con gas pimienta a manifestantes pacíficos, y también de cómo esa misma policía dejaba pasar sin problema a los conservadores homófobos y católicos a secas con carteles, paneles, trípticos y hasta altavoces, quienes no solo rezaban por las almas de los “pecadores”, sino que proferían insultos mientras eran resguardados y protegidos por esa misma policía agresiva y discriminatoria. ¿Sorpresa? Hay tantos ejemplos de la alianza entre fundamentalistas y las fuerzas armadas que me limitaré a esta imagen. Incluso grupos fascistas se honran haber apoyado a la policía en su afán por impedir esta legítima protesta.

La verdad no me sorprende la actitud del gobierno de Humala de enmendar los acuerdos internacionales anti-discriminación quitando las acepciones referentes a las comunidades más discriminadas (como la LTGB); tampoco la actitud matonezca de la policía pese al fallo del Tribunal Constitucional que permite el uso de laPlaza de Armas en manifestaciones de este tipo; mucho menos el comportamiento pueril y esquizoide de los ultraconservadores religiosos, fanáticos que cantaban rechazando al enemigo imaginario de su amigo imaginario, tan de espaldas a los manifestantes como a la racionalidad. Tampoco me sorprenden comentarios de intolerantes cavernarios en las redes sociales reclamando de la manera más cínica su derecho a discriminar, a ser homofóbicos o a estar supuestamente felices porque la policía agredió o impidió el ingreso de los manifestantes -¿Bajo qué sistema de valores tan retorcido puede alguien sentirse feliz por ello?-.

Tampoco me sorprendió el conocer a un grupo maravilloso de personas con los que congenié desde el principio, no por gustos o preferencias -meros accidentes biológicos-, sino por su humanidad. Nos conocimos defendiendo sus derechos, que no es otra cosa que la reafirmación, por extensión, de los derechos de todos, incluyendo también los míos, y los tuyos. Tampoco me sorprendió que, luego de la manifestación, nos fuéramos todos juntos, un grupo de desconocidos, a la casa de una de estas personas a cimentar una amistad, a pesar de las varias muestras de inseguridad ciudadana de los últimos días. Personas tan abiertas como ellos, tan humanas como ellos, renuevan mi esperanza en la posibilidad de una humanidad mejor, de un Perú mejor.

Sé que el tiempo nos dará la razón, porque todas las batallas de este tipo se han ganado al final de un largo camino: la lucha contra la esclavitud, contra la xenofobia y el racismo, contra la prohibición del matrimonio interracial, contra el uso de preservativos, etc. Todas esas batallas fueron ganadas por personas que se dignaron a hacer algo. Todas estas batallas las perdieron los mismos contendientes, verdaderos enemigos del progreso y la paz: los ultraconservadores religiosos, los fanáticos, los intolerantes. Pronto, aquellos que tratan a los demás de enfermos por el simple hecho de ser diferentes, dejarán de ser tan populares y comunes en nuestro país; por el contrario, serán ellos y su ignorancia supina, como ya son en casi todo el mundo civilizado, rechazados finalmente a favor de la inclusión. La homofobia no pasará.

Por último, comparto este vídeo que detalla todo lo acontecido este histórico sábado 23 de febrero de 2013:

lunes, diciembre 10, 2012

Nuevo depa, nuevos problemas


Mi pareja y yo adquirimos un departamento hace casi un mes. El amor y el compromiso nos hizo emprender la aventura de la primera propiedad en Barranco, llenos de ilusión… Son más de las 3 de la mañana y la bulla no nos deja dormir. Un retumbar frenético sin ton ni son, desacompasado, una borrachera terrible de sonidos que algunos entendidos llamarían salsa dura. Porque ambos trabajamos mañana lunes temprano, llamamos varias veces al Serenazgo[1] y ninguna unidad va ni viene, ni da razón.  A lo mejor se han sumado al jolgorio en lo que es el Embarcadero 41, la Peña del Carajo, Mr. Fish y otros tantos nombres que tiene un mismo puñetero local en la calle Catalino Miranda, aquisito nomás, a dos cuadras. 

¿Quién en su sano juicio puede asistir a un concierto un domingo hacia el lunes pasadas las 3 de la madrugada? ¿Qué acaso no tienen que trabajar un lunes?  Este es otro ejemplo de por qué la propiedad privada debería tener sus límites. No puede ser que por el derecho legítimo que puedan tener unos pocos cientos de jaranearse le estropeen la noche a miles de vecinos que tienen que levantarse temprano al día siguiente a trabajar. No puede ser que un serenazgo que se preste de ser servicial pasee de esta manera a quienes, con sus tributos, les dan un sueldo. No puede ser que un mismo local de diversión sea, a su vez, varias empresas que operan indistintamente, con un nombre por cada día o momento del día. Eso suena mal, y seguramente les evita varios problemas legales. No puede ser que una alcaldesa participe en una ceremonia de inauguración de un edificio de departamentos y se comprometa a solucionar el problema de los ruidos molestos de estos establecimientos y pasado un mes no haga nada al respecto. 

