martes, abril 24, 2007

Descanso

Murmuran las aguas diáfanas, lo demás es silencio.
El mundo está en otra parte, olvidado.
No siento nada en derredor, solo brisa, solo mar.
Los ojos cerrados, el alma abierta.

De timbre crepuscular son los suaves graznidos de las gaviotas.
Los cangrejos, acurrucados, reposan en la silente arena.
Mis pies descalzos no pretenden interrumpirlos, solo compartir.

Tan cerca, el horizonte feliz de azul infinidad. Refugio atemporal.
Tan lejos, el caos de la vida misma.

Nubes rosadas, puesta de sol. Fragmentación. Descanso.

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