Nos pasean. Nos insultan. Nos quitan toda la ilusión. Y no hay derecho.  Me pongo a pensar que hay miles de vecinos que no se han sumado tan entusiastamente a vivir por aquí hace un mes como nosotros, sino que a lo mejor tienen varios años soportando estos atropellos. No sé si lo harán por puro y religioso estoicismo, o porque no saben cuáles son sus derechos. Me huele a lo segundo. No sé si a lo mejor también les quitaron la ilusión, a punta de patadas al amor propio y frenéticos ruidos en la madrugada, a los que, a lo peor, ya se acostumbraron a resistir.

Nuestros vecinos del departamento no se quedan atrás: pese a firmar todos ellos un contrato en el que estaba establecido que no iban a tener mascotas, muchos igual las trajeron, contraviniendo a la lógica y a las normas que ellos mismos se comprometieron a respetar. Inclusive tuvieron la frescura de negar que en el contrato que firmaron estaba la cláusula en la que se comprometían a no tener mascotas por tratarse de un departamento de alrededor de 70 metros cuadrados. Este tema estaba claro desde el documento de la separación del inmueble (antes del contrato, incluso). Qué puedo decir, se supone que la gente civilizada, cuando firma algo, cumple; el que firma afirma, dicen. ¿Los puedo culpar? A lo mejor es gente que está acostumbrada al sinsentido de vivir en una sociedad en la que la ley no vale nada y los contratos tampoco. Una raya más al tigre, qué va, como para no perder la costumbre.

Lo que me da más cólera es que encima niegan lo que firman. Se zurran limpiamente, como el ex Ministro de Trabajo que bien renunciado se fue a su casa luego de un lamentable pero seguramente muy espontáneo altercado con una trabajadora a la que insultó, presuntamente golpeó y amenazó con quitarle el puesto de trabajo porque él era el Ministro de Trabajo. Qué cosas, no, como diría El Quico. Yo no tengo ningún problema con las mascotas, el tema es que son 70 metros cuadrados, departamentos que no están diseñados para albergar a mascotas, las mismas que se van a estresar y van a estar ladrando y jodiendo a todos. Y la gente, ¿qué podemos esperar de ella?

Podemos armar el más bonito reglamento en el que establezcamos que los poseedores de mascotas deberán ponerle a sus bonitos animalitos distintivos, limpiarlos y vacunarlos, llevarlos a los pequeños en bolsas y a los grandes con bozales, acondicionar un solo ascensor para transportarlos, exigirles que lleven en todo momento sus implementos de limpieza y que limpien todo regalito que navideñamente puedan dejarnos so pena de fuerte multa. Podemos poner todo eso en el reglamento, pero hay un pequeño detalle: ¿Cómo nos aseguramos de que cumplan? Si ya tienen el antecedente del incumplimiento del contrato. Lo diré de otra forma: No estoy de acuerdo, no porque tenga nada en contra de los poseedores de mascotas o de las mascotas en sí. No estoy de acuerdo con la tenencia de mascotas en mi edificio, simplemente porque no confío en que cumplirán las normas, por más fáciles que sean. Porque están acostumbrados a no cumplirlas.

Todo esto tiene tan poca lógica como que en la avenida en que vivimos es la cuadra 3 de una avenida importante como República de Panamá, y que más allá, para ambos lados, la numeración es distinta. Y es que en Barranco, como en Lima y en todo el Perú, ya nada parece tener lógica: las empresas se cagan en los derechos de la gente, como el Ministro de Trabajo se caga en los trabajadores; la gente no reclama, y si lo hace, no es atendida; la alcaldesa, como el presidente, padecen de una inercia procaz; las entidades a las que uno debería acudir o acude, no responden o te pasean;  los propios vecinos de tu departamento, que firmaron un contrato en el que no se permitían mascotas, desconocen el contrato apenas se mudan, y tienen la frescura de negar la cláusula que han firmado.

Resulta que no me da la gana de aceptar estas condiciones. Resulta que quiero vivir en un edificio en el que uno pueda dormir de noche; en un distrito en el que la alcaldesa y el serenazgo no nos paseen; en el que los vecinos sepan sus derechos para protestar en conjunto cuando una empresa se sobrepase en los decibeles permitidos, pero a la vez sean conscientes de pagar impuestos y respetar los contratos que han firmado, así sea por las mascotas o por lo que fuere. Resulta que quiero vivir en un distrito en el que las avenidas tengan los números en el maldito orden en el que deben tenerlos, y que la gente sea proactiva y haga algo porque esto sea así. Resulta que quiero vivir en un país en donde el Ministro de Trabajo, el policía o el presidente no se caguen en el tránsito y espere su lugar para pasar, como el que menos, porque carajo son servidores públicos. Y resulta que no quiero tener que irme a Suecia para que todo esto sea realidad.



[1] Sistema de vigilancia privado asociado a la Municipalidad o Ayuntamiento local.